Crisis del consumo: el Gobierno niega el desabastecimiento en España

El ministro Alberto Garzón considera un problema que se hable continuamente de escasez porque se convierte en una cuestión "psicológica", pero no real

El ministro de Consumo, Alberto Garzón. EFE/ Raúl Caro./Archivo

El ministro de Consumo, Alberto Garzón. EFE/ Raúl Caro./Archivo

«No hay ningún tipo de desabastecimiento». Así de contundente se ha mostrado el ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre la crisis de suministro que asola a España en algunos ámbitos relacionados con los semiconductores, juguetes, muebles o las bebidas alcohólicas. La crisis de coronavirus ha complicado el funcionamiento de las cadenas de suministro pero, para el Gobierno de España, «no existe ningún tipo de problema ahí».

«Lo que hay es un problema de un crecimiento de precios y una tensión que, en principio, según todos los organismos internacionales y según uno debe esperar por la teoría económica es temporal«, ha explicado el responsable de Consumo este viernes en TVE.

El Ejecutivo quita hierro a este asunto y visualiza ya el momento en el que la producción vuelva a situarse en niveles prepandemia. «Todo debería volver a la normalidad», ha insistido Garzón.

El Gobierno de Pedro Sánchez no prepara ningún tipo de plan de contingencia ante esta situación. De hecho, Garzón considera un problema que se hable continuamente de escasez porque al final se trata de una cuestión «psicológica».

«Es importante que esto se neutralice desde el principio porque no hay ningún problema de desabastecimiento»

Alberto Garzón, ministro de consumo

«Es en lo que Economía se llaman profecías autocumplidas: todo el mundo cree que va a pasar y por lo tanto actúa como si pasara y pasa», ha advertido. Y ha añadido: «Es importante que esto se neutralice desde el principio porque no hay ningún problema de desabastecimiento».

El ministro ha explicado que, tras la reapertura de la economía, la demanda se ha disparado pero la oferta se ajusta mucho más despacio. «Se produce así una subida de precios a nivel mundial que tiene que ver con las cadenas logísticas y con que las plantas que van produciendo han estado un año paradas, por lo que volver a producir es un proceso más lento», ha justificado.

Los distribuidores de alcohol dan la voz de alarma

Sin embargo, distribuidores de algunos sectores ya han alertado de la falta de suministro. Uno de los que está elevando la voz de alarma es el dE reparto de alcohol: desde septiembre pasado, muchos proveedores han dejado de suministrar marcas como Johnny Walker, Seagrams, Beefeater, Absolut, Cacique o Barceló. Y no solo eso: las marcas avisan de un posible desabastecimiento para estas navidades, y que puede incluso alargarse hasta verano próximo.

El principal inconveniente es la falta de vidrio, de tapones y otros productos relacionados de la industria. “El problema no es el producto final, sino el embalaje”, explica a este diario Eloi García, gerente de la distribuidora Cristo Galicia, uno de los partners de las principales multinacionales en España.

Tanto la pandemia de coronavirus, que ha complicado las cadenas de suministro a nivel mundial, como la falta de camioneros a raíz del Brexit, han provocado que los proveedores oficiales no entreguen a tiempo el suministro. “Nos hemos quedado sin stock. Es un problema muy serio”, asegura García.

Noelia Tabanera