Moncloa entierra el ‘espíritu Calviño’ en pensiones: pacta subir cotizaciones sin la CEOE

El Gobierno acuerda con los sindicatos una subida de cotizaciones a la Seguridad Social del 0,6 puntos porcentuales entre 2023 y 2032, en un 80% a asumir por las empresas, para pagar las pensiones de los 'baby boomers'

El ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá. EFE

Fumata blanca bipartita en el marco del diálogo social para las pensiones. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha llegado a un acuerdo con los sindicatos, CCOO y UGT, para concretar el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que conllevará una subida de las cotizaciones a la Seguridad Social de 0,6 puntos entre 2023 y 2032 para asegurar las pensiones futuras de la generación de los ‘baby boomers’.

El Gobierno ha logrado finalmente un acuerdo ‘in extremis’ bipartito con los sindicatos, ya que la fecha límite para consensuar el nuevo mecanismo vencía este mismo lunes, y del mismo se había desmarcado ya esta mañana CEOE por considerar “insuficiente”, no garantizar el equilibrio del sistema y conllevar la exigencia de nuevas medidas a futuro, además de advertir de que afectará al empleo a sumarse al alza de costes laborales, como el repunte del Salario Mínimo.

De esta forma, tras 13 acuerdos en el marco del diálogo social con todos los agentes sociales (patronal y sindicatos), el Gobierno sella el acuerdo esta vez sin CEOE, dejando a un lado las apelaciones constantes de la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, de consensuar las grandes reformas también con los empresarios.

De hecho, esta misma mañana Calviño había mostrado su deseo de que las relaciones “excelentes” con los agentes sociales fructificasen una vez más, pero no se ha cumplido su deseo. Ya sucedió en septiembre con el acuerdo para subir el Salario Mínimo al que no se sumó la patronal. El siguiente pulso será de igual o mayor importancia: la reforma laboral.

El nuevo mecanismo será incluido vía enmiendas en la tramitación parlamentaria de la primera parte de la reforma aprobada el pasado mes de julio en el que se garantizaba la revalorización de las pensiones con el IPC además de otras medidas, y sustituirá el polémico factor de sostenibilidad del PP que no llegó a aplicarse.

Según el Gobierno, será de aplicación contingente y temporal y evitará los recortes en la pensión inicial que suponía el factor de sostenibilidad vigente que, según sus cálculos, contemplaba un ajuste en las pensiones conforme a la esperanza de vida, que podría llegar al 50%, según el Gobierno actual.

Subida de cotizaciones del 0,6%: el 80% recaerá en los empresarios

El MEI tendrá dos componentes. El primero consiste en la reactivación del Fondo de Reserva de la Seguridad Social mediante una aportación finalista entre 2023 y 2032. La aportación será de 0,6 puntos porcentuales de la cotización por contingencias comunes, repartido entre la empresa y el  trabajador “con la misma distribución que en las cotizaciones sociales”, según ha informado el Gobierno.

Es decir, que el 80% de la subida, 0,5 puntos del total de 0,6 puntos del alza, recaerá sobre los empresarios, en tanto que el 0,1 punto porcentual restante de la medida tendrá que ser asumido por la parte de las cotizaciones que abonan los trabajadores de su sueldo a la Seguridad Social, según han confirmado a Economía Digital en fuentes del diálogo social.

La aportación actuará como “válvula de seguridad” del sistema a partir de 2033, en el caso de que haya un desvío de la previsión de gasto en pensiones para 2050. En el caso de que no se diera una desviación de la senda de gasto previsto, no se aplicará ninguna medida y se planteará la utilización de los recursos del fondo de reserva para reducir las cotizaciones sociales o mejorar la cuantía de las pensiones.

Se usará si hay desviación de previsión desde 2033 y podría volver a subir

Si a partir de 2033 se apreciara en los Informes de Envejecimiento (Ageing Report) de la Comisión Europea una desviación de la previsión de gasto en pensiones a 2050 respecto al informe de 2024 (que se usará como referencia), se utilizará este Fondo, con un límite de disposición anual del 0,2% del Producto Interior Bruto (PIB).

En el caso de que la disposición de activos del Fondo de Reserva no fuera suficiente, el Gobierno negociará con los interlocutores sociales para su elevación al Pacto de Toledo, de acuerdo con sus recomendaciones, una propuesta que, de forma “equilibrada”, se dirija bien a reducir el porcentaje de gasto en pensiones en términos de PIB, bien a incrementar el tipo de cotización u otras fórmulas alternativas para aumentar los ingresos. 

Fuentes del diálogo social confirman a Economía Digital que Gobierno y sindicatos se han dado esta semana de plazo para terminar de acordar los flecos pendientes (cotización becarios sin remuneración, jubilación pensiones de viudedad o Agencia Estatal de la Seguridad Social), con fecha tope el 22 de noviembre para la tramitación parlamentaria y que así la reforma vea la luz antes del 31 de diciembre, como está pactado con Bruselas.

“Enviamos al bául de los recuerdos la reforma del PP”

“Cerramos definitivamente le acuerdo sobre el sistema de pensiones y enviamos al bául de los recuerdos la reforma del PP“, ha celebrado el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, quien ha subrayado que con la reforma se consigue que las pensiones no bajen, que no aumente la edad de jubilación y se mantiene el poder adquisitivo al revalorizarse con arreglo al IPC.

Álvarez también ha destacado que se asegura el futuro del sistema gracias a los 20.000 millones de los Presupuestos para que el Estado asuma los ‘gastos impropios’ del sistema y con el aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social, ambos “elementos que van a garantizar el sistema público de pensiones para futuras generaciones”.

CEOE se desmarca: “ es insuficiente y no garantiza el equilibrio”

Por su parte, el Comité Ejecutivo de CEOE ha rechazado la propuesta del MEI del Gobierno por ser “insuficiente, que no garantiza el equilibrio del sistema y que necesitará medidas adicionales en el futuro para asegurar su sostenibilidad”.

“Es muy fácil tirar con pólvora ajena”, critican desde la patronal en declaraciones a Economía Digital, que apuntan a la subida del Salario Mínimo como otro ejemplo de una política que pasa por “yo acuerdo y que paguen otros”.

De hecho, la directora del departamento de Relaciones Laborales de CEOE, Rosa Santos, que ha acude habitualmente a las reuniones no se ha presentado a la reunión decisiva de este lunes, según han confirmado a Economía Digital en fuentes del diálogo social. 

CEOE y Cepyme han subrayado en un comunicado conjunto que aumentar las cotizaciones sociales y hacer que la mayor carga recaiga sobre las empresas tiene “efectos negativos sobre el empleo y va en dirección contraria a lo que necesita el sistema público de pensiones”.

“El crecimiento del empleo es la principal garantía de sostenimiento del sistema de pensiones”, defienden las patronales,  quienes critican que la propuesta del Ejecutivo tiene poco de intergeneracional ya que carga todos los esfuerzos sobre los trabajadores actuales y futuros, especialmente sobre los jóvenes. Por ello, consideran que “no es el momento de aumentar los costes empresariales y poner en riesgo la recuperación al erosionar la productividad y la competitividad de las empresas“.