Volkswagen gana más de 5.100 millones (a pesar del dieselgate)

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La automotriz alemana sale de pérdidas, aunque sigue pagando las facturas por la manipulación de los controles de emisiones

El presidente del Volkswagen, Matthias Müller / EFE

Barcelona, 25 de febrero de 2017 (19:00 CET)

El grupo automovilístico alemán Volkswagen volvió a los beneficios y ganó 5.144 millones de euros en 2016, frente unas pérdidas netas de 1.582 millones de euros en 2015, las mayores en su historia, por el trucaje de motores diésel.

Volkswagen informó que el resultado operativo fue de 7.100 millones de euros, (frente a pérdidas de 4.069 millones de euros), aunque todavía estuvo lastrado por los efectos extraordinarios negativos, o sea, el pago de indemnizaciones y acuerdos para poner fin al escándalo de la manipulación de los contaminantes, cuya factura asciende a 6.400 millones de euros.

A lo largo del año, el fabricante automovilístico alemán facturó casi 217.300 millones de euros en 2016, un 1,9 % más que en 2015. El grupo vendió 10.391.000 vehículos, un 3,8 % más que un año antes, pese a las dificultades por el escándalo de los motores diesel y la difícil situación de mercados como Brasil y Rusia.

"Aunque el pasado año fiscal nos ha generado importantes desafíos, el consorcio ha logrado su mejor resultado operativo pese a la crisis", dijo el presidente de la junta directiva, Matthias Müller, en el comunicado de presentación del balance de 2016.

"La nueva estructura del grupo con una responsabilidad más descentralizada fortalecerá nuestras marcas y regiones e incrementará nuestra proximidad a los clientes", anticipó el directivo.

VW espera un 2017 más difícil

La automotriz había logrado en 2014 un beneficio récord de 10.847 millones de euros, pero en el 2015 sufrió la mayor pérdida de su historia por el aumento de las provisiones para hacer frente a los costes causados del escándalo de la manipulación de motores diesel en varios modelos de la marca.

Además de VW, el grupo también agrupa a las marcas Audi, Skoda, Seat, Bentley y Lamborghini, y sus próximas apuestas son los coches eléctricos y los servicios de movilidad.

Para el 2017, anticipa que las ventas se ralentizarán, y considera que las entregas se superarán pero en forma muy moderada, donde el panorama se puede complicar por la volatilidad en los tipos de cambio y porque seguirán repercutiendo las consecuencias de la manipulación de los motores de vehículos diesel.

Sus pronósticos aventuran un aumento de la facturación en el área automovilística de hasta el 4 % y un beneficio operativo de entre 6.000 y 7.000 millones de euros.

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