Actualizado
Gallardo (Almirall) advierte sobre el declive del sector: «Europa era la farmacia del mundo, estamos muy preocupados»
El presidente y CEO de Almirall, Carlos Gallardo, advierte que el sector farmacéutico europeo produce solo uno de cada cinco medicamentos en todo el mundo
Sede de Almirall. Foto: Europa Press.
El presidente y CEO de Almirall, Carlos Gallardo, ha advertido acerca del declive que está experimentando el sector farmacéutico en Europa. Concretamente, ha alertado acerca de la pérdida de competitividad que está protagonizando la industria farmacéutica por la deriva que está tomando la administración estadounidense encabezada por Donald Trump.
«Estamos muy preocupados, Europa era la farmacia del mundo en la década de los 90, desarrollaba la mayoría de los medicamentos, pero desde hace algunas décadas, el liderazgo se ha ido erosionando», ha lamentado en una sesión de ‘Matins Esade’ para acabar especificando que el territorio comunitario ha pasado a producir únicamente uno de cada cinco fármacos que se lanzan al mercado.
Declive del sector farmacéutico europeo
Gallardo, quien ocupa el cargo de vicepresidente segundo de la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica, ha trasladado su preocupación por los riesgos que implica para el sector las políticas que se están impulsando desde Estados Unidos, pero también desde China, que están provocando una reorientación de la inversión manufacturera fuera de Europa.
Tras lamentar la lentitud en la adopción de innovación, ha especificado que la cuota europea de I+D ha experimentado una caída del 25%, que se ha visto agravada por los mejores incentivos que se ofrecen en Estados Unidos y China. Las desventajas regulatorias también figuran entre los motivos que están acelerando el declive del sector, según el presidente de Almirall.
En este sentido, ha puesto como ejemplo el periodo medio de aprobación de los medicamentos por parte de las diferentes autoridades competentes. «La Agencia Europea del Medicamento (EMA) tarda una media 426 días en aprobar un nuevo fármaco, frente a los 244 días de la Food and Drug Administration (FDA) en Estados Unidos», ha desgranado.
Restablecer la competitividad del sector
«Europa no premia la innovación y paga peor que otros mercados», ha hecho hincapié para acabar considerando que la actual coyuntura representa una problemática, pero también una oportunidad. A sus ojos, la hoja de ruta para restablecer la competitividad farmacéutica europea pasa por mantener un nivel competitivo de protección de datos regulatorios y propiedad intelectual.
También ve necesario que Europa acelere y modernice la regulación, lo que implica una revisión de los procesos para equiparar los tiempos de aprobación y la ampliación de vías rápidas. Para cerrar la brecha en investigación clínica apuesta por la implementación de la autorización única europea en ensayos multicéntricos.
Con todo, ha hecho hincapié en la importancia de reconocer a la ‘biofarma’ como un sector estratégico y desarrollar una política industrial estratégica, en la que se establezcan incentivos comparables a Estados Unidos y China para atraer industria manufacturera, tecnología y capacidades de I+D.
Foco en dermatología médica
La ambición de la compañía es convertirse en la primera empresa en cuanto a tratamientos para dermatología médica. Para lograrlo, toman en consideración varios parámetros, desde la percepción de los dermatólogos hasta el número de pacientes tratados, el crecimiento en ventas, la satisfacción del empleado, el progreso en la hoja de ruta de I+D o la reducción de la huella de carbono.
«Fabricamos productos que recetan dermatólogos, no nos centramos en estética o cosmética, las personas que conocen nuestros fármacos es porque acostumbran a padecer una enfermedad grave», ha profundizado. En este sentido, ha subrayado que uno de los focos de la empresa está puesto en las enfermedades raras. «Hay cientos, tienen un gran impacto en el paciente y pocas tienen tratamiento, por lo que representan una gran oportunidad», ha destacado.
También ha señalado que actualmente están realizando seis pruebas de concepto en fármacos desarrollados por Almirall. Tras la primera fase que implica la aplicación del tratamiento sobre humanos para discernir si es seguro, los medicamentos en cuestión han pasado a la segunda fase, por lo que se están comenzando a testar en los pacientes que padecen las enfermedades. «Veremos los resultados en doce meses», ha zanjado.