Un empleado de Volkswagen sostiene un logotipo de la compañía en la planta de Wolfsburgo, Alemania.  EFE/Jochen Luebke

Volkswagen utilizó material cancerígeno en sus coches eléctricos

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Las autoridades alemanas sopesan llamar a revisión 124.000 coches de Volkswagen por la presencia de Cadmio en los sistemas de carga

Economía Digital

Un empleado de Volkswagen sostiene un logotipo de la compañía en la planta de Wolfsburgo, Alemania. EFE/Jochen Luebke

Barcelona, 13 de agosto de 2018 (13:20 CET)

Tras el estallido del diéselgate, Volkswagen vuelve a estar en el ojo del huracán. Si el escándalo de las emisiones afectó a más de 10,5 millones de coches, ahora las autoridades alemanas ponen la lupa sobre 124.000 vehículos eléctricos e híbridos equipados con un material cancerígeno en sus sistemas de carga: el cadmio.

Según el semanario alemán Wirtschaftswoche, el grupo automotriz propietario de marcas como Volkswagen, Audi, Porsche y Seat utilizó el metal tóxico en los dispositivos que sirven para conectar el automóvil a la corriente. Por ello, la compañía está pendiente de un fallo de la Autoridad Federal de Transporte de Alemania, la KBA.

Mientras, defiende que los 0,008 gramos de cadmio que contiene el cargador está bien aislado, por lo que no representaría un riesgo directo para los humanos ya que se encuentra almacenado dentro de un recipiente sólido en el interior del dispositivo.. Queda por ver el impacto que podría tener cuando los coches lleguen al final de su vida útil, algo que preocupa especialmente a las autoridades alemanas.

Los coches afectados: el e-Golf, e-Up !, Golf GTE y Passat GTE

Los modelos afectados son el e-Golf, e-Up !, Golf GTE y Passat GTE, la mayor parte comercializados en territorio germano. El fabricante ya sustituyó el componente de cadmio por otro elaborado por otro proveedor.

En su defensa, Volkswagen asegura que el proveedor no informó de la presencia de este material en el componente afectado, y que los nuevos modelos que salen de sus fábricas ya van equipados con los cargadores de otra compañía sin la presencia del mineral tóxico.

"Volkswagen detuvo la producción en serie y la entrega de los vehículos correspondientes inmediatamente, reemplazó el componente afectado por el de otro proveedor y reanudó la producción", garantizó un portavoz de la empresa.

Volkswagen todavía arrastra las secuelas del diéselgate

Aunque de mucho menor calado, Volkswagen espera ahora el fallo de la KBA para saber si afronta un nuevo diéselgate. Destapado en 2015, los automóviles con las emisiones falseadas en los test alcanzaron los 10,5 millones sólo en Europa. A día de hoy, todavía queda un 20% de los turismos que no fue reparado.

La compañía se había comprometido a arreglar todos los vehículos durante 2017, por lo que la Comisión Europea le recordó a mediados de julio que deberá mantener las revisiones gratuitas hasta 2020.

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