Escrivá propone subir cotizaciones a empresas y trabajadores para pagar las pensiones

El Ejecutivo propone incrementar en 5 euros al mes las cotizaciones que abonan tanto la empresa como el trabajador, para pagar las pensiones de los ‘baby boomers’

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Miraciones, José Luis Escrivá, durante su intervención en el pleno del Congreso. EFE/Chema Moya

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, durante su intervención en el pleno del Congreso. EFE/Chema Moya

El Gobierno ha dado este martes un doble revés a los empresarios tras anunciar un acuerdo para la derogación de la reforma laboral de 2012 y a última hora de la tarde plantear una subida de las cotizaciones para garantizar las pensiones ante la presión de la llamada generación del ‘baby boom’.

En concreto, la Seguridad Social ha planteado a los agentes sociales una cotización adicional durante los próximos diez años para generar un colchón de ingresos a través de la llamada ‘hucha de las pensiones’, según han confirmado a Economía Digital en fuentes de la negociación.

La subida de las cotizaciones se repercutiría a partes iguales entre las empresas y los trabajadores, y podría suponer alrededor de cinco euros al mes para cada una de las partes de media.

Este es el principal planteamiento trasladado por el departamento de José Luis Escrivá en la última reunión de la mesa de diálogo social sobre las pensiones, a escasas dos semanas de que venza el próximo 15 de noviembre el plazo para acordar el mecanismo de ajuste de equidad intergeneracional, que sustituirá al factor de sostenibilidad de la reforma de pensiones de 2013 del PP.

La propuesta del Ejecutivo busca hacer frente a la tensión financiera que ejercerá en el sistema de la Seguridad Social la jubilación de la generación nacida entre finales de los años 50 y finales de los 70, conocida como ‘baby boom’.

Aportación adicional a la ‘hucha de pensiones’ y revisión cada tres años del gasto

La propuesta inicial del Ministerio pasa por aprobar una subida de la cotización de 0,5 puntos porcentuales durante 10 años a partir del ejercicio 2023 que iría a modo de aportación adicional al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido como ‘hucha de las pensiones’, que acumula actualmente unos 2.000 millones, muy lejos de los 67.000 millones que llegó a presentar, según señalan fuentes de la negociación.

En el caso de que estas aportaciones no fuesen finalmente necesarias, el Ejecutivo podría llegar a devolverlas mediante una disminución de cotizaciones o con mejoras por el lado de las prestaciones, según señalan las mismas fuentes y ha adelantado ‘El País’.

La segunda parte del instrumento para asegurar las pensiones futuras pasaría por una revisión trianual desde el ejercicio 2032 para evaluar si el gasto realizado en prestaciones sobre PIB prsenta una desviación de la proyección para 2050 del informe sobre pensiones de la comisión Europea (Ageing Report) de 2024, circunstancia bajo la que se implementarían nuevas medidas.

Cuenta atrás para el mecanismo

Con todo, Gobierno y agentes sociales se han citado para una nueva reunión el próximo lunes 8 de noviembre. Las partes abordarán la propuesta y tratarán de acordar con el nuevo mecanismo de equidad intergeneracional que operará a partir de 2027 y será incluido vía enmiendas en la tramitación parlamentaria de la primera parte de la reforma.

El nuevo mecanismo verá la luz tras haberse derogado el polémico factor de sostenibilidad del PP que no llegó a aplicarse. Este contemplaba un ajuste en las pensiones conforme a la esperanza de vida, que podría llegar al 50%, según el Gobierno actual.

El nuevo instrumento será “contingente y secundario”, por lo que solo implicará recorte de las pensiones si dentro de unos años “pasara algo”, a modo de mecanismo de “ajuste final” para asegurar la sostenibilidad si es preciso cuadrar las cuentas a futuro.

Posibles opciones si faltan recursos

Fuentes de la negociación explican que este nuevo mecanismo entraría en funcionamiento si la previsión del gato en pensiones se desviase de la senda que establezca el Ministerio una vez se concluya con el traspaso de los gastos impropios de 22.000 millones de euros del Estado a la Seguridad Social para acabar con el déficit.

Según ‘El País’, las eventuales inervenciones no podrían suponer en total más de 10.000 millones de euros (0,8 puntos de PIB) al año en 2050. Una de las opciones sería hacer uso del dinero de la ‘hucha de las pensiones’ con un límite anual del 0,2% del PIB, y de ser necesarios más recursos el Ejecutivo negociaría con los agents sociales una propuesta a elevar al Pacto d Toledo para reucir el gasto en pensiones.

Las hipotéticas medidas tendrían un límite anual del 0,4% del PIB y, de ser insuficientes, podría el Ejecutivo llegar a acordar con patronal y sindicatos otro alza de las cotizaciones hasta un máximo del 0,4% del PIB al año.