Batalla española en Australia: Acciona y Globalvia quieren gestionar los trenes de Melbourne
El macrocontrato ferroviario de Victoria, valorado en más de 7.000 millones de euros, enfrenta a tres grandes consorcios internacionales con fuerte presencia española
Acciona, una de las empresas que quiere hacerse con la licitación
Australia se prepara para adjudicar el mayor contrato ferroviario de los próximos años y varias empresas españolas aspiran a quedarse con su gestión, en una pugna internacional que se librará en el estado de Victoria. El Ejecutivo regional ha seleccionado a los tres consorcios que competirán por la operación y el mantenimiento de la red de Cercanías de Melbourne durante un periodo máximo de 15 años.
El contrato, conocido como MR5, podría superar los 7.000 millones de euros a lo largo de toda la concesión, según estimaciones del mercado, aunque el Gobierno de Victoria no ha hecho pública la cifra oficial. La relevancia económica y estratégica del acuerdo ha atraído a grandes operadores internacionales, entre ellos grupos con fuerte presencia española.
Durante los últimos siete años, la gestión de la red ha estado en manos de un consorcio vinculado a ACS, pero la nueva licitación abre la puerta a un cambio de operador a partir de noviembre de 2027. En esta carrera, Acciona y Globalvia parten en primera línea dentro de una alianza que combina experiencia europea y asiática.
Un consorcio con acento español y respaldo internacional
Acciona y Globalvia concurren integradas en el consorcio Go Places Melbourne, una alianza que reúne a Acciona Rail —la filial ferroviaria del grupo de los Entrecanales—, la subsidiaria australiana del operador británico Go-Ahead y la gestora del metro de Tokio. Esta combinación busca aportar un perfil técnico y operativo sólido para convencer a las autoridades de Victoria.
Go-Ahead, controlada por Globalvia junto con la australiana Kinetic desde 2022, aporta su experiencia en la gestión de servicios ferroviarios en el Reino Unido, mientras que el socio japonés suma el aval de una de las redes metropolitanas más eficientes del mundo. La propuesta pone el foco en la fiabilidad, la puntualidad y la coordinación con otros modos de transporte urbano.
La candidatura española no lo tendrá fácil, ya que enfrente compiten otros dos conglomerados de peso. Uno de ellos está liderado por la operadora parisina RATP, acompañada por John Holland —históricamente vinculada a ACS hasta su venta en 2014— y la firma australiana Downer. El tercer aspirante lo encabeza MTR Corporation, actual socio mayoritario de la concesión, junto al fabricante chino CRRC y la empresa local DT Infrastructure.
Una red gigantesca: 16 líneas y más de 2.000 servicios diarios
La red metropolitana de Melbourne es una de las más extensas del hemisferio sur, con 16 líneas que recorren cerca de 1.000 kilómetros de vías y conectan 227 estaciones. El futuro adjudicatario será responsable de la operación de 429 trenes y 17 depósitos, además del mantenimiento integral de la infraestructura.
El contrato contempla la gestión de más de 2.000 servicios diarios y la coordinación de una plantilla cercana a los 7.000 empleados, lo que convierte la concesión en un desafío operativo de primer nivel. No solo se trata de garantizar la circulación de los trenes, sino también de supervisar sistemas de señalización, comunicaciones y suministro eléctrico.
La magnitud del acuerdo explica el interés de los grandes operadores internacionales, ya que se trata de un contrato de largo recorrido y alto impacto reputacional. El anterior periodo concesional, de siete años, estuvo valorado en 6.300 millones de dólares australianos, lo que sitúa el potencial del nuevo acuerdo en cifras que podrían superar los 12.000 millones de dólares australianos durante los 15 años previstos.

Australia, mercado clave para las constructoras españolas
Para Acciona, Australia se ha convertido en su principal mercado fuera de España, especialmente en el ámbito ferroviario. La compañía lidera actualmente proyectos de gran envergadura como los túneles del anillo ferroviario de Melbourne, valorados en unos 2.200 millones de euros, y participa en el tramo central del Metro Oeste de Sídney, con un presupuesto cercano a los 2.800 millones.
Además, recientemente se adjudicó junto a ACS una nueva línea en Brisbane por unos 3.400 millones de euros, consolidando su posición como uno de los actores más relevantes en el desarrollo de infraestructuras del país oceánico. Este bagaje refuerza su candidatura para asumir ahora también la gestión operativa de la red metropolitana de Melbourne.
Globalvia, por su parte, aporta su experiencia internacional en concesiones de transporte, tanto en carreteras como en sistemas ferroviarios. La combinación de construcción y operación es uno de los puntos fuertes del consorcio, que aspira a ofrecer una propuesta integral centrada en la eficiencia y la innovación tecnológica.
El aval de Londres y Tokio como carta de presentación
El consorcio Go Places Melbourne destaca su experiencia en la Elizabeth Line de Londres, gestionada por Go-Ahead en alianza con Tokyo Metro, como ejemplo de su capacidad para operar redes complejas en grandes áreas metropolitanas. Esta línea, una de las más modernas de Europa, ha servido de laboratorio para aplicar soluciones avanzadas en gestión de flujos y puntualidad.
La referencia japonesa también juega un papel clave en la propuesta, ya que el metro de Tokio transporta alrededor de 2.500 millones de pasajeros al año con índices de puntualidad cercanos al 99%. Este estándar de servicio es uno de los argumentos que la alianza pondrá sobre la mesa ante el Gobierno de Victoria.
Las autoridades australianas han señalado que evaluarán no solo el precio de las ofertas, sino también compromisos en materia de puntualidad, accesibilidad, innovación y coordinación con el resto del sistema de transporte, lo que obliga a los candidatos a presentar propuestas técnicas ambiciosas y detalladas.
Seis meses para decidir el futuro del tren en Melbourne
Los tres consorcios preseleccionados disponen ahora de un plazo aproximado de seis meses para presentar sus ofertas definitivas, en un proceso que será seguido con atención por el sector internacional de infraestructuras. La decisión final marcará el rumbo de la red ferroviaria de Melbourne a partir de noviembre de 2027.
Para las empresas españolas, el resultado puede suponer un nuevo hito en su expansión global, consolidando su presencia en uno de los mercados más dinámicos del mundo en materia de transporte. La batalla, no obstante, será intensa y se librará tanto en el terreno económico como en el técnico.