La confianza en la economía europea se desploma por las nuevas restricciones

El Indicador de Sentimiento Económico (ISE) registra una caída tras siete meses de "confianza" al alza

Los últimos datos confirman una clara correlación entre la confianza en la economía de la zona del euro y la imposición de medidas restrictivas a la movilidad para frenar la expansión del coronavirus y doblegar así la curva de contagios.

Las cifras de noviembre revelan que el optimismo cayó drásticamente después de que los distintos gobiernos de Europa impusieran nuevas medidas. El nuevo dato, además, supone el primer retroceso tras siete meses de subidas consecutivas.

Así lo recoge el conocido como índice de sentimiento de la Comisión Europea (ISE). La nueva información de este baremo revela que el “sentimiento” cayó a 87,6 puntos desde los 91,1 del mes anterior. Entre los grupos más pesimistas están los hogares, sector servicios y los consumidores.

Medidas en toda Europa

Las frías cifras estadísticas son un reflejo de la gran preocupación que se extiende entre toda la población a medida que la situación epidemiológica no mitiga y los distintos Ejecutivos comunitarios optan por las medidas restrictivas como respuesta.

Alemania extendió su bloqueo parcial hasta al menos el 20 de diciembre, Francia planea mantener los restaurantes cerrados hasta diciembre y España aborda la celebración de la Navidad con aforos limitados de reuniones familiares de entre 6 y diez personas.

La confianza de los hogares cayó en picado

La encuesta hace énfasi en el sentimiento de los hogares, que cayó “en picado”, lo que representa la creciente preocupación por su situación financiera y las futuras perspectivas económicas.

El sector servicios, por su parte, está más preocupado por la evolución de la demanda, mientras que la industria y la construcción registran caídas “comparativamente leves” en términos de confianza.

También se detecta que el progreso en las vacunas da esperanza e invita a pensar que la pandemia podría controlarse durante el transcurso del próximo año. No obstante, persisten las dudas sobre la rapidez con la que se pueda implementar en toda la población.