Día duro para Calviño: los supervisores confirman el tijeretazo a la recuperación

La AIReF se suma a la ola de rebajas de crecimiento y reduce el avance del PIB al 5,5% este año y el 6,3% en 2022, después de que el Banco de España haya anticipado un recorte "sustancial" de sus previsiones

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, y la presidenta de la AIReF, Cristina Herrero. Foto: AIReF.

Día duro para la vicepresidenta Nadia Calviño y la defensa de sus estimaciones de crecimiento. Los dos grandes organismos supervisores y fiscalizadores de las cuentas públicas —AIReF y Banco de España— han rebajado este lunes el optimismo del Gobierno respecto a su previsión de crecimiento y de recuperación económica, cuestionando así las estimaciones recogidas en los Presupuestos de 2022.

El Banco de España ha anticipado, sin dar cifras, que el próximo mes de diciembre acometerá una rebaja «sustancial» de sus previsiones de crecimiento, mientras que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha reducido sus estimaciones al 5,5% este año y al 6,3% en 2022.

Este nuevo ‘golpe’ a las previsiones del Gobierno se suma a la ola de rebaja generalizada de previsiones realizada en las últimas semanas por otros organismos como el FMI o BBVA Research, especialmente a raíz de la reducción

La rebaja del crecimiento del segundo trimestre realizada por el INE a finales de septiembre del crecimiento del segundo trimestre (del 2,8% al 1,1%) ya anticipaba esta rebaja masiva de previsiones, pero a ello se añade el impacto del alto precio de la electricidad, con altas tasas de inflación, y los cuellos de botella en las cadenas de producción que están provocando desabastecimiento de materias primas.

A pesar de este peor contexto económico internacional y los factores de incertidumbre, la vicepresidenta primera de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, insiste en que sus previsiones (+6,5% este año y +7% en 2022) son «prudentes» pese a quedar cada vez más por encima del consenso de los expertos.

AIReF rebaja el crecimiento al 5,5% este año y al 6,3% en 2022

El último organismo en sumarse al enfriamiento de previsiones ha sido la AIReF, tal y como lo ha anunciado su presidenta, Cristina Herrero, durante su comparecencia en el Congreso para hablar de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2022.

La Autoridad Fiscal recorta nueve décimas su previsión para este año, hasta el 5,5%, y en cinco décimas para 2022, hasta el 6,3%, frente al aval que dio a las cuentas del Gobierno , que augura un alza del 6,5% y el 7%, respectivamente.

Herrero ha explicado que la revisión del crecimiento del segundo trimestre del INE explica 1,4 puntos de la variación a la baja de su estimación, a lo que se suma otra décima de rebaja por el alza de los precios de la energía, frente a la contribución positiva del turismo, con una mejora de seis décimas.

También influye, ha dicho Herrero, que la demanda de ahorro embalsada «a lo mejor no era tan grande» como la inicialmente prevista, y podría haber «cierto agotamiento» para que el consumo sea el tractor de crecimiento, de forma que la inversión toma el «relevo» en el consumo público para conseguir altas tasas de crecimiento.

En el caso de 2022, la AIReF, a diferenciad de otros organismos, también reduce su previsión, hasta el 6,3%, cinco décimas menos por el alza del precio de la energía, el turismo y también la crisis de los suministros de materias primas por los cuellos de botella en las cadenas de producción.

Calviño se enroca en sus previsiones: «son prudentes»

Pese al peor contexto internacional y la rebaja generalizada de previsiones, la titular de Asuntos Económicos ha recordado que se han producido revisiones la alza y a la baja y que se seguirán sucediendo, pero ha vuelto a defender la “prudencia” del Gobierno en sus estimaciones y la necesidad de tener una “visión completa”.

En plena crisis de gobierno por las negociaciones de la reforma laboral, Calviño ha aseverado que, conforme a los últimos indicadores la recuperación está en marcha, es intensa y va “de menos a más”, de forma que “se intensificará en 2022”.

Las previsiones del Gobierno recogidas en el proyecto de Presupuestos y mantenidas en la última revisión del cuadro macroeconómico apuntan a un crecimiento del 6,5% este año y del 7% en 2022, pese a que todos los organismos apuntan a un menor avance del PIB.

Presupuestos: auguran un mayor gasto

En lo referido a las partidas de gastos e ingresos, tanto el Banco de España como la AIReF avisan de una infraestimación de los gastos, ya que serían mayores a lo presupuestado, mientras que en lo referido a los ingresos el primero de los organismos ve una sobrestimación y cree, por tanto, que la recaudación será menor de la prevista, mientras que la Autoridad Fiscal sostiene que incluso podrían ser mayores a los presupuestados.

En concreto, augura unos ingresos del 42% del PIB este año, por encima del 41,3% del Gobierno, y para 2022 apunta que serán del 40,2% del PIB, sin incluir el React-UE y el Plan de Recuperación, igualmente por encima del 39,8% del Plan Presupuestario, al prever una mayor recaudación de impuestos (23,1%).

