Todos los hombres de Spanair

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El consejo de administración pagó de su bolsillo la póliza de seguros de Mapfre por la que la juez les ha imputado

Infografía: Sònia Ribas

02 de octubre de 2012 (21:19 CET)

La quiebra de Spanair pone en entredicho la gestión de los 10 miembros del consejo de administración de la aerolínea en concurso. Todos ellos han sido imputados por una presunta apropiación indebida de un seguro profesional que cubría el riesgo de pérdida de licencia de los pilotos y tripulantes de cabina, suscrito con Mapfre.

Tras la querella, hay 300 pilotos que se fueron a la calle cuando Spanair quebró. El seguro se tenía que pagar en octubre, pero el abono no se realizó hasta febrero, explican fuentes conocedoras del proceso a Economía Digital. Los 10 miembros del consejo de administración abonaron de su bolsillo la póliza pendiente justo antes de llevar los libros al Juzgado Mercantil 10 de Barcelona, ya que Spanair no tenía fondos en ese momento. Mapfre dio el visto bueno a pagar con cuatro meses de retraso, comenta el mismo interlocutor.

Los consejeros confían en que la querella se desestime cuando la justicia verifique que la deuda está saldada y el seguro está vigente. Todos ellos han recorrido ante la Audiencia Provincial de Barcelona.

Estos son los diez hombres de Spanair.

Ferran Soriano:

El presidente de la aerolínea se ha alejado del chaparrón en Catalunya. El consultor se ha refugiado en el Manchester City presidido por Khaldoon al Mubarak. Es el consejero delegado del club inglés, donde ha mostrado como tarjeta de presentación su experiencia en la vicepresidencia del Barça en la era Laporta y se ha llevado en la maleta a Txiki Begiristain. Es decir, ha entrado por la puerta grande. A lo largo de su aventura al frente de la aerolínea el mundo del fútbol estuvo muy presente en su agenda. Según explican desde su entorno, tenía un pie en Spanair y otro en la junta del club blaugrana, donde monotorizaba la sucesión en la presidencia. Era habitual en él pasar las juntas directivas de la aerolínea fallida contestando correos desde su ordenador personal, comentan las mismas fuentes.

Joan Gaspart:


El empresario aún no ha borrado a Spanair de su discurso. El presidente de Grupo Husa no duda en rebatir públicamente a cualquiera que critique la aventura con el argumento de que hubo muchos poderes ocultos que quisieron el cierre de la aerolínea. Gaspart invirtió individualmente en el proyecto aunque también llevó a Turisme de Barcelona, consorcio que preside, a hacer lo propio. Esta ha sido una mala semana para el hotelero. También ha sido sancionado por la Comisión Nacional de Competencia al recomendar, esta vez como vicepresidente de la CEOE, subir los precios de los hoteles de golpe.

Josep Mateu:

Josep Mateu es el primer ejecutivo del RACC, un organismo presidido por Sebastià Salvadó (Barcelona, 1932), el artífice del crecimiento y éxito obtenidos por esta institución hace algunos años. Mateu también se había desempeñado como presidente del lobby nacionalista Femcat, una fundación de empresarios entre los que figuran Albert Esteve (Laboratorios Esteve), Carles Sumarroca, Josep Miarnau (Comsa Emte), Xavier Pujol (Ficosa), Ramon Roca (Ros Roca), Jordi Bagó (Serhs), Tatxo Benet (Mediapro) y Miquel Martí (Moventia), estos tres últimos también imputados por el caso.

Agustí Cordón:


Es el director general de Fira de Barcelona, el gerente de la institución que más se ha centrado en Mobile World Capital (MWC). En los últimos meses, el consultor nacido en Valencia se ha convertido en la sombra del presidente de la todopoderosa patronal del móvil GSMA, John Hoffman. Ambos tomaron el mando de la fundación que se encarga de organizar todos los actos de la MWC en Barcelona el pasado marzo, un mes después de la quiebra de Spanair. Desde que la capital catalana inició la carrera para albergar el prestigioso congreso tecnológico y todos los actos que transcurrirán a su alrededor, Cordón se centró en esta empresa, aseguran sus colaboradores. Se sentaba en el consejo de administración de Spanair por la participación de Fira de Barcelona, que era uno de los principales accionistas con una exposición entre aportaciones directas y créditos de casi 40 millones de euros.

Jordi Bagó:

Los distintos procesos judiciales que azotan la sanidad pública catalana han puesto en el punto de mira al grupo Sehrs. Sin embargo, ha tenido que ser la resaca del cierre de Spanair el proceso que ponga contra las cuerdas a Jordi Bagó, hijo del fundador de la empresa y actual consejero delegado. El empresario también forma parte del consejo de administración de Mapfre Catalunya, la aseguradora que se encuentra en el epicentro de esta demanda.

Manuel Albadell:

La trayectoria profesional de Manuel Albadell está ligada al fondo de capital riesgo Catalana d'Iniciatives, participada por la Generalitat y el Ajuntament de Barcelona. Entró en la institución en 1985 y desde ese momento hasta julio de este año ha desempeñado diferentes cargos directivos. De hecho, se sentaba en el consejo de administración de Spanair porque a lo largo de toda la etapa catalana de la aerolínea era director general del fondo. Su marcha hizo correr ríos de tinta, aunque oficialmente siempre se ha asegurado que era un despido de mutuo acuerdo que se enmarcaba en el plan de ajustes económicos de la compañía. La quiebra de la aerolínea, sumada a la crisis, dejó a Catalana d'Iniciatives en la cuerda floja. Actualmente, ha dado por finalizada la etapa inversora.

Benny Zakrisson y Michael Balint:

Poco se debieron imaginar los responsables de SAS (Scandinavian Airlines System) cuando montaban Spanair junto a Gerardo Díaz Ferran que su aerolínea acabaría siendo uno de los proyectos fallidos más sonados del catalanismo. En la segunda fase de la empresa, SAS se aseguró el 10% de las participaciones para controlar sus cuentas y, sobre todo, el préstamo de cerca de 140 millones de euros que realizaron a la compañía. Fueron meses de desencuentros --SAS no ocultó nunca la situación de Spanair-- que quedaron plasmados en la ruptura de los acuerdos comerciales antes de la quiebra definitiva.

Miquel Martí:

Era vicepresidente de Spanair en el momento de la quiebra. Es el propietario de Moventia, una empresa familiar de Sabadell con dos divisiones: transporte público y concesionarios multimarca de coches. Su primera línea de negocios cuenta con importante concesiones de líneas de autobuses como Sarbús, el Aerobus, que conecta a Barcelona con el aeropuerto y otras concesiones en Pamplona y otras ciudades españolas. También ha tenido un papel destacado en la fundación de empresarios nacionalistas Femcat.

Tatxo Benet:


Ex corresponsal de El País, fue también jefe de información local de El Periódico de Catalunya y director de deportes de TV3. Es socio de Jaume Roures en la productora Mediapro y en el diario Público (ahora sólo en versión digital). También es propietario de la TBF Assessorament, una empresa a la producción y distribución de eventos deportivos. Benet también se dedica al asesoramiento a clubes deportivos y medios de comunicación.
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