El impacto de la crisis en los hogares: la riqueza de las familias cayó un 1,9% en 2020

La deuda empresarial se elevó un 5,2%, hasta 952.000 millones, mientras que la de las familias bajó un 1%, hasta los 701.000 millones

Dinero en efectivo

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La riqueza financiera neta de las familias españolas e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH) se situó en 1,590 billones de euros al cierre del ejercicio 2020, lo que supone una caída del 1,9% en tasa interanual, reflejando el impacto de la crisis de la Covid en las cuentas de las familias españolas.

Así se desprende de las Cuentas Financieras correspondientes al cuarto trimestre de 2020, publicadas por el Banco de España este martes, que muestra la contracción de la riqueza financiera neta de los hogares e ISFLSH, que se obtiene deduciendo sus pasivos de sus activos financieros.

A pesar de la caída, la riqueza de los hogares se mantiene todavía en niveles muy por encima de los niveles previos a la crisis económica de 2008, ya que en el primer semestre de 2007, justo antes del comienzo de la recesión, rozaba el billón de euros.

Los activos financieros de los hogares e ISFLSH alcanzaron a finales del cuarto trimestre de 2020 un importe total de 2,347 billones de euros, un 1,7 % inferior al de un año antes, debido a revalorizaciones netas negativas, de 118.100 millones de euros, que se concentraron principalmente en el primer trimestre de 2020, provocadas por la caída del precio de los activos en los mercados financieros, mientras que las transacciones fueron positivas, con una adquisición neta de activos financieros de 77.600 millones de euros en el último año.

Un grupo de personas viaja en la línea uno del metro de Madrid durante la crisis del coronavirus.EFE/Archivo

En relación con el PIB, los activos financieros totales de los hogares e ISFLSH representaron un 209,2% a finales del cuarto trimestre de 2020, 17,4 puntos porcentuales más que un año antes, debido al fuerte retroceso experimentado por el PIB.

La deuda de empresas aumentó en 48.500 millones

Mientras la riqueza de las familias y sus activos financieros cedieron en el cuarto trimestre en tasa interanual, la deuda de los hogares se situó en 701.304 millones de euros, un 1,1% menos que la cifra que un año antes (708.646 millones).

Sumando los pasivos financieros de familias y empresas, la deuda bruta de las sociedades no financieras y de los hogares e ISFLSH alcanzó 1,653 billones de euros al finalizar el ejercicio 2020, cantidad equivalente a un 147,4% del PIB y que supone un 2,5% por encima de los 1,612 billones registrados un año antes (129,5% del PIB).

El incremento de la deuda agregada es fruto de un comportamiento dispar de estos dos sectores, ya que la deuda consolidada de las sociedades no financieras aumentó desde los 904.000 millones de euros a 952.000 millones de euros, un 5,3% más, alcanzando un 84,9 % del PIB (si se incluyese la deuda interempresarial, la ratio sería un 107,7 %).

De esta forma, en un año se ha elevado la deuda empresarial en 48.500 millones de euros, lo que evidencia el impacto de la crisis en el sector empresarial, superior a las familias, al menos en términos de deuda, algo que podría explicarse por las medidas de sostenimiento de rentas aprobadas por el Gobierno, como los ERTE o las distintas prestaciones.

Mayor peso de activos en efectivo y depósitos

Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares se encontraba a finales del año pasado en efectivo y depósitos (42% del total), seguido de participaciones en el capital (23%), seguros y fondos de pensiones (17%) y participaciones en fondos de inversión (15%).

El componente de efectivo y depósitos fue el que más incrementó su peso en los activos financieros de los hogares (en 3,8 puntos porcentuales) con respecto a un año antes, mientras que el peso de las participaciones en el capital fue el que más cayó (-5,2 puntos porcentuales) como resultado, fundamentalmente, del componente de revalorizaciones, que fue negativo.

Los hogares cancelaron financiación por 4.000 millones

En 2020, las operaciones netas acumuladas, correspondientes a la financiación consolidada recibida por las empresas y los hogares e ISFLSH, fue de 47.700 millones de euros, lo que representó un 4,3 % del PIB. En términos netos, las sociedades no financieras captaron financiación nueva equivalente al 4,6 % del PIB, mientras que los hogares e ISFLSH cancelaron financiación por un importe que supuso un 0,4% del PIB (algo más de 4.000 millones).

Asimismo, las operaciones financieras netas de los sectores residentes (empresas, hogares, instituciones financieras y administraciones públicas) mostraron en 2020 un signo positivo (financiación neta otorgada) de 12.400 millones de euros, equivalente al 1,1 % del PIB, frente al 2,5 % observado un año antes.

El saldo fue positivo en el caso de los hogares (7,3 % del PIB), de las empresas (1,6 % del PIB) y de las instituciones financieras (3,2 % del PIB, siendo el del Banco de España un 0,3 % del PIB, el de otras instituciones financieras monetarias un 1,8 % del PIB y el de las instituciones financieras no monetarias un 1,1% del PIB). En sentido contrario, las administraciones públicas recibieron financiación en términos netos equivalente a un 11,1% del PIB.