De hecho, estima 166 millones más de recaudación este año y 110 millones más el próximo año gracias las medidas de ingresos. Y ello.a pesar de que con algunos impuestos prevé una menor recaudación que el gobierno, como con las tasas ‘Tobin’ y ‘Google’ o la falta de ingresos por el impuestos sobre plásticos de un uso en trámite.

En cambio, la AIReF sí que calcula que los gastos de los Presupuestos estarían infraestimados y serán mayores. En concreto, augura una previsión de gasto del 45,2% del PIB, sin incluir el React y el Plan de Recuperación, frente al 44,7% del Plan Presupuestario, al estimar mayor gasto en consumo público y en capital, y menor gasto en intereses y prestaciones por desempleo.

Aún más, alerta de un riesgo de consolidación de gasto estructural en el medio plazo y apunta a más del 50% del gasto indexado, con la revalorización de pensiones ligadas alIPC y la subida de empleados públicos al 2% recogido en los Presupuestos.

El Banco de España ve ‘hichados’ los ingresos, tras la desviación de ingresos este año y el impacto «muy reducido» de las novedades fiscales en los PGE de 2022, y sobre todo son «ligeramente optimistas» por los ingresos de cotizaciones sociales, aunque se compensaría por una previsión prudente de la recaudación tributaria.

En lo referido a los gastos alerta de riesgos de «infraejecución significativos» en los gastos de capital, y en general cree que el aumento de las pensiones y gastos de capital compensa «con creces» la contención del componente cíclico, sustentado sobre todo en un menor gasto en prestaciones por desempleo.

De hecho, el Banco de España prevé que la inflación dispare el gasto en pensione en 3.500 millones y una vez más ha pedido no indexar pensiones y salarios públicos al IPC.

Exigen un plan de ajuste: AIReF avala previsiones de déficit

Con todo, ambos organismos han vuelto a reclamar una vez más el diseño de un Plan de consolidación fiscal «creíble» para su implementación a medio plazo. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha apuntado hacia el mes de abril como un buen momento al remitirse para entonces la actualización del Programa de Estabilidad a Bruselas.

Con todo, la AIReF considera «factible» las previsiones del Gobierno de un déficit público del 7,9% del PIB este año y del 4,8% en 2022, y ello a pesar de que a diferencia del Gobierno, por su no neutralidad sobre el déficit, sí incluye en sus previsiones el efecto de los fondos React-EU.

Sin estos fondos , el déficit estimado por AiReF sería del 7,7% en 2021 y del 5,% en 2022, muy por debajo del 8,4% y el 5% previstos en los Presupuestos, al bajar por la retirada de las medidas, si bien el crecimiento subyacente de los gastos es superior al a mejora cíclica de los ingresos, según ha explicado Herrero en su comparecencia.

En lo referido a este año, el déficit del 7,9% que calcula la AIReF procede en su mayor parte del Estado (6,3%), seguido de la Seguridad Social (1,5%) y las CCAA (0,4%), frente al superávit de tres décimas de los ayuntamientos. Por tanto, la AIReF prevé un menor déficit para las CCA que el Gobierno, que apunta a seis décimas, y un mayor superávit para los entes locales, frente al equilibrio del Ejecutivo, coincidiendo en cambio en Estado y Seguridad Social.

En 2022, su pronóstico de un desajuste del 4,8% del PIB obedece un patrón similar, con un déficit mayoritario en el Estado (3,9%), las CCAA (0,6%) y la Seguridad Social (0,5%), frente al superávit de dos décimas de las entidades locales. El pronóstico sobre los ayuntamientos es lo único en lo que difieren las previsiones de la AIReF con el Gobierno, que augura solo equilibrio, para el próximo año.

En cuanto a la ratio de deuda pública, la AIReF señala que la reactivación económica, las favorables condiciones de financiación y la mejora del componente cíclico del saldo público, proyectan según los modelos de AIReF una reducción de
4,3 puntos respecto al nivel de 2020, que tendrá lugar prácticamente en su totalidad en 2022. Así, este año cerrará en el 119,8% del PIB y en 2022 en el 115,7%, por encima de las estimaciones del Gobierno (119,5% y 115,1%, respectivamente).

Fondos europeos: el impacto se traslada a 2022

En lo que vuelven a coincidir de nuevo también los supervisores es en el escaso impacto de los fondos europeos de Recuperación en el ejercicio presente y su traslación a 2022 y 2023, ante una menor ejecución de la prevista.

La Autoridad Fiscal ha mantenido el impacto del Plan de Recuperación rebajado hace un mes, al estimar un impacto para el PIB de siete décimas este año y 2,5 puntos en 2022, que disminuiría al 1,7% en 2023 y al 0,9% en 2024.

«Una implementación incompleta o ineficiente del Plan comprometería su contribución a la recuperación y a la transformación estructural de la economía», ha advertido Herrero.

Las proyecciones de septiembre del Banco de España contemplan la realización de proyectos por un importe de algo más de 11.000 millones en 2021 y 31.000 millones en 2022, lo que se traduciría en impactos sobre la tasa de crecimiento del PIB de esos dos años de 0,6 y 1,8 puntos porcentuales, respectivamente