El primer AVE de Polonia desata una batalla millonaria entre ACS, Acciona y Ferrovial
La presencia española en el proyecto CPK no se limita a la alta velocidad
Archivo – Uno de los trenes AVE en una estación española
ACS, Acciona y Ferrovial se disputan el primer AVE de Polonia en un proyecto millonario.
La ingeniería española lleva años conquistando contratos en los cinco continentes, pero el próximo gran escenario de batalla se libra en el corazón de Europa.
ACS, Acciona y Ferrovial han presentado sus ofertas para construir el primer tramo de la red de alta velocidad de Polonia, un proyecto que está llamado a convertirse en la mayor obra pública del país y una de las más ambiciosas del continente, con un presupuesto global que supera los 30.000 millones de euros.
De los seis consorcios que se han presentado a la licitación del primer tramo, tres están liderados por filiales de compañías españolas. Es decir, la mitad de los aspirantes.
Una concentración de músculo español que habla por sí sola del peso que han ganado estas empresas en el mercado europeo de grandes infraestructuras.
El proyecto que se disputan ACS, Acciona y Ferrovial: una Y ferroviaria que unirá Polonia de norte a sur

El corazón del megaproyecto es el nuevo aeropuerto internacional de Varsovia, conocido como CPK, cuya inauguración está prevista para 2032.
Alrededor de él se construirá una línea ferroviaria de alta velocidad en forma de Y de 480 kilómetros que conectará Varsovia, Lodz, Poznan y Breslavia, con trenes que circularán a velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.
De los más de 30.000 millones del presupuesto total, cerca de 18.000 millones corresponderán a los más de 400 kilómetros de vía de alta velocidad previstos.
El primer tramo en licitarse, y sobre el que se han presentado los seis consorcios esta semana, conectará el aeropuerto con la ciudad de Katowice, un trayecto de 13 kilómetros que arrancará su construcción en 2027.
La selección del contratista y la firma del contrato están previstas para el último trimestre de ese mismo año, con criterios de evaluación basados en el precio ofertado y la extensión de la garantía.
Dispuestos a ir a por otros proyectos
La presencia española en el proyecto CPK no se limita a la alta velocidad. En septiembre del año pasado, las autoridades polacas dieron a conocer los cinco consorcios seleccionados para construir la nueva terminal aeroportuaria internacional, con un presupuesto de inversión de algo más de 1.100 millones de euros.
Entre ellos figuran, de nuevo, ACS y Ferrovial. Esta última, a través de Budimex, se ha aliado con la austriaca Strabag, mientras que ACS concurre mediante Hochtief en consorcio con Polimex, la mayor constructora local.
Más allá de los grandes constructores, el ecosistema técnico español ha conseguido posicionarse en los contratos de ingeniería y supervisión del proyecto. Ayesa es la encargada de supervisar un tramo de 17 kilómetros de la línea ferroviaria entre Lodz y Breslavia.
Idom asume los servicios de diseño e integración de los sistemas TIC y aeroportuarios, E Ineco y Adif, la empresa pública española de infraestructuras ferroviarias, colaboran directamente en el diseño de la alta velocidad exportando así el conocimiento acumulado durante décadas en la red española de AVE, la más extensa de Europa.