España se prepara ante el colapso europeo: descarga 56 buques más de gas que en 2021

Muchos países europeos empiezan a temer por el suministro de gas para el próximo invierno, algo de lo que España no se preocupa

Un metanero

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El contexto energético europeo sigue revuelto. Desde que empezó la invasión de Ucrania por parte del ejército ruso se activó una cuenta atrás para saber en qué momento el suministro de gas natural que llega a Europa se convertiría en un problema. Y ese día ha llegado con los avisos de Alemania e Italia sobre potenciales racionamientos eléctricos debido a la falta de gas. Ante este escenario, España por el momento va bien cubierta

Así, las alarmas han saltado este lunes tras conocerse que el gasoducto Nord Stream 1 ha parado por cuestiones técnicas durante 10 días, pero podría llegar a parar de manera indefinida. Esta situación afecta de manera directa a los países del centro de Europa, altamente dependiente de los gasoductos rusos y las interconexiones con Alemania. Sin embargo, España está haciendo los deberes bastante bien

En concreto, España tiene las reservas subterráneas de gas de cara al otoño-invierno entre las más altas de Europa con un 73% de cobertura. Según datos del boletín estadístico de Enagás en lo que va de año han desembarcado en nuestro país un total de 165 metaneros de gas natural licuado (GNL), lo que supone 56 embarcaciones más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. 

De esta manera, según explican fuentes del sector a ECONOMÍA DIGITAL, este nivel de cobertura deja a España en una posición de ventaja con respecto a la mayoría de países de Europa que tienen dependencia directa del gas ruso. Así, haya las tensiones que haya en el próximo otoño-invierno, las reservas de gas están aseguradas. 

Estas mismas fuentes aseguran que este aumento en el desembarco de metaneros está directamente relacionado con esa capacidad de reserva que está ejecutando España. Asimismo, también están aumentando las coberturas porque Francia cada vez está necesitando mayor volumen de gas, y lo está importando desde nuestro país. 

En cuanto a las diferencias entre países, el socio director de Advanced Energy Consulting, Jordi Martínez, cree que «debemos diferenciar las situaciones del norte-centro de Europa, incluso Italia, con la peninsular. Si bien es cierto que la dependencia del gas ruso en España está aumentando, España continúa teniendo un flujo muy diversificado de aprovisionamiento«.

Asimismo, y según señala el expero energético Jordi Martínez, no se debe perder de vista los intereses geopolíticos: «A Rusia (Putin) ya no solo le vale Ucrania, ahora el siguiente paso es la búsqueda de la inestabilidad global. Y veremos como usa todas las palancas para llevarlo a cabo, y la energética es una crucial ahora mismo».

Un problema de Estado 

La capacidad de suministro se ha convertido en algo esencial para toda Europa, incluida España, por mucha cobertura que exista. Y en este sentido, la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha indicado este lunes que España se está preparando «para cualquier eventualidad de cara al otoño».  

«Hemos aprobado un segundo paquete de medidas y estamos preparando un plan de contingencia, como ha solicitado la Comisión Europea a todos los Estados miembros. Estamos preparándonos para cualquier eventualidad de cara al otoño», ha señalado Calviño a su entrada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas, Eurogrupo. 

La titular de Asuntos Económicos destacado la «alta incertidumbre» derivada de una «reducción significativa de suministros de gas y petróleo por parte de Rusia», por lo que ha planteado que habrá que trabajar en un escenario «inflación más alta y durante más tiempo». 

En este punto, Calviño ha indicado que España «parte de una posición favorable» por la diversificación de suministro, la diversificación de fuentes de energía, una alta penetración de las renovables y la capacidad de almacenamiento de gas natural licuado. En todo caso, la ministra de Asuntos Económicos ha indicado que «está claro que el conjunto de la UE tiene que prepararse para hacer frente a este escenario tan incierto», en relación a los posibles cortes de suministro de gas por parte de Rusia de cara al invierno. 

El problema ruso 

También con el gas de fondo, y en este caso su procedencia, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha llamado a los comercializadores a «buscar cauces alternativos» y reducir sus importaciones a España de gas natural procedente de Rusia

 En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Ribera consideró «recomendable» ir recortando la dependencia del gas ruso, a pesar de que ello «no está incluido en los paquetes de sanciones adoptados por la Unión Europea» contra el país tras su invasión a Ucrania, añadió. 

Así, pidió a las compañías buscar «reducir al máximo el origen del gas ruso y «diversificar» los contratos que pudieran tener de suministro con este país. No obstante, la ministra estimó que las compras de gas natural desde España a Rusia, que se dispararon el pasado mes de junio hasta los 8.752 gigavatios hora (GWh), representando el 24,4% del total del gas importado por el país y siendo así el segundo proveedor nacional de esta materia prima, tan solo por detrás de Estados Unidos y por delante de Argelia, están en cifras «normales». 

En este sentido, Ribera vinculó las cifras de importaciones de gas procedente de Rusia por metaneros a acuerdos comerciales «previos y momentos de entrega ya pactados». 

Raúl Masa

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