Iberdrola y GE Vernova batallan judicialmente por impagos de 300 millones en el parque eólico que paralizó Trump

El proveedor de turbinas pretende rescindir el contrato con Iberdrola y CIP, que retienen pagos por retrasos en el proyecto

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán

Iberdrola y el proveedor de turbinas GE Vernova han desatado una guerra judicial por impagos relacionados con el parque Vineyard Wind. Se trata uno de los proyectos estrella de eólica marina de la multinacional española en Estados Unidos y el segundo conflicto legal al que se enfrenta tras la paralización ordenada por el Gobierno de Donald Trump y la posterior reanudación a instancias de los tribunales.

Los propietarios al 50% del proyecto renovable, Iberdrola y el fondo danés CIP, llevaron hace escasos días ante el Tribunal Superior de Massachusetts una solicitud para frenar cautelarmente la decisión de GE Vernova de rescindir sus contratos y abandonar la obra por una serie de impagos.

Ahora, GE Vernova ha solicitado al tribunal que rechace la petición cautelar presentada por Iberdrola para impedir la rescisión del contrato de suministro de turbinas, según ha informado este jueves Renewables Now.

En esta línea, el fabricante de aerogeneradores sostiene que Vineyard Wind ha retenido más de 360 millones de dólares (unos 305 millones de euros) que Iberdrola y CIP le deben.

GE Vernova defiende también que el contrato firmado le permite resolver el acuerdo cuando la cuantía impagada supera determinados umbrales.

Asimismo, la compañía estadounidense asegura que sus servicios ya no son imprescindibles para completar la instalación, ya que, a su juicio, dichos trabajos pueden ser realizados por una combinación de contratistas, subcontratistas y técnicos especializados, algo habitual en la industria eólica marina.

GE Vernova se ofrece también a facilitar materiales, software y herramientas de su propio desarrollo en caso de ser necesarias para Vineyard Wind o para terceros contratados por el promotor.

Iberdrola argumenta fallos, retrasos y sobrecostes para retener el pago

En el centro del litigio se encuentra un contrato valorado en aproximadamente 1.300 millones de dólares (unos 1.100 millones de euros) para el suministro e instalación de aerogeneradores.

GE Vernova justifica la rescisión del acuerdo por los impagos mencionados, argumentando que constituyen un incumplimiento contractual grave que le habilita a suspender sus obligaciones.

En el otro lado, Iberdrola y GIP sostienen que han retenido los pagos como mecanismo de compensación ante los problemas técnicos registrados en el proyecto, especialmente tras el fallo de una pala de turbina ocurrido en 2024.

Este incidente, según indican los promotores de Vineyard Wind 1, provocó retrasos significativos, sobrecostes y perjuicios operativos que deben ser asumidos por el proveedor.

Concretamente, cifran los sobrecostes en 545 millones de dólares (462 millones de euros) e incluso 853 millones de dólares (724 millones de euros) si se contabilizan todas las penalizaciones contractuales, costes adicionales y pérdidas derivadas de los retrasos, según apuntan medios sectoriales.

GE Vernova atribuyó entonces el fallo a una desviación en el proceso de fabricación y anunció revisiones y sustituciones de las palas. La compañía defiende que ya ha adoptado medidas para subsanar el error ha reemplazado otras palas ya instaladas para evitar mayores riesgos.

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