«Celebramos el 250 aniversario como grupo con un fin común: mejorar la vida de los bienes y las personas en mar, tierra y aire»

Lloyd’s Register es una empresa de certificación que nació en una taberna de Londres en 1760. Este año, pues, celebra su 250 aniversario. La directora del Área Mediterránea de Lloyd’s Register Quality Assurance, Natàlia Varela, pasó el jueves por La Plaça para explicar la curiosa historia de este grupo y detallar los servicios de inspección y certificación que ofrece a empresas de todos los sectores.

¿Qué és Lloyd’s Register? ¿A qué se dedica?

El grupo Lloyd’s Register tiene como misión convertirse en el proveedor global de servicios para nuestros clientes. Buscamos aportar soluciones en la gestión del riesgo, y queremos ayudarles a mejorar su gestión de la calidad, del medio ambiente, de su seguridad y del esarrollo de su negocio. Pero hay que tener en cuenta que para llegar aquí han tenido que pasar muchos años. Los orígenes del grupo se remontan en 1760. La sociedad original se dedicaba a la clasificación de barcos.

¿Es la mítica Lloyd’s o no tiene nada que ver?

Sí, exacto, es la que todo el mundo conoce. Este año precisamente estamos celebrando el 250 aniversario de la empresa.

¿Y cómo se pasa de clasificar barcos a prestar servicios a todo tipo de empresas?

Porque hemos evolucionado como cualquier empresa. Lo más curioso es ver cómo empezó todo. En 1760, en una cafetería de Londres de Edward Lloyd, se reunían todos los propietarios de barcos, que tenían un problema: los barcos se hundían. Y eso provocaba que los comerciantes no les contrataran y que no les hicieran seguros, de manera que tenían muchas pérdidas. Para resolverlo, decidieron contratar a capitanes de barco para que inspeccionaran todos aquellas embarcaciones que llegaban a los 16 puertos de Inglaterra. Entonces hicieron un libro de registro, donde se detallaban todas las características técnicas y de calidad de aquellos barcos. Aquel libro lo dieron a comerciantes y a los aseguradores para que confiaran en ellos y asegurar así el tráfico marítimo, su medio de subsistencia.

¿Y a partir de este momento?

Pues hay diferentes fechas que podemos dar como reseñas. En 1760, nace el registro de barcos de vela. En 1880, casi la mitad de la flota de barcos mundial estaba clasificada por Lloyd’s, pero ya se incluían barcos de hierro o acero. En 1911, Lloyd’s hace su primera incursión fuera del ámbito marítimo y empieza a hacer inspecciones en cámaras frigoríficas terrestres. En 1950, crece nuevamente el negocio marítimo. En 1960, entra en el sector de la energía atómica. En los 70 participa en el crecimiento de la industria energética y empieza a estar presente en el negocio off-shore, las plataformas petrolíferas. Luego, en 1985, se creó formalmente Lloyd’s Quality Assurance, En el 90, se consolida como entidad de calificación de barcos de pasajeros y de barcos de carga de gas licuado. Y, ahora, lo celebramos como grupo con un fin común: mejorar la vida de los bienes y las personas en mar, tierra y aire.

¿Cuándo llegó la empresa a España?

A finales del siglo XIX. De hecho, Barcelona fue una de las primeras oficinas con la que empezaron el negocio. Actualmente, somos unos 300 trabajadores, repartidos en tres divisiones principales. La marina, de donde surgió todo; la de energía y transporte, y la de certificación. En todo el mundo, Lloyd’s tiene una plantilla de 7.400 personas de más de 90 nacionalidades, en 277 países.

Ayer comentamos en La Plaza que Bruselas estaba enfilando las empresas auditoras y quería poner orden. En el caso de las empresas certificadoras, si paga el cliente, ¿qué garantías tenemos de que no se haga una certificación a su medida?

Todo está regulado. Como entidad de certificación no podemos hacer lo que nos venga en gana. En los diferentes países existen las entidades de acreditación, que establecen las normas para las entidades de certificación en cualquier ámbito. De hecho, en el ámbito marino, las reglas para la construcción naval se aplican en todas partes pero en el ámbito de las certificaciones en la gestión, de las ISO, son las entidades de acreditación como AENAC las que dicen qué requisitos, qué formación tiene que tener el personal de las certificadoras y cuáles son las reglas del juego para todos. Las certificaciones que hacemos en Lloyd’s se basan en normativas, regulaciones y estándares a nivel internacional.

Si una empresa quiere obtener un certificado de cualquier tipo, ¿qué tiene que hacer? ¿Tiene que tener un tamaño mínimo para acceder a sus servicios?

No. Puede ser una empresa de tres trabajadores o una de 1.000, pero el sistema será distinto. No puede darse el café para todos, sino que hay que adaptarlo a la medida de cada cliente.

¿Qué tiene que hacer una empresa para contactar con ustedes?

Es simple. En Barcelona estamos en el World Trade Center, en la cuarta planta del edificio sur. Nos puede llamar y en función del servicio que necesite nosotros le derivaríamos al área correspondiente.

¿Hay beneficios tras obtener una certificación?

Sí, porque la empresa tiene el reconocimiento de una entidad conocida en todo el mundo y a nuestros clientes les da una garantía de que las cosas se están haciendo de acuerdo a las normativas.

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