El Gobierno presiona a Orange-MásMóvil para cumplir con su inversión industrial sin que haya venta de activos

De manera sutil, pero directa, el Ejecutivo ha dejado claro todo lo que espera de Orange y MásMóvil una vez que se hayan fusionado y sean el operador con más clientes

MásMóvil

Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil, y futuro CEO de la ‘joint-venture’

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

La fusión entre Orange España y MásMóvil ha entrado en la fase definitiva. Se espera que en pocas semanas empiecen a funcionar como una sola compañía. Antes, el Gobierno debe dar la autorización pertinente. Y junto a ello, una serie de mensajes para que no se olviden del lugar que van a ocupar.

La Comisión Europea dio luz verde hace unos días a la unión entre Orange y MásMóvil. Ahora solo queda su paso por el Consejo de Ministros, y la ‘joint-venture’ ya puede trabajar de manera conjunta. No se espera ningún tipo de contratiempo.

No existen motivos para que el Gobierno ponga impedimentos. Aunque en este espacio de tiempo sí quiere trasladar una serie de mensajes a los próximos directivos de Orange y MásMóvil.

A las puertas del Mobile World Congress de Barcelona, el ministro para la Transformación Digital, José Luis Escrivá, explicaba en diversas entrevistas concedidas a los medios que esperaba que Orange y MásMóvil llevasen a cabo el plan industrial que tenían previsto en España.

En la propia feria, junto al anuncio de la denominada ‘Sepi digital’, el ministro Escrivá tampoco ha perdido el tiempo para reforzar el mensaje. Insiste en que confía en que haya un plan industrial.

El ministro, con una perífrasis muy propia de su estilo, también espera que Orange y MásMóvil estén “comprometidos con estar comprometidos”. Escrivá pone de manifiesto la existencia de infraestructura crítica que es importante para el Estado.

Las redes, un asunto clave

Este aspecto es muy importante para el Gobierno. La ‘joint-venture’ resultante de la fusión entre Orange y MásMóvil será una compañía similar a Telefónica en volumen. Más clientes, aunque menor infraestructura. Pero con gran tamaño.

Ambos tienen red móvil y un gran despliegue de fibra óptica (FTTH) con huella en casi toda España. Estos activos son de gran valor en el mercado, y los grandes fondos de inversión están al acecho.

Un ejemplo es Telefónica, que su fibra rural ahora mismo ya está participada por un fondo. En la edición del MWC del año pasado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunió con la CEO del Grupo Orange para expresarle la preocupación por las redes.

Ambas compañías siempre han asegurado que su unión de trata de un proyecto industrial con vocación de futuro y que, por tanto, no debe existir preocupación ante posibles movimientos financieros para generar caja, o dejando los activos en manos de ‘fondos especuladores’.

Los mensajes del ministro Escrivá ganan sentido como llamada de atención. La aprobación a la fusión entre Orange y MásMóvil llegará sin ningún problema. Pero ya están advertido de antemano de que su propuesta debe ser industrial.

Comenta el artículo
Raúl Masa

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta