Ribera no da «por enterrado» el Midcat pese al rechazo de Francia

La ministra defiende que el Midcat "no es un asunto bilateral" pese a que Francia se haya más focalizado en su sistema eléctrico

La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. EFE/Javier Etxezarreta.

La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha rechazado este jueves “dar por enterrado” al gaseoducto Midcat pese a la negación de Francia. “Es prematuro», ha afirmado la ministra durante su visita a la Estación de Compresión de Euskadour (Gipuzkoa).

La ministra, que no descarta que la tercera interconexión gasista con Francia a través de los Pirineos catalanes pueda estar operativa en un año, ha defendido que dicha actuación es compatible con “maximizar el aprovechamiento de las infraestructuras que ya existen”.

Asimismo, ha sostenido que es comprensible que la “prioridad ahora en Francia esté focalizada en el sistema eléctrico” y especialmente en su conexión con Alemania. No obstante, ha defendido que el Midcat » no es un asunto bilateral», ya que puede garantizar el suministro en el centro y el norte de Europa.

El gasoducto de Irún está preparado para enviar gas a Francia

La Estación de compresión de Euskadour de Irún es una de las dos interconexiones existentes actualmente con Francia junto con la de Larrau, en Navarra, que juegan un importante papel para enviar de manera solidaria gas natural a Europa a través de la frontera con Francia.

“La estación está ya técnicamente preparada para enviar ese gas cuando nuestros vecinos franceses lo soliciten”, ha apuntado la vicepresidenta. “España es solidaria. Y quiere contribuir, porque puede hacerlo, a reforzar la seguridad de suministro de Europa. El aumento de la capacidad de la interconexión de Irún cumplirá sin duda a ese objetivo”, ha enfatizado Ribera.

Esta estación de compresión ha finalizado con éxito las pruebas técnicas de puesta en marcha para ampliar 1.500 millones de metros cúbicos (1,5 bcm –billion cubic meters–) adicionales de capacidad al año de suministro de gas natural a Europa. Se trata de un incremento de la capacidad de exportación del 18% sobre la actual, de modo que España podría suministrar a Francia el equivalente al 6% de su consumo de gas natural. Tras las pruebas, Enagás prevé que este aumento de capacidad esté listo a partir del 1 de noviembre, coincidiendo con el inicio del invierno gasista.

“Queremos trasladar una vez más nuestra voluntad de contribuir frente a la emergencia energética que está viviendo el centro y norte de Europa por el chantaje de Putin, utilizando las infraestructuras de regasificación que ya tiene España en beneficio del conjunto de países europeos”, ha concluido Ribera.