Fitch y Moody’s rebajan el rating de Prisa mientras no cierre la refinanciación

El propietario de 'El País', que recientemente ha vendido Santillana, comunica al regulador una rebaja de la calificación de su deuda

El final de 2020 apunta a ser muy agitado para el grupo Prisa. El conglomerado de medios, que está siendo sacudido por la crisis del coronavirus, está dando pasos en firme para rebajar su deuda y convencer al mercado. Se ha desprendido de su negocio de Santillana en España y ha vendido en Portugal el grueso de su negocio, pero todavía debe cerrar el acuerdo de refinanciación de su deuda con sus acreedores. Mientras, las agencias de rating siguen señalando el alto carácter especulativo de su deuda.

Así lo hicieron ayer, miércoles, dos de las mayores casas de calificación de deuda, Fitch y Moodys. Según ha comunicado la propia Prisa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ambas agencias han rebajado un escalón en sus respectivos baremos de rating.

“Las agencias de calificación crediticia Fitch Ratings y Moody’s han asignado a la sociedad una calificación de “C” y “Caa1” con perspectiva negativa, respectivamente”. Se trata, en esencia, de calificaciones de deuda enmarcadas en el bono basura, por la elevada incertidumbre que rodea la compañía y la alta probabilidad de impago.

La agencia de calificación Fitch asignará un nuevo rating a Prisa cuando suscriba la reestructuración de la deuda anunciada recientemente. Fuentes de Prisa trasladan que el acuerdo definitivo (hasta ahora contaba con el visto bueno de cerca del 80% de los acreedores) está muy cerca y podría ser anunciado en los próximos días.

Moody’s, por su parte, afirma en su análisis que la rebaja del rating de Prisa refleja “el perfil financiero altamente apalancado” de la compañía, que cuestiona “la sostenibilidad de su estructura de capital, en un momento en que la compañía enfrenta un muro de vencimiento de deuda en noviembre de 2022”.

La firma del acuerdo de refinanciación, prevista para antes de que termine el año, supone extender su vencimiento hasta marzo de 2025, con un coste inicial del 5,5% y un coste total medio del 7% durante la vida del contrato.

Al mismo tiempo, el nuevo acuerdo conllevará la amortización de 400 millones de deuda y la consiguiente reducción de la deuda neta total en más de un 30%. En Prisa se enmarca la operación como un paso más para la futura separación efectiva de los negocios de educación y medios del grupo. 

Venta de Santillana y del negocio de Portugal

La nueva calificación de las casas de rating llega semanas después de conocer que, en paralelo a la refinanciación de su deuda, PRISA pactó la venta del negocio de educación de Santillana España a la finlandesa Sanoma. La operación, que fue bien recibida en bolsa (la compañía vivió una subida de la acción del 28% al cierre de la sesión), se acordó por 465 millones de euros. 

Según la empresa presidida por Javier Monzón, todos los acuerdos perseguían acelerar la transformación digital del grupo centrada en el uso de la tecnología para sistemas de aprendizaje en América Latina, así como en los modelos de suscripción en medios de comunicación.

Un poco antes, el 4 de septiembre, Prisa cerró la venta de su participación (64,47%) en el grupo televisivo portugués Media Capital. La empresa cerró la operación por un valor de 36,8 millones de euros. 

Los acuerdos se enmarcan en medio de la pandemia del coronavirus, que ha golpeado con dureza a los medios. Las restricciones de movilidad han paralizado a casi todos los sectores de la economía, como el de la publicidad, que se ha hundido, tal y como han reflejado los distintos grupos de comunicación desde abril hasta hoy.