Caixabank seguirá al BBVA y se unirá a las ayudas del ICO a inquilinos

Bankinter no descarta una próxima incorporación a esta línea, que facilita préstamos para el pago del alquiler, en el que ya participan 12 entidades

Los clientes de BBVA que tengan problemas para pagar el alquiler por la crisis del coronavirus pueden solicitar un crédito con aval del ICO desde junio. La entidad financiera ha sido la última en incorporarse al programa de respaldo público para el pago de rentas, pero llegarán más. Entre los principales bancos españoles, los que forman parte del IBEX 35, todavía Caixabank y Bankinter no están integrados en el programa denominado “Línea Avales Arrendamiento COVID-19”, dotado con hasta 1.200 millones, pero trabajan en ello.

Así, desde la entidad que lidera Gonzalo Gortázar explican a Economía Digital que esperan firmar el acuerdo en breve y que están trabajando en agilizar la operativa para sus clientes. Bankinter tampoco ha descartado su incorporación.

Un total de doce entidades financieras forman parte del programa del ICO, aprobado como una de las medidas de apoyo público de ayuda por la pérdida de poder adquisitivo durante la pandemia del coronavirus. Por el momento son Caja OntenienteCaja PollençaLaboral Kutxa, Bankoa, Abanca, Unicaja, Liberbank, Cajamar, Sabadell, Santander, Bankia y BBVA  los que han firmado un convenido con el ICO para adherirse a este programa.

Es un programa que ha generado polémica, ya que las adhesiones se han ido produciendo muy lentamente.

Avales para el pago del alquiler de la vivienda habitual

Esta línea específica del ICO está diseñada para aquellas familias que, ante la crisis económica provocada por el ERTE, tenga problemas para pagar el alquiler. El banco le concederá un crédito sin intereses y sin aplicar comisiones, con el que abonar a sus caseros el pago de la renta mensual. Es, por tanto, un capital que se tendrá que devolver.

“Los préstamos podrán otorgarse a los arrendatarios de vivienda habitual, residentes en España, con contrato de arrendamiento en vigor suscrito al amparo de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, que se encuentren en situación de vulnerabilidad económica a consecuencia de la emergencia sanitaria”, puntualiza el ICO.

Los requisitos para poder solicitarlo, al igual con los de la moratoria hipotecaria obligatoria, son numerosos. Así, para poder ser beneficiario de esta línea de apoyo, el arrendatorio tendría que haber sufrido una merma de ingresos relevantes por la pandemia y la unidad familiar no superar, previamente a la crisis económico, unos ingreses cinco veces superiores al Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples mensual (IPREM), es decir 2.689,20 euros.

Tampoco podrán beneficiarse quienes tengan una vivienda en propiedad o los que disfruten de un inmueble en usufructo.