Las hijas de Zapatero: González, Pujol, Díaz Ferrán o Ruiz-Mateos también comprometieron a sus hijos
Las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero percibieron 0,4 millones de la trama a través de su empresa Whathefav.
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«Ser hijo mío debe ser una putada sangrienta», comentó Felipe González en una polémica entrevista concedida a El País, en el año 2010. Y si se involucra a los hijos en los negocios del padre, aun peor, debía haber añadido el expresidente del Gobierno.
En el Auto de imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, el Juez José Luis Calama advierte sobre Whathefav, la empresa de Laura y Alba Zapatero Espinosa, las hijas del expresidente del Gobierno.
La compañía habría recibido 0,4 millones de euros de la trama. Según el Auto, Whathefav actuaba como una «sociedad finalista», recibía fondos de clientes y otras sociedades y redistribuía pagos.

Tras la imputación de Zapatero, una de las cuestiones que afectan a sus hijas será si estas son citadas a declarar también como investigadas, o como testigos.
No solo Zapatero. Otros presidentes de Gobierno, de compañías o patronales han comprometido a sus hijos al involucrarles en negocios conjuntos, sometiéndoles a presión mediática y/o judicial.
Felipe González, Jordi Pujol
El mismo Felipe González comprometió a uno de sus hijos al participar conjuntamente en una empresa de servicios informáticos, Oyauri Investment.
El expresidente del Gobierno invirtió 376 euros en la sociedad, y en apenas un mes multiplicó por mil las ganancias, cuando Indra inyectó 1,4 millones en la compañía, generándose un ruidoso revuelo.
El expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, involucró aparentemente a sus siete hijos en todos sus negocios, con el resultado conocido.
Este mes el Juicio por el caso Pujol ha quedado visto para sentencia, tras doce años de instrucción. Los siete hijos afrontan peticiones de cárcel de entre 8 y 29 años.

El fiscal Fernando Bermejo asegura que ha quedado probado que la familia actuaba como una organización criminal, con Jordi Pujol en la cúspide.
La familia ha sostenido que los fondos investigados, 70 millones de euros ocultos en Andorra, responderían a una herencia, y no ha supuestas comisiones por obra pública.
«No existe herencia, no tenemos ningún papel, ningún documento. Si hubiera existido, este fiscal se habría levantado y se habría marchado», declaró el Fiscal.
Díaz Ferrán, Ruiz-Mateos
El expresidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, también involucró a su hijo en el caso Marsans.
A mediados de 2010 Gerardo Díaz Ferrán y su socio Gonzalo Pascual acordaron con el empresario valenciano Ángel de Cabo el traspaso de Grupo Marsans.
Prácticamente al mismo tiempo el grupo de viajes entró en concurso; Díaz Ferrán y De Cabo fueron detenidos en 2012 por presuntos delitos cometidos en relación con esa operación.
Los hijos de Díaz Ferrán recibieron más de siete millones prestados por Caja Madrid, siendo su padre consejero de la entidad
En 2015 la Audiencia Nacional condenó a cinco años y seis meses de cárcel a Gerardo Díaz Ferrán por el vaciamiento de Grupo Marsans, la misma pena para Ángel de Cabo. El hijo de Díaz Ferrán fue condenado a un año y diez meses de cárcel.
En el transcurso de las investigaciones se supo que Caja Madrid entregó en 2008, siendo Díaz Ferrán consejero de la entidad, más de siete millones de euros en préstamos a los hijos del presidente de CEOE y Marsans.
Hace un año, en mayo de 2025, los seis hijos del empresario José María Ruiz-Mateos fueron condenados en la Audiencia Nacional por la estafa de Nueva Rumasa a siete años y cuatro meses de cárcel.

Aunque Grupo Nueva Rumasa pertenecía en última instancia a la familia Ruiz-Mateos, la mayoría de las sociedades que lo conformaban pertenecían formalmente a firmas extranjeras, radicadas en paraísos fiscales o jurisdicciones no cooperantes.
El grupo de los Ruiz-Mateos se encontró en 2009 con deudas que vencían ese año por cerca de 200 millones, y la misma cantidad en 2010, en una situación crítica, de falta de liquidez, que fue ocultada a los acreedores, consumidores y proveedores.
A los Ruiz-Mateos se les ocurrió apelar a los ahorros de los consumidores, con agresivas campañas de publicidad prometiendo elevados intereses a cambio de invertir en sus sociedades, ofreciendo pagarés de Nueva Rumasa, ocultando que la situación de las mismas era crítica.
Según la sentencia de la Audiencia Nacional, los Ruiz-Mateos captaron 337 millones de euros de, al menos, 4.110 personas.