Reducir sucursales, una opción catalana
Ante la realidad de una reducción del negocio y un estrechamiento general de los márgenes, las entidades crediticias han decidido apretarse el cinturón. Reducir costes e incluso intentar mejorar sus cuentas.
La formula ha sido coincidente. Muchas cajas de ahorros han apostado por cerrar oficinas. Esto quiere decir que han rebajado sus costes, cuando no se ha aprovechado para aplicar reducciones no traumáticas de personal.
En otras ocasiones la operación ha sido combinada, porqué alguna entidad, en este caso bancaria, ha decidido vender buena parte de sus sucursales y seguir ocupándolas pero pagando un alquiler. En el cuadro se muestra un resumen de esta operación estratégica.