First Brands podría salir de la quiebra con el respaldo de Ford y General Motors
Los dos grandes fabricantes estudian adelantar pagos a su proveedor, en quiebra desde septiembre, para garantizar el suministro de componentes clave y evitar interrupciones en la producción
Los dos grandes fabricantes estudian adelantar pagos a su proveedor, en quiebra desde septiembre, para garantizar el suministro de componentes clave y evitar interrupciones en la producción
Ford y General Motors mantienen conversaciones avanzadas con First Brands, fabricante estadounidense de componentes de automóvil que se declaró en quiebra el pasado mes de septiembre, con el objetivo de cerrar un acuerdo de financiación que le permita salir del proceso concursal y garantizar la continuidad de sus operaciones. Así lo ha confirmado el diario Financial Times, que adelanta que el pacto podría cerrarse en los próximos días.
El acuerdo que se está negociando es poco habitual dentro del sector automovilístico. Según los compañeros británicos, Ford y General Motors adelantarían pagos a First Brands por los componentes que suministra, lo que permitiría a la compañía contar con la liquidez necesaria para mantener su actividad industrial a corto plazo. Las partes implicadas, según el comunicado, reconocen que se trata de una solución “inusual”, pero consideran que el contexto es “extremo” y requiere medidas excepcionales.
Un proveedor clave para los grandes fabricantes
First Brands es un proveedor estratégico tanto para Ford como para General Motors. La empresa fabrica una amplia gama de componentes esenciales para ambos fabricantes, entre ellos piezas de limpiaparabrisas utilizadas en la Ford F-150, la camioneta más vendida del grupo estadounidense. Cualquier interrupción prolongada en el suministro podría afectar directamente a las cadenas de producción de ambos fabricantes, en un momento en el que el sector ya se enfrenta a importantes retos logísticos y financieros.
Este pasado lunes, First Brands anunció que comenzaría a liquidar parte de sus operaciones en América del Norte, una decisión que incrementó la presión sobre sus principales clientes y aceleró las negociaciones para encontrar una solución financiera viable. La compañía, no obstante, ha continuado operando desde que se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, un mecanismo que permite a las empresas reestructurar su deuda mientras mantienen su actividad.
Una deuda multimillonaria y falta de liquidez
Cuando se declaró en quiebra, First Brands reconoció una deuda cercana a los 12.000 millones de dólares (unos 10.109 millones de euros). A pesar de este elevado endeudamiento, la compañía ha logrado mantener en funcionamiento sus plantas y cumplir con los pedidos de sus principales clientes, apoyándose en financiación temporal y en la protección que ofrece el proceso concursal.
Sin embargo, según Financial Times, la situación de liquidez sigue siendo crítica. A principios de este mes, la propia First Brands proyectó que se quedaría sin fondos durante la primera semana de febrero si no lograba asegurar financiación adicional. Este escenario ha sido uno de los principales detonantes de las conversaciones con Ford y General Motors, que buscan evitar un colapso repentino de un proveedor clave.

Interés mutuo para garantizar la producción
Para Ford y General Motors, el posible acuerdo va más allá de un simple rescate financiero. Ambas compañías tienen un interés directo en asegurar la estabilidad de su cadena de suministro y evitar paradas de producción que podrían resultar mucho más costosas que el adelanto de pagos contemplado en el pacto.
Des de el Financial Times señalan que las negociaciones se encuentran muy avanzadas, aunque todavía no se ha cerrado un acuerdo definitivo. No obstante, existe la voluntad por parte de todos los implicados de alcanzar un entendimiento cuanto antes, dada la urgencia de la situación financiera de First Brands.
Un precedente poco común en el sector
De cerrarse el acuerdo, supondría un precedente poco común en la industria automovilística, donde los fabricantes suelen exigir condiciones estrictas a sus proveedores y evitan implicarse directamente en su financiación. Sin embargo, el contexto actual, marcado por tensiones en las cadenas globales de suministro y por el impacto de la inflación y el encarecimiento de los costes industriales, ha llevado a replantear estas dinámicas tradicionales.
Mientras tanto, First Brands continúa operando bajo la supervisión del tribunal de quiebras y mantiene fuera de este proceso sus operaciones internacionales, que no están incluidas en el Capítulo 11. El desenlace de las negociaciones con Ford y General Motors será clave para determinar si la compañía logra superar su quiebra y estabilizar su situación financiera en los próximos meses.