La pérdida de autónomos se extiende a 2023 y el Gobierno lo atribuye a la inspección laboral

La organización de autónomos ATA considera que habría que recuperar 44.000 autónomos para estar en el mismo nivel que hace un año y atribuye al alza de costes la caída en la afiliación, más acusada en el sector del comercio

Un pequeño comercio de Toledo. EFE/Ismael Herrero.

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España ha perdido 6.167 autónomos entre el último mes de 2022 y marzo de 2023, en contraste con el crecimiento del empleo de los trabajadores por cuenta ajena, que batió récord el mes pasado. Esta tendencia de desaparición de autónomos se produce desde 2022: mientras en marzo de 2022 la afiliación de los autónomos subió un 1,4% (46.036), en el tercer mes de 2023 ha descendido un 0,04% (1.301 empleos).

El descenso en el número de autónomos también fue detectado por la última Encuesta de Población Activa (EPA), relativa al cuarto trimestre de 2022, en la que se reflejó una caída de 111.200 ocupados autónomos en el conjunto del año pasado, al contrario que los asalariados, que se incrementaron en 397.300 durante el año. Según estos datos, en 2022 se produjo la mayor destrucción de empleo autónomo en un año desde 2011, cuando se perdieron 116.900 trabajadores por cuenta propia.

Ante estas cifras, hay lecturas diametralmente opuestas, con el Gobierno resaltando la regularización de falsos autónomos, mientras algunas organizaciones del sector alertan de cierres de negocios. El secretario de estado de Empleo y Seguridad Social, Joaquín Pérez Rey, aseguró este martes en una rueda de prensa que «un elemento bastante significativo que tiene que ver con la afiliación de autónomos» es que en el año 2022 la Inspección de Trabajo «ha aflorado» a 40.000 falsos autónomos como consecuencia del uso abusivo de la fórmula «y los ha incorporado al Régimen General de la Seguridad Social».

La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), con Lorenzo Amor a la cabeza, rechaza totalmente este análisis e incide en que habría que recuperar unos 44.000 autónomos para estar al mismo nivel que en 2022 porque, interanualmente, en marzo de 2022 se ganaron 46.036 y en marzo de 2023 se han perdido 1.301. Por otra parte, Amor sostiene que la pérdida de autónomos se produce en sectores «con local comercial, nave industrial, explotación agraria o bares» por lo que atribuye la caída en la afiliación de autónomos a un alza de costes «de prácticamente un 20%» por las subidas en «hipotecas, alquileres, gastos financieros, energía y materias primas».

Desde el ministerio de Seguridad Social, el secretario de estado, Borja Suárez, ha considerado en la rueda de prensa junto a Pérez Rey que, aunque en 2022 «hubo una progresiva ralentización» en la afiliación de autónomos, «en el año 2023 hay una mejora lenta, pero progresiva de la situación», por lo que «en los próximos meses deberíamos ir consolidando el nivel de afiliación». Posteriormente, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, se ha pronunciado en Twitter para dibujar una imagen todavía mejor de las cifras de empleo autónomo.

El ministro sostiene que hay un trasvase del régimen de autónomos al general, más allá de los regularizados por la inspección, y que esto supone que incluso haya más autónomos que antes. En un tuit ha escrito que, en 2022, «132.000 autónomos dejaron de serlo para pasar a ser asalariados; muchos, ganando derechos por ser antes falsos autónomos». Según Escrivá, «corrigiendo este efecto, los autónomos aumentaron un 4,8%, un crecimiento superior al del conjunto del sistema».

El trabajo de pequeños comercios se desploma

El comercio es el sector más numeroso entre los autónomos, con 746.636 en marzo de 2023, y también es el que más empleo pierde en comparación con el mismo mes de 2022: 19.906 afiliados menos, una caída del 2,60%. Según los datos desagregados de la Tesorería General de la Seguridad Social, contando solo el comercio al por menor (485.500 autónomos), la caída es aún mayor respecto a marzo del año pasado, de un 3,04%.

El comercio al por menor ha perdido 29.123 autónomos, un 5,66%, si se compara con el mes de marzo de 2019, antes de la pandemia. Una tendencia que Amor niega que se deba a la liberalización de horarios comerciales porque «el cierre del comercio se produce donde menos liberalización hay. En Madrid no se están cerrando comercios», asegura.

Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), indicen en la problemática del comercio, a pesar de calificar como «muy positivos» los datos de afiliación del mes de marzo. Su presidente, Eduardo Abad, asegura que «el pequeño comercio está atravesando su peor momento». «Son cifras escalofriantes si valoramos cada uno de los dramas humanos detrás de los negocios o pequeños establecimientos que han cerrado en el último año en nuestras ciudades y pueblos», defiende. Por ello, insta al Gobierno a no olvidar «los problemas que tenemos que resolver».

Cristina Dolz

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