Golpe a la moda española: Brava Fabrics se declara en concurso de acreedores
La firma barcelonesa echará el cierre tras solicitar también la liquidación de sus activos
Brava Fabrics se declara en concurso de acreedores. Foto: Envato.
La firma de moda barcelonesa Brava Fabrics se ha declarado en concurso de acreedores tras doce años de actividad, según ha adelantado La Vanguardia. La empresa, fundada en 2015 por Ramón Barbero e Ivan Monells, también ha solicitado la liquidación de sus activos.
El Juzgado Mercantil 5 de Barcelona se encarga del caso y ha designado a Manuela Serrano, del despacho Toda&Nel·lo, como administradora concursal, mientras que la compañía está siendo asesorada legalmente por parte de Ignacio Alonso-Cuevillas, del despacho Lopez Ibor Dpm (De Pasqual & Marzo Abogados).
Brava Fabrics entra en concurso de acreedores
Los fundadores han asegurado en una nota de prensa que «una creciente tensión de costes, agravada especialmente durante el último año, ha terminado por hacer inviable la continuidad del proyecto».
En los últimos años, Brava Fabrics se ha visto obligada a solicitar varias rondas de financiación. La última fue de medio millón de euros en 2022.
Fuentes del sector han comentado que la compañía acumula una deuda de unos 2 millones de euros a distintas entidades financieras y proveedores. 2
Tras entrar en concurso de acreedores, se procederá a la venta de los activos y al cierre de las tiendas y del canal online. Actualmente, la empresa catalana tiene dos tiendas físicas en Barcelona, en la calle Parlament, 25, y en la calle REC, 41, una en Palma de Mallorca en la calle de Sant Nicolau, 12, una en Madrid en calle del Prado, 16 y, por último, otra en San Sebastián en la calle Garibai, 7.
También se producirán los consecuentes despidos de los trabajadores, que afectarán a los 35 trabajadores que forman parte de la plantilla.
Brava Fabrics había llegado a superar los 20 millones de euros de facturación anual pero en los últimos años, las ventas habían bajado en torno a los 5 millones de euros.
«Hoy es un día difícil, después de doce años de camino Brava Fabrics anuncia el cese de su actividad» han indicado Barbero y Monell. Los dos fundadores se conocieron cursando un MBA en Esade y lograron convertirse en un referente. Desde su nacimiento en 2015, han atraído a más de 600.000 clientes locales e internacionales con sus originales prendas.
El éxito les acompañó durante varios años, llegando a facturar anualmente más de 20 millones de euros. Sin embargo, en los últimos años, la tendencia cambió radicalmente y las ventas cayeron en picado, situándose en torno a los 5 millones de euros.

La firma barcelonesa ha destacado dentro del mundo de la moda por su apuesta por la moda sostenible y por sus originales y coloridas prendas de ropa. Su público más habitual se caracterizaba por tener una renta media o media-alta. Se trataba de clientes de entre 25 y 45 años dispuestos a pagar un coste más elevado por el diseño, la calidad y los valores de marca.
Brava Fabrics no ha podido evitar entrar en concurso de acreedores y el cierre de su negocio tras varios meses viviendo una delicada situación económica condicionada por el aumento de costes y la caída de las ventas.
