Trabajo plantea flexibilidad interna mientras CEOE se resiste a desmontar la reforma laboral

Trabajo se abre a negociar vías de flexibilidad laboral que no conlleven devaluación salarial y los sindicatos lo ven para una segunda fase

Se reanuda la mesa de diálogo social sobre los aspectos laborales

Se reanuda la mesa de diálogo social sobre los aspectos laborales

Tercera reunión de la mesa de modernización del mercado laboral en la que se aborda el controvertido desmontaje de la reforma laboral de 2012 y tercera ocasión en la que se constata la notable distancia de posturas de las partes negociantes, que siguen claramente alejadas, si bien los agentes sociales han llegado a entrar en los contenidos.

La principal novedad es que el Ministerio de Trabajo y Economía Social, representado en la reunión por el secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, se ha abierto en el nuevo encuentro a que se puedan llegar a estudiar fórmulas de flexibilidad interna, eso sí, que no supongan una reducción de salarios.

Fuentes del Ministerio de Trabajo explican a Economía Digital que “se ha abierto la posibilidad de abordar formas de flexibilidad interna sin que afecte a los derechos de los trabajadores y sin producir devaluación salarial” y celebran la buena marcha y los avances de la reunión.

La flexibilidad interna es uno de los puntos reclamados por los empresarios, aunque las limitaciones de Trabajo está por ver si encajan en su parecer. Mientras, los sindicatos consideran que hay que dar prioridad a otros puntos previamente trabajados el año pasado y relegan lo referido a la flexibilidad para una segunda fase de la negociación.

Según han señalado fuentes del diálogo social, la flexibilidad interna con límites sería una de las vías que trataría de utilizar el departamento de Yolanda Díaz para intentar acercar posturas entre los agentes sociales y labrar un consenso con la patronal, que sigue firmemente en contra de derogar la reforma laboral de 2012 y que da prioridad a las políticas activas de empleo, reducir la dualidad y limitar el número de contratos.

En la última reunión de la semana pasada Trabajo presentó un borrador con sus primeros planteamientos, que contemplan limitaciones a las subcontrataciones, uno de los puntos que genera más rechazo en la CEOE, así como fijar la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa en varios puntos, como para fijar sueldos y horarios.

Los puntos encima de la mesa a los que se niega CEOE

Desde CEOE señalan que durante la reunión tripartita se ha analizado la propuesta de modificaciones de la reforma laboral por parte del Gobierno y consideran que las reformas que plantea el Ejecutivo “no van en la dirección que solicita Europa y al restar flexibilidad a las empresas podrían acentuar la difícil situación actual y la pérdida de empleo”.

Lo que está encima de la mesa en el arranque de la negociación es el articulo 42 del Estatuto de los Trabajadores (subcontratación), la prevalencia de los convenios sectoriales sobre el de empresas, el tema de la ultraactividad y el contrato de obra y servicio, según han concretado miembros de la mesa de diálogo a este medio.

Sin embargo, la comisión de CEOE y Cepyme han trasladado que no están dispuestos a negociar estos aspectos, ya que insisten en abordar primero los aspectos comprometidos con Bruselas y ponen el foco en las políticas activas de empleo, la dualidad y los contratos, si bien ven con buenos ojos que se puedan estudiar fórmulas de flexibilidad interna.

Precisamente ayer el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, advirtió de que la patronal “no va a negociar a cachitos ni a trocitos las cosas”, y dejó claro que si se tiene que negociar hay que “saber dónde está el principio y el final”, ya que sino se trataría de una “trampa”.

Garamendi insiste en mejorar la dualidad que hay en el mercado de trabajo y “guste o no” revisar todas las modalidades contractuales, y aprovechó su intervención en la Asamblea General de ATA para afirmar que “Europa no está pidiendo con toda claridad la contrarreforma laboral o incluso cambiar aspectos de esa reforma que ni siquiera se reformaron en su día”.

Precisamente la semana pasada Bruselas instó al Gobierno español a dar prioridad a una reforma laboral “integral y ambiciosa” en el Plan de Recuperación, subrayando la necesidad de “abordar con seriedad la dualidad de su mercado laboral y los altísimos niveles de desempleo juvenil”, en línea con la postura de CEOE y Calviño.

