La crisis de escasez obliga a El Corte Inglés a racionar las videoconsolas

Mientras grandes empresas como El Corte Inglés o Ikea sufren la falta de stock, Amazon y Aliexpress garantizan el suministro gracias a su propio sistema de logística

Una trabajadora de El Corte Inglés de Córdoba, durante la pasada primavera. EFE/Salas

Una trabajadora de El Corte Inglés de Córdoba, durante la pasada primavera. EFE/Salas

La crisis de escasez que asola a Europa por el colapso en las cadenas de suministro ya afecta a El Corte Inglés. La compañía que preside Marta Álvarez ha reconocido que tiene problemas puntuales de suministro con algunos productos y, en concreto, con los de alta gama como son las videoconsolas. De hecho, ha decidido racionar la compra para evitar la especulación.

Así lo ha asegurado el grupo de distribución a El Mundo. Y no será la única gran empresa con problemas de desabastecimiento, sino que, según el citado diario, Ikea también está teniendo problemas con el stock de accesorios. En algunas de sus tiendas de Madrid ya faltan algunos artículos que no se pondrán reponer hasta diciembre, como cortinas de baño o cestos para la ropa.

No obstante, desde el gigante sueco han asegurado que la oferta global será la misma. «La disponibilidad de nuestros productos puede variar entre los distintos mercados e incluso entre las distintas tiendas de un mismo país», han explicado al citado medio. Ante esta situación, Ikea se ha propuesto proteger los productos más vendidos y garantizar sus existencias.

Amazon y Aliexpress esquivan la crisis de desabastecimiento

El desabastecimiento es común entre los productos procedentes de Asia debido al colapso en el transporte marítimo. Pero no todas las empresas sufren estos problemas. Amazon o Aliexpress cuenta con logística propia.

En el caso del gigante estadounidense del ecommerce, una flota de 85 aviones distribuye los productos por todo el mundo, mientras que su competidor chino tiene desde el verano una ruta entre China y Europa que acelera los tiempos de entrega.

«Nuestros equipos y sistemas evalúan constantemente aquello que creemos querrán comprar nuestros clientes y trabajan con nuestros colaboradores comerciales para garantizar que tenemos existencias de manera que podamos brindar una excelente experiencia de compra. Dicho esto, no hay razón para retrasar las compras hasta el último momento y conseguir grandes ofertas», ha señalado un portavoz de Amazon a El Mundo.