CaixaBank y Cetelem y Unicaja y Wizink: por qué la banca reactiva el apetito por el crédito al consumo
La demanda del crédito al consumo ha sido el único segmento que se ha mantenido estable en el segundo trimestre, aumentando el interés de los bancos en crecer en este sector.
La demanda de préstamos hipotecarios cae un 30% y los bancos reactivan el apetito por el crédito al consumo
En pleno proceso legislativo para aprobar una ley de crédito al consumo, la banca ha reactivado el apetito por entidades del sector, ante un descenso de la demanda de préstamos hipotecarios y la estabilidad en el segmento de crédito al consumo. CaixaBank analiza la adquisición de Cetelem, de BNP Paribas, y también Unicaja ha estudiado la compra de Wizink.
Mientras que la demanda de préstamos hipotecarios ha caído durante el segundo trimestre un 30%, según los últimos datos del Banco de España, los bancos recuperan el apetito por esta forma de financiación para los hogares.
Los datos actualizados de Banco de España reflejan que la demanda del crédito al consumo ha sido el único segmento que se ha mantenido estable en este período de tiempo.
El Gobierno lleva desde enero trabajando en un anteproyecto de ley para regular los créditos al consumo
Banco de España apunta a que la demanda de crédito presentó caídas moderadas en dos de los tres segmentos analizados. La financiación a empresas descendió un 16,7%, afectando algo más a las pymes que a las grandes empresas; por plazos, la caída fue algo mayor en los préstamos a largo que en los de corto plazo.
El otro segmento donde se redujo la demanda entre abril y junio fue en el de crédito para adquisición de vivienda, mientras que en el de préstamos para consumo y otros fines se mantuvo sin cambios apreciables.
La evolución de la demanda habría sido, en cualquier caso, menos negativa de lo que las entidades bancarias preveían hace tres meses.

Según los bancos encuestados, las menores inversiones en capital fijo y el nivel más elevado de los tipos de interés serían los factores que habrían motivado el descenso de la demanda de préstamos por parte de las empresas.
Las peores perspectivas del mercado de la vivienda y, en menor medida, un uso más elevado de fondos propios y los mayores créditos concedidos por otras entidades, explicarían la disminución de solicitudes en el segmento de crédito a hogares para adquisición de vivienda.
En los tres sectores, las perspectivas para el próximo trimestre apuntan a caídas de la demanda, siendo la más significativa la de las hipotecas (-40%).
CaixaBank, Cetelem
El mayor reflejo de este cambio de tendencia de las entidades bancarias es el creciente interés de los mismo en adquirir carteras de créditos al consumo.
El último en sumarse a esta ola ha sido CaixaBank, que estudia comprar Cetelem a BNP Paribas para reforzarse en este sector, según adelantó The Objective. El objetivo del banco es dar un salto de escala en el competitivo negocio de la financiación al consumo.

La entidad que dirige Gonzalo Gortázar concentra cerca del 19,5% del mercado, mientras que Cetelem mantiene una cuota próxima al 10%, con una destacada presencia también en la financiación en el punto de venta. La operación podría situarse en una horquilla de entre 900 y 1.500 millones de euros.
No es el único interesado en crecer a golpe de adquisiciones; Unicaja también ha recuperado los planes para comprar algunos activos de WiZink, el banco digital controlado por Värde Partners.
El resto de bancos también reconocen la buena evolución de la financiación al consumo. «El crédito al consumo mantiene fuerte dinamismo con un crecimiento del stock del 10,7% interanual en mayo de 2026 (aunque 6 décimas menos que en abril), estabilizándose en este nivel desde inicios de año», explica Olga Gouveia, economista líder de Sistemas financieros de BBVA Research, a Economía Digital.
Negociaciones ante cambios normativos
Las negociaciones en marcha entre grandes bancos y entidades de crédito al consumo se producen en la antesala de cambios normativos.
El Consejo de Ministros abordó a principios del pasado mes de enero un anteproyecto de ley para regular los créditos al consumo, transponiendo dos directivas europeas.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, afirmó que esta «reforma integral» protege al consumidor, evita situaciones de sobreendeudamiento «y aumenta la transparencia y la rendición de cuentas en este segmento del mercado de créditos».

Banco de España explicó el pasado mes de febrero que el anteproyecto, de aprobarse, implicaría el establecimiento de límites a los tipos de interés y al coste de los créditos; esos límites afectarían a todos los productos de financiación, entre ellos las tarjetas revolving.
También supondrá la creación de dos nuevas entidades, los ‘Establecimientos Financieros de Crédito de Actividad Limitada‘, y los ‘Prestamistas de alto coste‘.
Además, la mayor parte de los prestamistas estarían autorizados y supervisados por Banco de España; se prohibirán, al igual que en el crédito inmobiliario, las ventas vinculadas.
Desde el Ministerio de Economía se ha indicado esta semana a Economía Digital que se sigue trabajando en el Anteproyecto de Ley «valorando tantos los informes técnicos como las conclusiones tras terminar la audiencia pública a finales de enero». La norma tendrá que volver al Consejo de Ministros en los próximos meses, antes de pasar por el Congreso.
En este contexto, algunas entidades bancarias, como Santander, contemplan como riesgo a su negocio el proyecto de ley de crédito al consumo del Gobierno.