Repsol diversificó sus inversiones para reducir el riesgo argentino

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La compañía ha invertido 730 millones de euros desde noviembre para las nuevas explotaciones en Siberia y Alaska

17 de abril de 2012 (01:21 CET)

El anuncio de nacionalización de la argentina YPF tal vez cogió por sorpresa a algunos ministros del gobierno español pero la expropiación ya se daba por descontada en la alta cúpula de Repsol. Los planes de inversiones internacionales se habían enfocado durante los últimos meses en ubicaciones consideradas mucho más seguras.

Desde noviembre pasado la compañía ha destinado unos 730 millones de euros en exploraciones petroleras en Alaska y Siberia, lugares considerados "de bajo riesgo".

A principios de año, Repsol YPF inició la perforación de varios pozos en Alaska (Estados Unidos) para explorar una zona que su presidente, Antoni Brufau, calificó de "especialmente prometedora". Brufau aseguró que el proyecto fortalecía los planes de la empresa en Estados Unidos y en los países de la OCDE, donde la multinacional pretende ganar peso en los próximos años.

El proyecto se concretó un año después de que la petrolera cerrase otro acuerdo con las compañías 70 & 148 y con GMT Exploration para la exploración conjunta de los bloques de estas dos empresas en Alaska, en la región de North Slope.

Refuerzo en Rusia

A finales del año pasado, Repsol ya había invertido 178 millones de euros por los derechos de producción de los campos de gas de la compañía rusa Eurotek en Siberia Occidental. Entre los activos adquiridos se encuentran las licencias de los campos de gas Syskonsyninskoye que entrará en producción este año y Yuzhno-Khadyryakhinskoye que podría empezar a producir en 2016.

Repsol también tiene previsto este año adquirir los activos de Arog, la sociedad conjunta que tiene con la empresa rusa Alliance Oil. Los nuevos campos añadirán sus reservas probadas y probables en la zona por unos 115 millones de barriles equivalentes de petróleo.

La nueva política parece corregir la inversión de años anteriores, considerada hoy de alto riesgo, en Argentina, Guinea Ecuatorial, Guatemala, Kazajastán, Uzbekistán y Venezuela.
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