La Unión Europea y Reino Unido sellan el acuerdo comercial post Brexit

Los equipos negociadores de Bruselas y Londres firman un pacto histórico que determinará las relaciones comerciales entre los dos bloques

La relación comercial después del Brexit ya está asegurada. La Unión Europea y Reino Unido han alcanzado este jueves un acuerdo histórico que permitirá regular las entradas y salidas de productos entre las islas y el viejo continente. Los equipos negociadores han alcanzado un consenso sobre la bocina, cuando quedaba apenas una semana para que venciera el plazo acordado.

Las dos partes han logrado salvar sus principales diferencias y encarrilar un pacto que se había encallado en las últimas horas las dificultades de acceso que el Gobierno británico estaba poniendo para que los pescadores europeos pudieran faenar en sus aguas. La letra pequeña del documento se conocerá en las próximas horas cuando comparezcan los líderes de la negociación.

El estrechamiento de manos pone fin a cerca de 10 meses de disputas y encontronazos para establecer un escenario comercial que satisficiera tanto a Reino Unido como al conjunto de los 27 estados miembro de la Unión Europea. Los negociadores han apurado al límite porque el 31 de diciembre el país británico abandonará de forma definitiva el mercado único.

Aunque se da por hecho que la decisión es firme, el Parlamento Europeo todavía tiene que votar el acuerdo para ratificar que está de acuerdo con su contenido. Los retrasos de las negociaciones han impedido que se haya convocado a los eurodiputados antes de final de año, por lo que el acuerdo empezará a regir de forma provisional el 1 de enero.

La firma del tratado comercial pone fin a un periplo de más de cuatro años desde que los ciudadanos de Reino Unido acordasen la salida unilateral de su país de la Unión Europea en el referéndum celebrado el 23 de junio de 2016. Era el inicio del fin de una relación que había comenzado en 1973. Un ajustado 51,9% de los votos determinó entonces el abandono del bloque y desencadenó unas duras negociaciones que se han postergado hasta hoy. 

El acuerdo comercial libera la carga arancelaria

El acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Reino Unido evitará que las empresas que realicen transacciones entre los dos bloques sufran la aplicación de aranceles o cuotas de importación. El bloque se garantiza que no se rompan las relaciones de sus compañías con un aliado estratégico y, a cambio, el país británico accederá de forma libre a un mercado de 450 millones de personas.

El acuerdo emula al de algunos de los grandes hitos conseguidos por el viejo continente en su estrategia para convertirse en un bloque comercial competitivo a nivel mundial. Se suma a los pactos firmados en los últimos años con Canadá, Japón o los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay). 

A pesar del logro histórico, el negociador europeo, Michel Barnier, ha expresado que “habrá muchos cambios para ciudadanos y empresas” en el nuevo escenario que se abre tras la salida definitiva de Reino Unido de la Unión Europea.

Boris Johnson celebra su éxito político con el fin del Brexit

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha sido uno de los primeros líderes en festejar el acuerdo con un mensaje en sus redes sociales, en el que aparece sentado en la mesa con los brazos al aire y los pulgares levantados en señal de victoria, para celebrar el reto más grande de su carrera política.

Con un sencillo “se ha alcanzado un acuerdo” el máximo artífice de la salida de Reino Unido de la Unión Europea ha comunicado a sus ciudadanos que ya se habían limado las asperezas para sellar una paz comercial entre las dos partes y finiquitar el Brexit. 

Ursula von der Leyen pone fin a un camino “sinuoso” 

También se ha manifestado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ha agradecido poder poner punto final a uno de los capítulos más polémicos de la historia del bloque. “Por fin podemos dejar el Brexit atrás y la Unión Europea puede seguir avanzando”, ha expresado.

La líder del órgano de gobierno del bloque ha calificado el acuerdo como “justo y equilibrado” y ha echado la vista atrás para recordar un “camino largo y sinuoso” que ha obligado a los responsables europeos a luchar por su parte del pastel.