Sorpresa en el sector de las telecos por la salida de Tobías Martínez de Cellnex

Los nuevos retos a los que se enfrenta la compañía han sido detonantes para la salida del carismático directivo

Cellnex

Tobías Martínez y Bertrand Kan

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Sorpresa. La salida de Tobías Martínez de Cellnex, que será consejero delegado hasta el verano, ha causado bastante curiosidad en el sector de las telecomunicaciones. Es cierto que la compañía ha entrado de lleno en una nueva fase corporativa, pero se trataba de un directivo con una gran experiencia para afrontar cualquier reto. 

Según diversas fuentes consultadas por ECONOMÍA DIGITAL, el denominador común es el mismo: sorpresa. Primero, porque no había indicios de que pudiera darse esta situación; y, segundo, el nuevo rumbo que debe tomar Cellnex no necesitaba de un cambio tan profundo en la alta dirección de la compañía. 

Asimismo, otras fuentes matizan que Tobías Martínez podría estar, en estos momentos, pagando los excesos de un último lustro de actividad frenética. De este modo, el directivo se encontraba algo cansado tras unos ejercicios históricos para la compañía. En este sentido, dichas fuentes sugieren que, en esta nueva etapa -donde había que ser muy eficientes en el reparto de dividendos-, con lo que eso implica en la ejecución de potenciales planes de eficiencia, también habría sido un detonante para tomar la decisión. 

Y toda esta situación, no obstante, llega tras la única ‘china en el zapato’ que ha tenido Tobías Martínez: el relativo fracaso que supuso no adquirir los activos de DT en Alemania. Fue justo tras ese momento cuando Cellnex, poco a poco, ha ido transmitiendo un nuevo discurso. Se acabó la fase expansiva, y llega la hora de encarar nuevos retos. 

Tobías Martínez ha vivido un ciclo inversor que muy pocos directivos lo han tenido en el últimos lustro

De hecho, ese es parte del discurso oficial que ha anunciado la compañía -y el propio directivo- para comunicar la salida de su actual CEO. «El contexto económico y financiero actual, distinto del que ha marcado el exitoso desarrollo del proyecto industrial de la compañía en los últimos ocho años, demanda que abramos un nuevo capítulo en el relato de Cellnex», ha subrayado Martínez en su carta de renuncia.   

Final de ciclo para Cellnex 

2022 ha supuesto un cambio en toda regla para la compañía. Y el mensaje ha sido claro: ha llegado la hora del crecimiento orgánico. Ese es el mantra que sugiere la compañía todavía dirigida por Tobías Martínez. Pero la realidad es que Cellnex ha visto en el último año cómo dos grandes procesos de ventas de torres, el de Deutsche Telekom y Vantange Tower (Vodafone), caían en manos de fondos. Esto solo supone una cosa: aspirar a esa infraestructura será más caro si se hace a través de los fondos.  

En ambos casos, el mantra de la torrera ha sido el mismo -y el de siempre-: que solo entrarían en las compañías para controlar, y que su proyecto es industrial y no financiero. El resultado final también ha sido el mismo: fondos que entran en las compañías para obtener su rentabilidad.  

El cambio radical  

Bajo este contexto, los últimos movimientos con Tobías en el cargo son muy elocuentes. El pasado septiembre, Cellnex alcanzó un acuerdo con Digi para desplegar 2.000 PoPs (Puntos de Presencia) en los emplazamientos de la torrera en Portugal, hasta finales de 2023. A finales del mismo mes, RJB Netherlands B.V. adjudicó a Cellnex el contrato para proporcionar cobertura móvil en el interior del complejo residencial y de oficinas ‘Valley’, en el barrio de Zuidas de Amsterdam. Y poco después, la filial birtánica de la torrera y Ferrovial se aliaron para trabajar conjuntamente en la implantación del 5G en los sectores de la construcción y el transporte.  

Estos movimientos, lógicamente, han perdido el glamour corporativo que ha tenido la compañía durante los últimos años, donde -además- las ampliaciones de capital han pasado a la historia de las finanzas españolas por sus volúmenes de colocación. Una de las situaciones de las que el propio Tobías Martínez siempre ha sacado pecho por lo símbolico de la situación: se trata del respaldo que ofrece el mercado a la compañía para los proyectos.  

Un ciclo de éxitos 

Y todo este viaje se inició el 1 de abril de 2015. Nacía Cellnex Telecom, con su sentido actual. Un nuevo nombre y una nueva marca para encarar el futuro de la compañía como operador global. Posteriormente, con la salida a Bolsa, Cellnex iniciaría así su proyecto empresarial independiente, un plan que no se entendería sin la hoja de ruta que marcaron el entonces consejero delegado de Abertis, Francisco Reynés; y el propio Tobías Martínez. 

Desde entonces, Martínez se ha convertido en uno de los directivos más carismáticos de España. Y su trabajo deja constancia de ello. Cellnex ha proyectado su huella en Austria, Dinamarca, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza.  

Pero no solo por la capacidad negociadora será recordado Tobías Martínez. La compañía, durante su gestión, ha sido capad de desarrollar soluciones en el campo de los proyectos “smart cities”, que optimizan los servicios para el ciudadano, a través de redes y servicios que facilitan la gestión municipal. En este ámbito, Cellnex está desplegando una red de comunicaciones inteligentes que permite la conexión entre objetos y, por lo tanto, el desarrollo de un ecosistema sólido para el Internet de las Cosas (IoT).

Raúl Masa

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