La compañía matriz de Iryo, Trenitalia, reacciona al accidente en Adamuz
Los italianos, máximos accionistas de la empresa ferroviaria, han lanzado un comunicado
Los italianos, máximos accionistas de la empresa ferroviaria, han lanzado un comunicado
Cada vez son más las condolencias y muestras de afecto que se dejan ver a raíz del grave accidente ferroviario que ha sacudido a España tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad de la operadora Iryo en Adamuz (Córdoba). Una salida de la vía, aún por determinar la causas, provocó la colisión con otro convoy y al menos, hasta el momento, se calculan cerca de 39 muertos y más de 150 heridos, según los últimos balances oficiales.
El siniestro, ocurrido la tarde del domingo 18 de enero, se ha convertido en el más grave registrado en la red de alta velocidad española desde el accidente de Galicia en 2013, y ha generado una profunda conmoción en el país. De ahí a que haya habido una reacción inmediata desde muchos sectores.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cancelado su agenda oficial para desplazarse a Adamuz y seguir de primera mano la evolución de los hechos y las labores de emergencia. Las máximas autoridades estatales han expresado su solidaridad con las víctimas y han instaurado centros de atención para familiares y afectados en Córdoba, Huelva y Madrid.
Reacciones inmediatas
Otro de los primeros en hacerlo ha sido la propia compañía que gestiona la empresa afectada, Trenitalia. El operador estatal italiano que posee el 51% del capital de Iryo, ha trasladado sus condolencias a las víctimas del accidente de tren en el que este domingo se vio involucrado uno de sus trenes en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, en las inmediaciones de Adamuz (Córdoba).
Su matriz, Ferrovie dello Stato Italiane, ha emitido un comunicado en el que expresa sus condolencias, así como la cercanía a las familias de los implicados. Con la mitad del accionariado a cargo de los transalpinos, otro 25% del capital de Iryo está en manos de la aerolínea valenciana Air Nostrum y el otro 24% es de la firma española de movilidad Globalvia controlada, a su vez, por los fondos de pensiones OPTrust (Canadá), PGGM (Países Bajos) y USS (Reino Unido).
Los trenes de Iryo son los ETR1000, también conocidos en italiano como «Frecciarossa» (flecha roja), fabricados ahora por la japonesa Hitachi en Italia. El tren lo creó la empresa italiana Ansaldo junto con la canadiense Bombardier, pero la primera la compró Hitachi en 2019 y la segunda la adquirió Alstom en 2021, aunque ahora la japonesa lo fabrica en solitario.

El tren de Iryo y su revisión reciente
El convoy de Iryo implicado en el accidente era un tren de alta velocidad modelo Frecciarossa ETR 1000, fabricado en 2022 y revisado apenas cuatro días antes del siniestro, el pasado 15 de enero, según ha confirmado la propia compañía y ha recogido Europa Press. Esto ha generado muchas incógnitas entre los investigadores, ya que se trataba de un material relativamente nuevo y había superado las inspecciones de mantenimiento más recientes.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha descrito el accidente como “tremendamente extraño”, dado que ocurrió en una recta, con trenes modernos y en un tramo de vía que fue renovado recientemente con una inversión millonaria.
Impacto en la red ferroviaria
El accidente ha provocado la suspensión de los servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía hasta nuevo aviso, según Europa Press, afectando a cientos de trenes y viajeros en uno de los corredores más transitados del país. Adif ha informado de que las labores de reparación de la infraestructura y el restablecimiento del servicio podrían prolongarse varios días, dado el alcance de los daños en la vía.
Además, la tragedia ha reabierto el debate sobre la seguridad y la gestión del transporte ferroviario en España, especialmente en un contexto en el que la liberalización del mercado ha permitido la entrada de operadores privados como iryo, que compiten con Renfe y Ouigo en diversas rutas de alta velocidad desde su llegada en 2022.
Investigación abierta
Por ahora, las causas exactas del accidente siguen sin aclararse y forman parte de una investigación detallada. Las autoridades han descartado provisionalmente el fallo humano como causa principal, aunque se barajan diversas hipótesis relacionadas con infraestructura, señalización o problemas técnicos tanto en la vía como en el tren de iryo.
Hasta que no se completen las pericias técnicas y se analicen las cajas negras de los trenes, no se conocerán con certeza las razones que llevaron a esta tragedia que ha marcado profundamente al sistema ferroviario español.