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Grifols prepara el debut bursátil de Biopharma en Estados Unidos
La firma de hemoderivados recalca que tras la salida a bolsa la matriz mantendrá su cotización en España y el control del negocio de Biopharma en el país norteamericano
Sede de Grifols en Barcelona. Foto: Europa Press.
Grifols está preparando la salida a Bolsa de Biopharma en Estados Unidos, si bien ha puntualizado que la operación «está sujeta a las condiciones de mercado y los requisitos regulatorios». La intención de la multinacional es sacar a bolsa una participación minoritaria de su negocio de Biopharma en Estados Unidos, de manera que la matriz mantendría su cotización en España y el control del negocio de Biopharma en el país norteamericano.
A través de la oferta pública de venta (OPV), se propone captar capital para «respaldar las prioridades estratégicas de la empresa», entre las que se incluyen la reducción de la deuda y la inversión en crecimiento en mercados «clave». Cabe recordar que la compañía, en una call con inversores tras presentar los resultados correspondientes al año pasado, dejó claro que su foco estaba situado sobre Estados Unidos, Egipto y Canadá.
Grifols quiere ganar agilidad para competir
Los planes de la multinacional pasan por que el negocio de Biopharma en Estados Unidos cuente con su propio consejo de administración, equipo directivo y estructura de gobierno corporativo tras salir a bolsa. » Esta estructura permitirá a la compañía operar con un enfoque estratégico claro, una gobernanza adaptada y la agilidad necesaria para competir y crecer como empresa cotizada en Estados Unidos», ha hecho hincapié.
A sus ojos, la idea se alinea con el interés de los inversores en una compañía estadounidense centrada exclusivamente en el negocio del plasma y con una estructura de capital simplificada tras debutar en el parqué estadounidense.
Apuesta por un mercado «maduro»
La salida a bolsa de Biopharma en el país presidido por Donald Trump permitiría «crear la primera y única compañía que no dependerá del plasma, la fabricación ni del suministro procedentes de fuera de Estados Unidos». Al contar con un modelo «integrado y autosuficiente» en el país norteamericano, la multinacional ha recalcado que abarca toda la cadena de valor, desde la recogida del plasma hasta la fabricación, la logística, los análisis y la distribución.
«Esta estructura le permite producir todas las terapias que comercializa, garantizar la continuidad del suministro y reforzar su resiliencia en un sector altamente complejo, con ciclos largos y estrictos requisitos regulatorios», ha puesto de relieve y ha asegurado que el mercado norteamericano aún continúa siendo el principal de plasma en todo el mundo y sigue mostrando «una fuerte demanda estructural».
Para Grifols, el negocio de Biopharma en Estados Unidos «combina escala, madurez operativa y generación recurrente de ingresos, con oportunidades continuas de crecimiento mediante la ejecución, la eficiencia y la ampliación de la cartera de productos». Así, ha reiterado que el país es «clave» para el crecimiento del grupo, por su «sólida y predecible demanda de terapias derivadas del plasma, un sistema de salud altamente desarrollado y un entorno regulatorio favorable».
Actualmente, la firma de hemoderivados es el primer operador en el mercado de plasma en Estados Unidos, donde cuenta con cerca de 300 centros de donación en 40 estados y dispone de instalaciones industriales en California y Carolina del Norte, con una plantilla de más de 14.000 empleados en todo el país.
Próximos objetivos
Según dio a conocer tras revelar los resultados del año pasado, sus objetivos para 2026 son priorizar el crecimiento del Ebitda impulsado por la mejora de márgenes, continuar ampliando la generación de flujo de caja libre y avanzar en su proceso de desapalancamiento. De esta manera, proyectó un flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones y antes de dividendos de entre 500 y 575 millones de euros y un margen de Ebitda ajustado igual o mayor al 25%.
También quiere situar la ratio de apalancamiento según contrato de crédito en un máximo de 3,5 veces y alcanzar un flujo de caja libre acumulado antes de fusiones y adquisiciones de hasta 2.000 millones de euros.