Díaz convoca a los agentes sociales el 7 de febrero para negociar la subida del SMI

Los sindicatos exigen que el SMI suba 35 euros, hasta los 1.000 euros mensuales, mientras que la patronal pone reticencias

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una reunión con el dirigente de CCOO, Unai Sordo, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Foto: EFE/Mariscal

Ya hay fecha para dar inicio a la negociación para la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2022. El Ministerio de Trabajo ha citado para el próximo lunes 7 de febrero a la patronal y los sindicatos para tratar de consensuar un alza que sitúe el SMI próximo a los 1.000 euros.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado la convocatoria de la mesa de diálogo social durante su visita a Barcelona con el fin de «cumplir con los compromisos del Gobierno», una cita que ya empezaba a inquietar a los agentes sociales por su demora.

Tras anunciar la fecha de convocatoria de la mesa de diálogo social, que se producirá cuatro días después de la votación de convalidación de la polémica reforma laboral en el Congreso el 3 de febrero, Díaz ha recordado que el Gobierno de coalición ya ha subido un 31% el SMI pero ha advertido de que va a continuar con los alzas para alcanzar el 60% del salario medio al final de la legislatura.

Actualmente el SMI se encuentra en 965 euros mensuales en 14 pagas, tras la subida de 15 euros aprobada por el Gobierno el pasado mes de septiembre, acordada con los sindicatos pero sin el beneplácito de la patronal. Ahora, desde el Ministerio de Trabajo confirman que el objetivo es continuar con la senda de alza recogida en el informe de la comisión asesora para el análisis del SMI presentado el pasado mes de julio, que planteaba tres escenarios.

SMI próximo a los 1.000 euros al mes

El primer escenario pasaba por suponer que el salario medio subía un 1,8% en 2020, el segundo un 0,9% y el tercero que no había incremento alguno. Así, para 2021 planteaban un alza de 19 euros, 15 euros o 12 euros, en función de cada escenario.

Finalmente el Gobierno acordó el pasado mes de septiembre con los sindicatos, sin el consenso de la patronal, elevar en 15 euros el SMI para los últimos cuatro meses del año, hasta los 965 euros al mes en 14 pagas.

En lo referido al año concerniente, 2022, el primer escenario fijaba una subida de 40 euros, el segundo de 31 euros y el tercero de 24 euros. Por lo tanto, el incremento que confirman desde el Gobierno que se llevará a cabo estará en la horquilla entre los 24 y los 40 euros, de forma que el SMI escalará a una horquilla de entre 989 y 1.005 euros.

Dado que el alza aprobado fue el del segundo escenario, si se repite ese es que, la subida de este año podría ser de cerca de 31 euros, de forma que el SMI que perciben cerca de 4 millones de trabajadores se situaría bajo ese supuesto en 996 euros este año.

Los sindicatos exigen 1.000 euros y CEOE se opone

Los sindicatos llevan semanas advirtiendo que exigirán que se suba el SMI a 1.000 euros este año, especialmente ante el incremento de la inflación, que cerró diciembre con un repunte del 6,5% y una media en el conjunto del año del 3,1%, de forma que los perceptores del SMI habrían perdido 2,6 puntos de poder adquisitivo, ya que el alza del SMI fue del 1,58%, y solo efectivo para los últimos cuatro meses del año.

Mientras, en el seno de CEOE se abren a negociar una senda de aumento a largo plazo, pero alejan expectativas y son tajantes al fijar el requisito de que en el eventual alza del SMI que pueda ver la luz se tengan muy en cuenta los aumentos de costes que están sufriendo las empresas, como los salariales por el alza de cuotas o los altos precios energéticos, según apuntan a Economía Digital en fuentes de la patronal.

Tras cerrar la reforma laboral, fuentes de la organización señalan que no tendrán una “cerrazón” en la negociación colectiva y confían en lograr un acuerdo, pero también señalan que “no es el momento” de llevar a cabo otro alza del SMI, ante esa presión de los costes y ante el reciente aumento del SMI aprobado para el último cuatrimestre de 2021.

Los cambios en el Salario Mínimo no se limitarán este año solo al alza que se termine de determinar en febrero para el conjunto de 2022, sino que el Gobierno también tiene previsto acordar este año el incremento para el ejercicio 2023, tal y como se venía haciendo habitualmente hasta el año pasado y queda recogido en el Plan Anual Normativo de 2022.

Para el próximo año, 2023, el informe del comité de expertos apunta que el incremento debería ser de otros 40, 31 o 25 euros, de forma que el nivel máximo que podría alcanzar el SMI en la legislatura sería de alrededor de unos 1.045 euros, en línea con el objetivo del gobierno de alcanzar el 60% del salario medio que establece la Carta Social Europa.

Se negocia tras la votación de la reforma laboral: Díaz presiona a ERC

Finalmente las negociaciones para subir el SMI comenzarán a posterior de la votación prevista para el 3 de febrero de convalidación de la reforma laboral acordada por el Gobierno con patronal y sindicatos, cuyas negociaciones para su tramitación parlamentaria se están complicando ante las exigencias de cambios de los aliados habituales (ERC, PNV y Bildu).

Díaz ha anunciado la convocatoria de la mesa de diálogo para negociar la subida del SMI en plena visita a Cataluña en el marco de reuniones con las cúpulas de las delegaciones catalanas de UGT y CCOO, lo que ha aprovechado para presionar a ERC ensalzando las veleidades de la reforma laboral al recuperar la ultraactividad, la prevalencia de los convenios sectoriales o la regulación de la subcontratación. El líder de UGT Cataluña, Camil Ros, muy próximo a ERC, ha reclamado que la reforma «sea ratificada por la mayoría de izquierdas».

Los nacionalistas exigen la prevalencia del convenio autonómico sobre el de empresa, entre otros puntos, lo que está llevando al PSOE a explorar la vía del apoyo de Ciudadanos (y PNV) para evitar cambios en el texto acordado con patronal y sindicatos, si bien la formación de Inés Arrimadas reclama que no haya cambios y ha avanzado que, al igual que el Gobierno, votará en contra de que se tramite como proyecto de ley en aras de evitar posibles modificaciones.

Cs se ha reunido ya varias veces con CEOE, con la que han abogado por la aprobación de la norma con el texto actual intacto. Mientras, desde el Ministerio de Trabajo se ha ofrecido a ERC y EH Bildu introducir sus demandas laborales fuera del decreto de la reforma laboral en ulteriores leyes las próximas semanas o meses, ya que las peticiones de los socios no afectarían al texto del acuerdo suscrito del diálogo social.

La limitación de las causas del despido objetivo se habrían incluido ya en la reforma, en tanto que la parcialidad o la potenciación de la Inspección de Trabajo podrían ir aparte del decreto, quedando para más adelante el posible incremento de las indemnizaciones por despido.