Puma abre la puerta a China: Anta Sports adquiere el 29% por 1.500 millones

Artemis que ha gestionado Puma con mano firme durante 18 años capitaliza el rebote en la era post-pandemia

Anta Sports, el gigante chino del equipamiento deportivo que ha escalado posiciones hasta convertirse en el segundo mayor grupo de su sector por capitalización bursátil tras Nike, se posiciona en el mercado global al acordar la compra del 29,06% de Puma, la icónica marca alemana de ropa y calzado deportivo, por 1.505 millones de euros en efectivo.

La operación, pactada con Groupe Artémis –holding de la poderosa familia francesa Pinault, dueña histórica del paquete mayoritario de Puma–, convierte a la firma de Fujian en el principal accionista de la compañía de Herzogenaurach, valorando la transacción a 35 euros por acción, una prima sustancial del 62% sobre el cierre bursátil del lunes en Fráncfort.

Anunciada este lunes ante la Bolsa de Hong Kong, la adquisición –sujeta a aprobaciones regulatorias y con cierre previsto para finales de 2026– acelera la ambiciosa estrategia de globalización multimarca de Anta, que ya controla marcas como Fila, Descente y Amer Sports, y marca un giro histórico en la propiedad de Puma, fundada en 1948 por Rudolf Dassler como rival directo de Adidas.

Artémis vende su joya alemana con prima récord

Groupe Artémis, que adquirió su participación en Puma de manera progresiva desde 2007 hasta consolidar el 29% en 2018, ve recompensada con creces su apuesta a largo plazo por la firma.

La familia Pinault, con intereses en lujo (Gucci, Yves Saint Laurent), medios (Le Point) y vinos (Chateau Latour), pagó inicialmente una media de 21-25 euros por acción en operaciones que sumaron más de 1.000 millones de euros, según los registros del mercado.

Ahora, con la prima del 62% sobre los 21,60 euros de cierre del lunes, Anta abonará 1.505 millones por 43 millones de acciones, un múltiplo que refleja tanto el potencial infravalorado de Puma como las sinergias asiáticas que el comprador promete desbloquear.

La transacción, financiada íntegramente con recursos propios de Anta (valorada en bolsa en 35.000 millones de dólares), no implica control operativo inmediato.

Ding Shizhong, presidente de Anta, enfatiza una colaboración “con la debida distancia”, preservando la independencia de Puma mientras se aprovechan “fortalezas complementarias” en fabricación, distribución y penetración en mercados emergentes.

La adquisición llega en un momento dulce para Puma, que en 2025 creció un 8% en ventas hasta 9.586 millones de euros, impulsada por el boom del running, colaboraciones con grandes nombres como Rihanna (Fenty x Puma) y un repunte en baloncesto, aunque aún arrastra una deuda neta de 1.800 millones y una rentabilidad operativa del 7,5% por debajo de competidores directos.

Artemis, que ha gestionado Puma con mano firme durante 18 años, capitaliza el rebote en la era post-pandemia y las expectativas de recuperación en Norteamérica (donde Puma recuperó cuota hasta el 2,5%) para ejecutar una salida estratégica que multiplica por 1,5 veces su inversión original.

Anta acelera su imperio multimarca con escala europea

Para Anta Sports, fundada en 1991 como fabricante de zapatillas de tenis de mesa, la operación es un salto cuántico en su plan hacia la “globalización multimarca”.

Con presencia en más de 30.000 tiendas en China, el grupo ya generó 1.500 millones de dólares fuera de su mercado doméstico gracias a Fila (líder premium en Asia) y Amer Sports (Salomon, Wilson, Arc’teryx), adquirida en 2022 por 5.200 millones.

Comprar el 29% de Puma –tercera en Europa con un 10% de cuota en running y fútbol– le da músculo industrial europeo, acceso a canales premium como Foot Locker y JD Sports, y un ancla estratégica en el Viejo Continente, donde Anta aspira a triplicar ventas hasta 2028. Ding Shizhong lo ve claro: “El precio de las acciones de Puma no refleja su potencial a largo plazo”.

Anta aportará sus conocimientos en cadena de suministro –capacidad para 200 millones de pares anuales a bajo coste– y en canales digitales que en China mueven el 45% de las ventas, sin interferir en la gestión diaria. La operación podría disparar el valor de Puma un 30-50% a medio plazo si se materializan sinergias en sourcing asiático y penetración en India o el Sudeste Asiático, donde Anta ya factura 1.000 millones.


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