Sin embargo desde los sindicatos señalan que esos aspectos también son los que quieren abordar las organizaciones sindicales, pero ello no es óbice para comenzar por los trabajos iniciados sobre subcontratación, prevalencia de convenio sectorial o ultractividad.

Sindicatos mantienen prioridades y reprueban la postura de la patronal

Desde CCOO señalan que a pesar de la “resistencia de la patronal”, que seguía insistiendo en definir antes el perímetro de los temas a tratar, se ha entrado en los contenidos y se seguirá profundizando en ellos en la próxima reunión del miércoles que viene.

A su vez, fuentes de UGT lamentan que no se han producido avances en el nuevo encuentro y critican que la patronal no está dispuesta a negociar “nada”.

Los sindicatos dan prioridad a los puntos que estaban prácticamente cerrados desde marzo del año pasado, algo que pretendía retomar también Yolanda Díaz, y que pasan en una primera fase a acometer antes del verano por la ultraactividad, la prevalencia del convenio del sector sobre el de empresas, la subcontratación o las comisiones ad hoc.

En una segunda fase se contemplaría lo relacionado con la flexibilidad interna, adaptación de los ERTE, la contratación, los despidos y todas las medidas relativas para reducir la fragmentación y dualidad del modelo laboral.

Ambos sindicatos han reiterado en la reunión lo mismo que hace dos semanas, que aunque ven “absolutamente mejorable” el documento entregado por el Ministerio de Trabajo lo ven “un buen punto de partida”.

Las fases de los cambios

Lo cierto es que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se comprometió en el Congreso a cumplir con las 17 reformas del mercado laboral apalabradas con Bruselas en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que aprobará el Gobierno el próximo martes con reformas e inversiones para recibir los hasta 140.000 millones de fondos europeos hasta 2020.

Eso sí, también planteó que se irán acometiendo cambios que afectan a la reforma laboral de 2012, por lo que mantuvo en la práctica que al menos algunos puntos de la normativa laboral del PP se derogarán, tal y como pretenden los sindicatos, frente al rechazo de la vicepresidenta segunda, Nadia Calviño, y las patronales CEOE y Cepyme.

Entre las propuestas del borrador inicial de Trabajo se encontraba la regulación legal de la subcontratación de servicios entre empresas, mediante la modificación del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores con el fin de establecer que la contratación y subcontratación de obras y servicios por parte de la empresa no puede justificar la celebración de contratos temporales.

También incluiría el borrador modificaciones del artículo 42 del Estatuto para la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa a la hora de regular las condiciones laborales de los trabajadores de las subcontratas. El convenio sectorial pasaría a regular la cuantía del salario base y de los complementos salariales, incluidos los vinculados a la situación y resultados de la empresa, así como la retribución y la duración del tiempo de descanso compensatorio por hora extraordinaria y la duración de la jornada.

La hoja de ruta prevista es que en la primera se abordarán los temas que quedaron a punto de firma entre Gobierno y sindicatos en la pasada legislatura, que pasan por la recuperación de la negociación colectiva, la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa, las cláusulas de descuelgue, la ultraactividad y la subcontratación. 

Ya en una segunda etapa se tendrán que tratar temas en los que las posturas aún podrían estar más alejadas, com la temporalidad, los despidos o la flexibilidad interna, que requieren de más tiempo de negociación. 

Entre medias quedan pendientes asuntos como la revalorización de los salarios, la mejora de las políticas activas de empleo o  ver qué sucede con la posible prórroga de los ERTE y la prestación de cese de actividad de autónomos a partir del 31 de mayo, que ha despertado ya desavenencias.

Y es que Calviño se ha alineado con Escrivá para abogar por introducir bonificaciones a la reinserción laboral de los afectados por ERTE, al tiempo que CEOE ha urgido a dar prioridad a esta prórroga de los ERTE, algo que los sindicatos ven como un intento de desvirtuar la atención respecto a los puntos de la reforma laboral.