Foment entierra el hacha de guerra con la CEOE y defiende aprobar la reforma laboral sin cambios

La patronal catalana admite discrepancias en la negociación y a pesar de denunciar la inseguridad jurídica que genera el texto pide que vea la luz sin que se modifique "ni una coma"

El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre,. /EFE

A pesar de ser una de las patronales más críticas con la CEOE en la negociación de la reforma laboral, Foment del Treball pide ahora que la norma se apruebe «sin que se modifique una coma» durante su tramitación parlamentaria. La institución catalana lamenta que España ha perdido «una oportunidad para modernizar para adaptar la legislación laboral a la economía del siglo XXI», pero aboga ahora por enterrar las discrepancias y respaldar a Antonio Garamendi a dos días de la próxima junta directiva de la confederación empresarial.

En una entrevista concedida al programa Cafè d’Idees, el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, aseguró que la organización “no se opone ni está en contra del acuerdo para la reforma laboral suscrito entre los agentes sociales y el Gobierno”. En la votación realizada en el seno de la CEOE, Foment no se mostró favorable al pacto y se abstuvo junto con la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y Anfac.

El dirigente admitió las discrepancias en como se llevó el procedimiento. Durante las conversaciones, Garamendi, presidente de la CEOE, se rodeó de sus ejecutivos afines y del bufete de abogados Cuatrecasas. Los afiliados a la confederación apenas tuvieron peso en la negociación y no tuvieron acceso al texto completo hasta que no se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Para Sánchez Llibre, España perdió «una oportunidad para modernizar la legislación laboral y adaptarla a la economía del siglo XXI». Entre sus críticas, no haber abordado de forma correcta el problema de la temporalidad, haberse quedado cortos en materia de flexibilidad y la escasez de medidas para recortar el desempleo juvenil.

«Hubo discrepancias, puntos de vista diferentes, pero dicho esto, hicimos una abstención responsable y a partir de aquí todos vamos en la misma dirección», explicó. El dirigente echa así un capote a Garamendi dos días antes de la próxima junta directiva de la CEOE, que se intuía tensa al ser la primera tras la aprobación de la reforma laboral.

“Las diferencias enriquecen la cohesión interna porque en temas de esta envergadura la unanimidad es imposible. Nos hubiera gustado otra reforma laboral, pero cuando se negocia ya sabes que no conseguirás todos los objetivos”, zanjó.

Sánchez Llibre trabaja en la aprobación parlamentaria de la reforma laboral

Una vez escenificada la unidad en el seno de la CEOE, Sánchez Llibre ya trabaja para que el texto vea la luz sin modificaciones políticas, algo por lo que luchan, por ejemplo, tanto el PNV como ERC, que piden que el convenio colectivo autonómico prime sobre el estatal.

Como encargado de las relaciones con el Congreso, el exdiputado de Convergència i Unió (CiU), mantiene contactos con los diferentes grupos parlamentarios para que el texto no se tramite como un proyecto de ley y, de no ser posible que así sea, «no se modifique ni una coma del texto acordado».

Con este trabajo, el dirigente trató de insistir en que su relación con Garamendi es cordial» y que, si bien es cierto que han tenido «diferentes posicionamientos» en varias cuestiones, entre ellas la reforma laboral, «las desavenencias se resuelven internamente». «La ropa sucia se lava en casa, no fuera».

Carles Huguet