ACS, Acciona, Ferrovial y FCC pierden 6.000 millones en bolsa a pesar de no tener exposición en los países atacados por Irán
Las cuatro grandes constructoras españolas acumulan un desplome bursátil combinado de 6.011 millones de euros desde el estallido de la guerra entre Israel, EE.UU. e Irán
Montaje realizado por Economía Digital.
El miedo es libre, y en los mercados financieros, muy caro. Las cuatro grandes constructoras españolas con presencia en Oriente Medio —ACS, Acciona, Ferrovial y FCC— han visto evaporarse conjuntamente más de 6.000 millones de euros de capitalización bursátil desde el inicio del conflicto armado entre Israel e Irán, según los datos de cierre de este martes 3 de marzo.
El castigo ha sido desigual pero generalizado. Ferrovial, la más internacionalizada del grupo y la que cotiza simultáneamente en Madrid, Ámsterdam y Nueva York, es la que más valor ha perdido en términos absolutos: 2.600 millones de euros. Aun así, su capitalización se mantiene como la más robusta del sector, cerrando este martes en 43.702 millones.
Le sigue Acciona, con una caída de 1.605 millones, que deja su valor en bolsa en 11.911 millones, una cifra que refleja la presión acumulada sobre un grupo que además arrastra su propia reestructuración interna.
ACS, el gigante del sector, pierde 1.276 millones y cierra en 28.500 millones. La más pequeña del cuarteto, FCC, ve menguar su capitalización en 530 millones, situándose en los 5.051 millones.

Ninguna de las cuatro constructoras tiene proyectos vinculados al complejo militar-industrial de los países en conflicto. Sus contratos en la región son, en su gran mayoría, de naturaleza civil, esencial y, en muchos casos, de largo plazo con gobiernos de países del Golfo que no son parte directa en las hostilidades, como Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar u Omán.
ACS es, quizás, la constructora española con mayor diversificación geográfica dentro de la propia región.
A través de su filial estadounidense Turner International, el grupo ha ayudado en la construcción de algunos de los iconos arquitectónicos más reconocibles del planeta: el Burj Khalifa en Dubái, el edificio más alto del mundo con 828 metros, y el Museum of the Future, esa joya de estructura de acero y caligrafía árabe que se ha convertido en postal obligada de los Emiratos.
También ha gestionado fases clave del Aeropuerto Internacional de Hamad en Qatar, uno de los hubs logísticos más importantes del Golfo.
En paralelo, a través de Dragados Gulf, el grupo ejecuta contratos industriales en Jubail (Arabia Saudí) valorados en cientos de millones de dólares, y participó en la electrificación del tren de alta velocidad Haramain entre La Meca y Medina.

Si ACS ayuda a construir los edificios más altos del mundo, Acciona hace algo más discreto pero igualmente esencial: garantizar que millones de personas en el desierto tengan agua potable. La compañía presidida por José Manuel Entrecanales es hoy uno de los mayores operadores hídricos de Arabia Saudí, con una capacidad instalada suficiente para abastecer a más de 9 millones de personas.
Sus proyectos hablan por sí solos. La planta Shuqaiq 4, finalizada en noviembre de 2025, desala 400.000 metros cúbicos diarios y da servicio a 3,5 millones de habitantes del suroeste del país.
La planta Jubail 3B, una de las mayores del mundo con 570.000 metros cúbicos diarios, incorpora además una planta solar fotovoltaica propia, marcando un hito en desalinización sostenible.
En Dubái, Acciona lideró el consorcio para la Extensión de la Línea Roja del Metro, el proyecto hacia el recinto de la Expo 2020, con un valor superior a los 2.000 millones de euros y que sigue siendo su mayor referencia en transporte en la región.

Ferrovial, sin apenas contratos en la zona
Ferrovial, que cotiza en tres bolsas y genera el grueso de sus ingresos en Estados Unidos, Canadá y Australia, mantiene en Oriente Medio una presencia más quirúrgica pero tecnológicamente muy relevante. En Qatar, pese a sufrir en 2017 la cancelación del proyecto de carreteras Al-Bustan por causas ajenas a la empresa, mantiene una filial local activa en servicios y mantenimiento.
Para FCC, Oriente Medio no es un mercado secundario: es el escenario de su mayor contrato en la historia de la construcción española en el exterior. A través del consorcio FAST, la compañía controla el diseño y construcción de las líneas 4, 5 y 6 del Metro de Riad, una infraestructura de movilidad que en enero de 2026 se encuentra en fase avanzada de integración de sistemas y pruebas de trenes sin conductor.

A esto se suma la reciente adjudicación del Estadio Prince Mohammed bin Salman en Qiddiya, un coliseo que se construirá sobre un acantilado de 200 metros y que supone para FCC un contrato inicial de más de 380 millones de euros.
Su filial de agua, Aqualia, opera redes de saneamiento en Abu Dabi, Qatar y varias regiones de Arabia Saudí. En su último informe de resultados, presentado el 26 de febrero de 2026, FCC destacó un incremento del 11,4% en su cartera total, impulsado precisamente por los nuevos contratos en la región.