GE Vernova contrataca a Iberdrola: apela la cautelar que le impide abandonar el mayor parque eólico marino de EEUU
El fabricante de aerogeneradores insiste en abandonar el proyecto por impagos de más de 300 millones
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola
El conflicto entre Iberdrola y GE Vernova en Estados Unidos continúa en los juzgados. El proveedor de turbinas de Vineyard Wind 1, el mayor parque eólico marino de EEUU propiedad de la energética española y el fondo danés CIP, ha apelado la medida cautelar del juez que le impide abandonar el proyecto. De fondo, una batalla por impagos de más de 300 millones de euros en uno de los proyectos más ambiciosos de Iberdrola.
La firma estadounidense decidió, a raíz de la retención de pagos por parte de los promotores, abandonar el proyecto antes de finalizar sus labores recogidas en el contrato.
Iberdrola, que opera en el país con su filial Avangrid, y CIP (Copenaghen Infraestructure Partners), propietarios al 50% del parque, solicitaron al Tribunal Superior del condado de Suffolk, en Boston, una cautelar que impidiera la rescisión del contrato de suministro de turbinas.
El magistrado Krupp concedió el pasado abril esta medida temporal, pero GE Vernova, que opera bajo su filial GE Renewables, presentó una moción de emergencia para que reconsiderase la situación.
Las partes fueron convocadas hasta a dos vistas para que expusieran sus argumentos, la última el 12 de mayo. Mientras el juez sigue deliberando y aún no ha emitido un fallo, el 18 de mayo GE apeló la cautelar para que sea otro tribunal diferente el que decida, según la documentación consultada por ECONOMÍA DIGITAL.
El fabricante de aerogeneradores busca así alternativas y se blinda ante un fallo que se prolonga en el tiempo y que puede ser desfavorable. Su posición se basa en que Vineyard Wind 1 ya está operativa comercialmente y que, por tanto, el proyecto no sufrirá ningún daño irreparable sin su presencia.
Iberdrola alega que se juega la viabilidad del proyecto
En las alegaciones de cada parte, GE argumentó que la declaración de la Commercial Operation Date (COD) el 24 de abril de 2026 demuestra que el proyecto ya está operando normalmente.
En el otro lado, la representación de Vineyard Wind y, por tanto, de Iberdrola, aseguran que el parque está operando a «menos de la mitad de su capacidad».
Esto significa que, si bien las 62 turbinas eólicas ya están instaladas en el parque, su producción promedio real es de 300 megavatios (MW), frente a los 806 MW de capacidad esperada.
Además, los promotores avisan de que GE todavía está corrigiendo fallos críticos y, si se retiran ahora, no podrán generar ingresos suficientes, incumpliendo con los bancos que les han prestado dinero para su desarrollo y llevando al proyecto al fracaso.
Un conflicto de más de 300 millones en impagos
El fondo del asunto es una batalla judicial contra Iberdrola por impagos millonarios. Se trata de un contrato valorado en aproximadamente 1.300 millones de dólares (unos 1.100 millones de euros) para el suministro e instalación de aerogeneradores.
El fabricante de aerogeneradores sostiene que Vineyard Wind ha retenido más de 360 millones de dólares (unos 310 millones de euros al cambio actual) que Iberdrola y CIP le deben.
Es por ello que basa su decisión de abandonar el proyecto, según argumenta, en que el contrato firmado le permite resolver el acuerdo cuando la cuantía impagada supera determinados umbrales.
Por su parte, Iberdrola y GIP sostienen que han retenido los pagos como mecanismo de compensación ante los problemas técnicos registrados en el proyecto, especialmente tras el fallo de una pala de turbina ocurrido en 2024.
Este incidente, según indican los promotores de Vineyard Wind 1, provocó retrasos significativos, sobrecostes y perjuicios operativos que deben ser asumidos por el proveedor.
Concretamente, cifran los sobrecostes en 545 millones de dólares (470 millones de euros) e incluso 853 millones de dólares (735 millones de euros) si se contabilizan todas las penalizaciones contractuales, costes adicionales y pérdidas derivadas de los retrasos, según apuntan medios sectoriales.
GE Vernova atribuyó entonces el fallo a una desviación en el proceso de fabricación y anunció revisiones y sustituciones de las palas. La compañía defiende que ya ha adoptado medidas para subsanar el error ha reemplazado otras palas ya instaladas para evitar mayores riesgos.
En juego está, según Iberdrola y CIP, la viabilidad económica del mayor parque de eólica marina de Estados Unidos valorado en unos 4.000 millones de euros. Situado en la costa de Massachusetts, tiene por entérico dar energía limpia a más de 400.000 hogares y empresas
Un proyecto que se encuentra entre los cinco que el Gobierno de Donald Trump paralizó a finales de 2025 en su ofensiva contra las renovables y que pudo reanudarse tras una decisión judicial.