El sector energético cuestiona los expedientes de la CNMC: «El único relacionando con el apagón es el de Red Eléctrica»
El regulador incoa 20 expedientes sancionadores, siendo el de Red Eléctrica el único por infracciones muy graves
La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández Vicién, comparece ante la Comisión de Investigación sobre el apagón, en el Senado, a 17 de marzo de 2026, en Madrid (España). Fernández comparece para dar cuenta
Los expedientes del apagón de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) han causado revuelo en el sector energético español. La investigación del regulador pone en la misma balanza las posibles infracciones cometidas por Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol en un lapso de dos años con las de Red Eléctrica en el mismo día del incidente, según varias fuentes consultadas por ECONOMÍA DIGITAL.
Competencia ha abierto hasta 20 expedientes a las principales compañías energéticas del país y al operador del sistema eléctrico que preside Beatriz Corredor. Lo ha anunciado este viernes, al límite de la fecha establecida para hacerlo, y tendrá un plazo de hasta 18 meses para resolver los expedientes.
«El único relacionado con el apagón es el de Red Eléctrica, los otros hacen referencias a dos años de funcionamiento de determinadas centrales», explican fuentes del sector a este medio.
Fuentes de una gran compañía energética apuntan que el regulador «se va al año 2023 para analizar cosas de un apagón que fue en 2025. Además, hay una empresa que está más señalada que el resto y la que pone en riesgo la seguridad de suministro».
Consideran así que no todos los procedimientos abiertos por el regulador responden al mismo hecho ni al mismo contexto operativo, restando importancia al análisis de situaciones que dicen no estar vinculadas con el incidente que dejó sin luz a todo el país.
Una estrategia que desde el sector atribuyen a la intención de repartir de algún modo responsabilidades para que no sea Red Eléctrica quien asuma toda la carga sancionadora.
Red Eléctrica, la gran señalada por la CNMC pese al origen multifactorial
Tras meses de análisis, los informes elaborados por el Gobierno, la red europea de operadores (ENTSO-E) y la propia CNMC concluyeron que el origen del apagón fue multifactorial.
Es decir, no hubo un único fallo ni un único responsable, sino una concatenación de circunstancias técnicas y operativas que desembocaron en el colapso del sistema.
Sin embargo, dentro de ese mosaico de factores, el foco ha ido estrechándose progresivamente sobre Red Eléctrica como operador del sistema. Su papel central en la gestión de la red y en la toma de decisiones en tiempo real la sitúa en una posición singular, tanto desde el punto de vista técnico como regulatorio.
La apertura de un expediente por infracción “muy grave” refuerza esa percepción. Aunque el procedimiento está en una fase inicial, el mensaje que lanza el regulador parece claro: hay un nivel de responsabilidad que, al menos de forma preliminar, se concentra en el operador del sistema.
No obstante, el propio proceso administrativo introduce cautela. La incoación de un expediente no implica por el momento la existencia de una infracción probada.
Se trata del inicio de una investigación formal que deberá desarrollarse con todas las garantías. La CNMC dispone de un plazo máximo de 18 meses para instruir y resolver los expedientes, un periodo en el que las compañías podrán presentar alegaciones y defender su actuación.
La oleada de reclamaciones judiciales
Este matiz no es menor, especialmente ante la oleada de demandas que está al caer. A partir de finales de abril, cuando se cumpla un año del apagón, los afectados podrán iniciar reclamaciones judiciales contra los posibles responsables.
La resolución de los expedientes sancionadores podría convertirse en un elemento clave en esos procesos, aunque no necesariamente determinante. En este escenario, la estrategia del regulador adquiere una dimensión adicional.
Más allá de las posibles sanciones económicas, sus decisiones contribuyen a configurar el marco interpretativo sobre lo ocurrido. Y ese marco será, previsiblemente, utilizado tanto por las empresas como por los damnificados en los tribunales.
El sector energético observa con preocupación esta derivada. La combinación de incertidumbre regulatoria y riesgo reputacional añade presión en un momento ya de por sí complejo, marcado por la transición energética, la volatilidad de los mercados y la necesidad de realizar inversiones millonarias en infraestructuras de red.
Al mismo tiempo, la CNMC se enfrenta al reto de demostrar que su actuación responde a criterios técnicos y jurídicos sólidos, alejados de cualquier tentación de repartir culpas de forma indiscriminada.
La credibilidad del regulador está en juego, especialmente en un caso que ha tenido un impacto tan significativo en la opinión pública y que lleva encareciendo la factura de la luz desde el día siguiente del apagón con la denominada «operación reforzada» de Red Eléctrica.