Grupo Segura cancela el tercer turno cuatro años después de suprimirlo Ford Almussafes
La diversificación de Grupo Segura con piezas para Volvo, Volkswagen y Audi le ha permitido balancear la producción durante la caída de ventas de Ford
Planta de producción del Grupo Segura
La acción-reacción que suele ocurrir en el sector de la automoción ha tenido un decalaje de cuatro años en el Grupo Segura, proveedor 100% valenciano de Ford Almussafes. La factoría valenciana de Ford eliminó el tercer turno, o turno de noche, en enero de 2022 mientras que el Grupo Segura lo ha hecho cuatro años después.
La caída de producción en Ford Almussafes (y su parque de proveedores) se arrastra desde el Coronavirus, lo que ha afectado directamente a los proveedores que tenían estrecha dependencia con la factoría. Primero fueron los estados de alarma por el Covid a lo que se le sumó la crisis de los microchips, que provocó cortes de producción continuos durante todo el año 2021, cuestión que se prolongó en 2022. A principios de ese año fue cuando el tercer turno de la factoría de Ford Almussafes se eliminó, recortando producción de la factoría de manera estructural.
El calendario de fin de producción de varios modelos justificaba la decisión. El Ford Mondeo dejó de producirse en marzo de 2022 mientras que el mes siguiente acabó la fabricación del S-Max y el Galaxy. Al final de este año, la furgoneta Transit Connect que tenía como destino Estados Unidos dejó de producirse. El modelo para el mercado americano se prolongó hasta abril de 2024.
Esta caída de la producción provocó que multinacionales como SAS o Lear cerraran sus puertas dejando centenares de despidos por el camino ya que no se podía mantener los centros de producción de Almussafes abiertos.
La estrategia en Grupo Segura, según explican tanto desde la dirección como desde el propio comité de empresa, ha sido la contraria. Desde Comisiones Obreras explican que se han incorporado piezas de «Volvo, Audi y Volkswagen» que han aumentando la carga de trabajo.
José Manuel Martínez, presidente del comité de Empresa por Comisiones Obreras, explica: «Desde hace cuatro años se empezó a divesificar para no depender tanto de Ford. Seguimos teniendo una dependencia de Ford pero mucho menos que antes».
La confianza de Ford en Grupo Segura, que es una de las claves más importantes para el mantenimiento del empleo, se sustenta en que el proveedor valenciano realiza el soporte de las baterías que lleva el Kuga en su versión híbrida. La pieza, de enorme complejidad y para la que se utiliza tecnología de última generación, es de las más importantes de híbrido, que sigue siendo líder en ventas en su categoría y uno de los puntales de Ford en Europa, lo que demuestra el caracter estratégico que tiene la planta de Almussafes dentro de la compañía.
Al margen de la diferente evolución que han tenido las multinacionales del sector que han cerrado con los ceses de producción de Ford Almussafes y la empresa valenciana Grupo Segura, en el comunicado conjunto de Comisiones Obreras y UGT de ayer se criticaron los 11 despidos en la compañía que tiene tres centros de producción en Almussafes con un total de 260 empleados fijos. El ajuste de personal es del 4,2%, por lo tanto muy lejos del 10% a partir del cual se requiere realizar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
El comunicado de prensa empieza señalando a Francisco Segura como «presidente del Clúster de Automoción y Movilidad de la Comunidad Valenciana (AVIA)» para inidicar que se realizan despidos a trabajadores con «edades superiores a 50 años». A preguntas de Economía Digital, José Manuel Martínez, presidente del comité de Empresa por Comisiones Obreras, matiza lo dicho en el comunicado de prensa y reduce a «cuatro o cinco» de los once despedidos los que tienen más de 50 años.
Otra de las críticas es que, según denuncia Comisiones Obreras y UGT, «la empresa mantiene una contratación semanal de una media de 30 personas a través de Empresas de Trabajo Temporal. Esta contradicción pone de manifiesto que no existe una verdadera necesidad económica que justifique los despidos, sino una estrategia deliberada de precarización y abaratamiento de costes laborales a costa de la plantilla fija».
El uso de ETT, según explican fuentes del sector, es especialmente necesaria para regular puntas y valles de producción cuando existe una inestabilidad en la producción, que es una de las carcacterísticas de la producción de coches especialmente desde el Coronavirus. De hecho, la factoría de Ford Almussafes ha tenido etapas en las que ha llegado a conjugar jornadas de ERTE entre semana con sábados extra de producción por la diferente demanda que tenía cada uno de los productos que realizaba.