La crisis de suministros se agrava: «La mercancía que no está viajando ahora no llega para Navidad»

Los fabricantes españoles advierten que los contenedores marítimos que no se hayan fletado ya no llegarán antes de la Nochebuena

La crisis de suministros amenaza la llegada de productos en Navidad. En la imagen, una tienda de ropa. EFE

La crisis mundial en la cadena de suministros se ha convertido en una piedra en el camino para los comercios españoles de cara a la campaña de ventas de Navidad. Los retrasos provocados en el transporte marítimo a escala internacional amenazan con provocar retrasos en los envíos en un momento clave para la reactivación del consumo.

El tiempo para conseguir cargar un contenedor por barco asciende ahora hasta un promedio de ocho semanas, mientras que la duración media del viaje es de otras cuatro más. Este horizonte hace prácticamente imposible lograr que los productos lleguen en un intervalo corto de tiempo hasta los puertos españoles.

«La mercancía que no esté viajando ahora mismo no va a llegar a tiempo», ha anunciado el secretario general de la Asociación Española de Fabricantes, Jordi Espín, una entrevista en Televisión Española.

Espín ha intentado huir del concepto del «desabastecimiento» pero sí que ha reconocido que la crisis mundial del transporte provocará retrasos en el tramo final del año, especialmente en los sectores de la electrónica, los materiales plásticos, la ropa y los accesorios.

«El desabastecimiento dependerá del tipo de producto que estamos esperando. Si esperamos el cromo típico que tiene que venir de Asia o el juguete concreto o el producto exacto puede ser que haya escasez», ha remarcado.

Los fabricantes atribuyen la crisis al oligopolio del sistema de transporte

Los fabricantes españoles han atribuido buena parte de este colapso a la concentración del sector del transporte mundial en un grupo reducido de grandes empresas. «Las navieras se han aliado en unos oligopolios que dominan el 75% del mercado», ha lamentado Espín.

El representante de la patronal ha explicado que esta concentración ha provocado que las grandes compañías logística se aferren solo a los clientes que tienen una mayor capacidad económica. «Esto causa unos retrasos importantes porque el mercado ha cambiado: hay mucha menos oferta y mayor demanda», ha expresado.

Un empleado de DSV frente a un buque portacontenedores.

Espín ha explicado que esta crisis de suministros no solo está condicionada por la escasez de contenedores procedentes de Asia, sino que también es resultado de la interdependencia de otros mercados como el europeo o el americano. «Todos están afectados por la escasez de contenedores y la concentración de medios», ha expresado.

Como consecuencia de este fenómeno, la vida de ocupación de un contenedor marítimo ha pasado de ser de 68 días de madia a situarse en las 80 jornadas de uso. «El contenedor es el recipiente básico donde ponemos el material. Sin contenedor no podemos cargar», ha afirmado Espín.