El gasto en pensiones subirá en 7.800 millones en 2022

El Gobierno disparará el gasto en pensiones un 4,8% en los Presupuestos de 2022, hasta el récord de 171.165 millones de euros, tras ligar las pensiones al IPC y subir un 3% las pensiones mínimas y no contributivas

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, reserva 1.900 millones para la paga extra de los pensionistas de enero por la inflación. EFE

La Seguridad Social tendrá que hacer frente a un nuevo récord histórico del gasto en pensiones en 2022 de 171.165 millones de euros, un 4,8% más que este año, a pesar de la batería de medidas aprobadas para asegurar la sostenibilidad del sistema y de las incluidas en la primera parte de la reforma de pensiones del Gobierno.

Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2022, aprobados este jueves en Consejo de Ministros extraordinario, no serán por tanto muy diferentes en cuanto a la tendencia alcista del gasto en pensiones registrada en las anteriores cuentas públicas al aumentar en 7.868 millones de euros respecto al récord de 163.297 millones de este año.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en la que se ha dado luz verde a los Presupuestos la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha señalado que la revalorización de las pensiones para los más de 10 millones de pensionistas se desliga a partir de ahora de los Presupuestos para que evolucionen conforme al coste de vida.

Así se establece en la reforma de las pensiones acordada entre el Gobierno y los agentes sociales siguiendo las recomendaciones del Pacto de Toledo del Congreso, que fijan un alza de las pensiones conforme al IPC medio de los últimos doce meses registrado en noviembre del año anterior, lo que augura un aumento de en torno al 2,3%. Lo que es seguro es que las pensiones mínimas y no contributivas para 2,6 millones de pensionistas subirán un 3%.

Transferencia del Estado y gastos impropios para atajar el déficit

De esta forma, se pulveriza un nuevo récord en buena parte debido a la escalada de la inflación, que en septiembre alcanzó el 4% impactado por el alza hasta máximos históricos del precio de la electricidad, lo que eleva esa revalorización prevista para las pensiones y, por consiguiente, dispara la partida de pensiones.

De hecho, la partida de pensiones consignada equivale al 37,2% del gasto total de 458.970 millones (+0,6%). Es decir, las pensiones se comen casi 4 euros de cada 10 del presupuesto, y alcanza el 68,9% del gasto social total de los Presupuestos d 2022, que marca récord de 248.391 millones de euros, al subir un 3,6% y es muy superior a los 149.999 millones que pronosticaba el Gobierno hasta ahora. Para 2023 augura un gasto de 155.63 millones y para 2024 de 161.945 millones, por lo que lejos de aumentar continuará incrementándose.

En cualquier caso, para asegurar la sostenibilidad de las pensiones los Presupuestos contemplan una nueva transferencia extraordinaria a la Seguridad social de 18.396 millones de euros para garantizar las pensiones, un 32% más, y se transferirán 4.400 millones de euros adicionales por los gastos impropios que asume la Seguridad Social.

En la reforma de pensiones el Gobierno fija una transferencia total de 22.000 millones de euros para que el Estado asuma los denominados gastos impropios de la Seguridad Social. En 2021 se transfirieron 13.929 millones de euros, a los que en 2022 s e sumarán 4.400 millones, quedando por tanto para 2023 los restantes 3.671 millones de euros.

Entre los conceptos a incorporar dentro de la transferencia para financiar otros conceptos en cumplimiento de la recomendación primera del Pacto de Toledo 2020 son el coste de la pensión de jubilación anticipada involuntaria en edades inferiores ala edad ordinaria de jubilación (2.010 millones); los complementos de prestaciones contributivas, sujetos a límite de ingresos (3.444 millones) y una cuantía equivalente a 1 punto de cotización por otros conceptos de naturaleza no contributiva (3.193 millones).

Lo cierto es que el gasto en pensiones no para de subir y en septiembre marcó el récord de 10.233 millones ,un 3,2% más. La pensión media del sistema es de 1.036,69 euros y la de jubilación de 1.193 euros. El déficit de la Seguridad Social escaló el año pasado hasta los 56.000 millones de euros por el desembolso de las ayudas a empresas y trabajadores para hacer frente a la pandemia y por las exoneraciones de cotizaciones en medidas como los ERTE.

En 2018 el déficit del sistema fue de unos 18.000 millones de euros y en 2019 fue de 17.500 millones y tras dispararse a los 56.000 millones en 2020 este año podría disminuir al entorno de los 30.000 millones de euros.

Las pensiones mínimas y no contributivas suben un 3%

Con todo, las pensiones mínimas y no contributivas subirán un 3% en 2022, según se recoge en los Presupuestos, que incluye también el compromiso de revalorizar el resto de pensiones contributivas en función de la inflación media de la inflación media de los doce meses anteriores a la que se registre en noviembre de este año, en torno al 2,3%.

La revalorización de los 9,6 millones de pensiones contributivas se fijará en la ley que se está tramitando en el Congreso de los Diputados y que establece que las pensiones contributivas aumentarán en función del IPC medio registrado en el mes de noviembre, un dato que se desconoce a la hora de presentar estos Presupuestos, garantizando el poder adquisitivo.

En cuanto a las pensiones mínimas, los complementos permiten a unoa 2,2 millones de personas pensionistas que los reciben puedan alcanzar una pensión mínima que oscila entre los 689 euros al mes en los casos de viudedad y jubilación para mayores de 65 años sin cónyuge a cargo, y los 851 euros al mes en los de jubilación con cónyuge a cargo.

A los casos ellos se suman los casi 449.724 personas que son titulares de una pensión no contributiva, cuya cuantía se sitúa en 402 euros al mes. Con la subida del 3% los beneficiarios de una pensión mínima por viudedad y jubilados de 65 años sin cónyuge a cargo pasarían a ganar unos 20,67 euros más, alrededor de 709,67 euros; los de jubilación con cónyuge a cargo 25,53 euros más, hasta unos 876,53 euros; y los titulares de una pensión no contributiva unos 12 euros más, hasta 414 euros al mes.

El Gobierno de Pedro Sánchez también hace otro ‘guiño’ a los mayores con los cuidados a los mayores y otros dependientes, que registran un incremento en la partida con la que contarán en 2022: el presupuesto de que dispondrá la atención a la dependencia crecerá un 23,3% y alcanzará su nivel más alto de la historia.

Ajuste final: nuevo mecanismo de equidad intergeneracional

Además de las transferencias de la Seguridad Social al Estado para descargarse de los gastos impropios, la reforma de pensiones incluye un mecanismo de equidad intergeneracional a modo de ajuste en la pensión de la generación de los ‘baby boomers’ tras la derogación en 2021 del factor de sostenibilidad fijado por el anterior Gobierno de Mariano Rajoy y que conllevaba un ajuste de las jubilaciones conforme a la esperanza de vida.

El Gobierno negociará con los agentes sociales antes del 15 de noviembre en el diálogo social “un nuevo mecanismo de equidad intergeneracional que operará a partir de 2027”, para su incorporación al proyecto de ley, de forma que deberá estar definido en el momento de entrada en vigor de esta ley”.

Escrivá no ha dado detalles sobre este futuro mecanismo, pero ha explicado que será “contingente y secundario”, por lo que solo implicará recorte de las pensiones si dentro de unos años “pasara algo”, a modo de mecanismo de “ajuste final” para asegurar la sostenibilidad si es preciso cuadrar las cuentas a futuro.