Atención si cobras los 480 euros del SEPE: estos son los nuevos límites para no perder el subsidio en 2026
El nuevo límite de 915,75 euros mensuales marcará la diferencia entre mantener la ayuda o perderla en 2026
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Miles de personas mayores de 52 años dependen cada mes del subsidio por desempleo como principal vía de ingresos, especialmente aquellas que se encuentran a las puertas de la jubilación pero no han logrado reincorporarse al mercado laboral. Esta ayuda, gestionada por el SEPE, no solo garantiza 480 euros mensuales, sino que permite seguir cotizando a la Seguridad Social hasta alcanzar la edad de retiro.
En 2026, este subsidio vuelve a estar en el foco tras la actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que se incrementa un 3,1% hasta los 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas. Aunque la cuantía de la ayuda no cambia, sí lo hacen los límites de renta y la base de cotización, aspectos clave para no perder el derecho a percibirla.
El aumento del SMI tiene efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026, lo que implica que quienes cobren el subsidio deben revisar con atención sus ingresos y situación económica para evitar incumplir los requisitos establecidos.
El nuevo tope de ingresos que no debes superar
Uno de los requisitos esenciales para mantener el subsidio es no superar un determinado umbral de rentas. La norma fija el límite en el 75% del salario mínimo interprofesional, excluyendo las pagas extraordinarias, lo que significa que cualquier variación del SMI repercute directamente en esta cifra.
Con el nuevo salario mínimo fijado en 1.221 euros mensuales, el tope de ingresos personales para 2026 queda establecido en 915,75 euros al mes. Este cálculo se realiza sin tener en cuenta las pagas extra y se aplica tanto en la solicitud inicial como en las prórrogas del subsidio.
Superar este umbral, aunque sea de forma puntual, puede suponer la suspensión o pérdida de la prestación. Por ello, es fundamental comunicar cualquier cambio en la situación económica al SEPE y comprobar que los ingresos no exceden el nuevo límite.
La cuantía se mantiene, pero mejora la cotización
A pesar de la subida del salario mínimo, el importe mensual del subsidio continúa siendo de 480 euros, cifra equivalente al 80% del IPREM. No habrá incremento en la cantidad que se ingresa cada mes, lo que puede generar cierta frustración entre los beneficiarios.
Sin embargo, la actualización del SMI sí repercute en un aspecto decisivo: la cotización a la jubilación. La base mínima de cotización aumenta en 2026 hasta aproximadamente 1.424,50 euros mensuales, siguiendo la evolución del salario mínimo.
El subsidio para mayores de 52 años cotiza por el 125% de esa base mínima, lo que sitúa la nueva base de cotización en torno a 1.780 euros mensuales. Este incremento, cercano al 3,6% respecto al año anterior, puede traducirse en una pensión futura más elevada, al mejorar la base reguladora sobre la que se calculará la jubilación.
Por qué esta ayuda es clave antes de jubilarse
El subsidio para mayores de 52 años se ha consolidado como una herramienta fundamental para quienes se encuentran en una etapa especialmente vulnerable del mercado laboral. A diferencia de otras ayudas por desempleo, esta prestación permite cotizar hasta la edad ordinaria de jubilación, siempre que se mantengan los requisitos.
Esto significa que, además de proporcionar un ingreso mensual, actúa como un puente hacia la pensión contributiva. Sin esta cotización, muchas personas verían reducida de forma significativa la cuantía de su futura jubilación o incluso tendrían dificultades para alcanzar los periodos mínimos exigidos.
El hecho de que la base de cotización aumente en 2026 refuerza el valor estratégico de esta prestación. Aunque no incrementa los años cotizados, sí mejora la calidad de esas cotizaciones, lo que impacta directamente en el cálculo final de la pensión.

Qué debes vigilar para no perder el subsidio
Mantener el derecho a esta ayuda exige cumplir varias condiciones más allá del límite de ingresos. Es obligatorio permanecer inscrito como demandante de empleo, renovar la demanda en los plazos establecidos y aceptar ofertas de trabajo adecuadas.
Además, cualquier ingreso extraordinario —como alquileres, intereses bancarios o actividades por cuenta propia— debe declararse. La superación del umbral de 915,75 euros puede suponer la suspensión temporal o definitiva del subsidio, por lo que es recomendable realizar un seguimiento mensual de la situación económica.
También es importante recordar que el cálculo se realiza sobre ingresos individuales, no familiares, lo que diferencia este subsidio de otras prestaciones asistenciales. Aun así, cualquier cambio relevante debe notificarse al SEPE para evitar sanciones o reclamaciones posteriores.
2026: más control y mejores bases para la pensión
La actualización del salario mínimo introduce un escenario mixto para los beneficiarios del subsidio. Por un lado, se amplía ligeramente el margen de ingresos permitidos, lo que puede facilitar el acceso o la continuidad en la ayuda para algunas personas.
Por otro, la mejora en la base de cotización refuerza la protección futura. El aumento hasta aproximadamente 1.780 euros mensuales como referencia para cotizar supone un avance relevante en la construcción de la pensión.
En definitiva, quienes perciben los 480 euros del subsidio para mayores de 52 años deben prestar especial atención a los nuevos límites en 2026. Cumplir con el tope de rentas y mantener la situación administrativa al día será clave para no perder una ayuda que, más allá del ingreso mensual, garantiza un mejor horizonte de jubilación.