La morosidad de los promotores, el talón de Aquiles
Las cuentas de las cajas españolas se han visto arrastradas inexorablemente por el aumento de la morosidad de los promotores inmobiliarios. Fue prácticamente inexistente hasta el año pasado, hasta que empezó a aumentar de forma exponencial por el pinchazo del sector.
Así, si a finales de 2006, los promotores que no pagaban eran apenas el 0,5% del total, en el último cuatrimestre de 2008, la morosidad del sector había superado el 4% de media, aunque las cajas tenían más impagados que los bancos (5% frente a 4%).