San José "coloca" de golpe a la banca más de treinta promotoras en quiebra

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La división inmobiliaria que traspasa el grupo presidido por Jacinto Rey aglutina la herencia de Parquesol, pero también históricas firmas repartidas por España, Argentina y Portugal

Jacinto Rey Laredo, vicepresidente de San José

A Coruña, 30 de diciembre de 2015 (19:31 CET)

El constructor Jacinto Rey sacrifica algo más que el brazo para detener una hemorragia que amenazaba con gangrenar todo el grupo que preside. El traspaso de la totalidad de San José Desarollos Inmobiliarios SA al pool acreedor, como ha anunciado la propia compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), permite rebajar la deuda financiera del grupo y tomar aire, y conlleva que los bancos, liderados por el Popular, agente del último crédito sindicado, pasen a tener bajo su órbita algo más de una treintena de promotoras, que son filiales de una división que lleva al menos dos años en quiebra técnica.

Udralar, Douro Altántico, Udra Argentina, Udrasol, Udramar, Udrasur... La pléyade de promotoras que ahora quedan en manos de los bancos no son solo la herencia de Parquesol, sino también lo que queda de históricas firmas que acompañaron el desarrollo y crecimiento de San José desde la década de los noventa, cuando comenzó su expansión internacional. De hecho, la treintena larga de promotoras traspasadas se encuentran repartidas entre España, Portugal y Argentina. Ambos mercados exteriores siempre fueron claves en su día para San José.

Lo que se queda la banca

San José Desarrollos Inmobiliarios, presidida por Javier Rey Laredo, hijo del constructor, lleva dos años en causa legal de disolución, con un patrimonio neto negativo de 284,8 millones de euros al cierre de 2013, que supone más del doble de los 121,8 millones en negativo registrados un año antes. Su pasivo corriente, prácticamente todo deudas a corto plazo con el pool acreedor, se sitúa en 1.607 millones, que es la cantidad en que el grupo rebaja su deuda global con la banca. Fente a un capital de 71 millones, las reservas de la división presentan un agujero de 220 millones, según sus últimas cuentas consolidadas.

¿Y por qué está en causa legal de disolución la división inmobiliaria de San José? Pues lo dicen muy claro sus auditores, Deloitte. A 31 de diciembre de 2013, el patrimonio neto computable de la sociedad era inferior a los dos tercios del capital social, "disponiendo los administadores de un ejercicio social para su restitución o reducción obligatoria". San José activó una operación acordeón en la división inmobiliaria el pasado verano, precisamente para equilibrar sus cuentas y como primer paso para dar entrada a la banca.

La envenenada herencia de Parquesol, la operación que iba a colocar de un plumazo a Jacinto Rey entre los grandes del sector inmobiliario, engrosa gran parte de las promotoras de la división que ahora coloca a la banca. Ahí se integran sociedades como Parquesol Portugal SGPS, Parquesol Inmobiliaria y Proyectos o Parquesol Construcciones, Obras y Mantenimiento. La banca acredora y la Sareb se harán ahora con el control de una sociedad que tiene hasta seis promotoras en Portugal y al menos una en Argentina.

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