Iberdrola y Naturgy disparan la producción de gas por el escudo antiapagones de Red Eléctrica y reducen la nuclear
Las centrales de gas de Iberdrola aumentaron su actividad un 54,2% y las de Naturgy un 13,4% entre enero y marzo
Iberdrola y Naturgy dispararon la producción de sus centrales de ciclo combinado en el primer trimestre de 2026, impulsadas por la operación reforzada de Red Eléctrica para evitar nuevos apagones. Un año después del cero eléctrico que dejó sin luz al país, el gas natural está siendo uno de los mayores protagonistas en la generación de electricidad.
Las energéticas españolas confirman que en los tres primeros meses del año los servicios auxiliares del sistema impulsaron la actividad de sus plantas de gas, mientras que la producción de sus plantas nucleares se redujo notablemente por las recargas de combustible.
En el caso de Iberdrola, los ciclos combinados de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán dispararon su producción un 54,2%, hasta los 1.642 gigavatios hora (GWh), con respecto al mismo periodo de 2025, antes del apagón.
Por su parte, la gasista que preside Francisco Reynés elevó un 13,4% su producción mediante ciclos combinados, hasta los 2.858 GWh, contrastando con la reducción de su generación de energía en términos totales (-2,2%).
Un total de 4.500 GWh que ambas compañías inyectaron al sistema mediante la quema de gas natural. Naturgy se vio beneficiada de esta circunstancia aumentando un 20% su ebitda en España entre enero y marzo, hasta los 120 millones de euros.
«Este desempeño destaca la fiabilidad, flexibilidad y eficiencia de la flota de generación de Narturgy para apoyar la estabilidad del sistema y la seguridad del suministro, que siguen siendo ventajas competitivas clave», destaca la compañía en su informe de resultados.
La situación contrasta con la actividad de las centrales nucleares que poseen las compañías. Naturgy, con participación en Almaraz y Trillo, e Iberdrola, presente en las mismas, además de en Cofrentes y Vandellós, redujeron considerablemente su actividad.
La generación cuantificada por Naturgy disminuyó hasta los 721 GWh, lo que supone un descenso del 36,7% entre enero y marzo de 2026 a comparación del primer trimestre del año pasado, mientras que la producción de Iberdrola se recortó un 12,7%, hasta los 5.464 GWh.
Según explicó durante la llamada con analistas Rita Ruiz de Alda, directora de Planificación y Control de Gestión de Naturgy, esta situación se debió principalmente a las paradas de las centrales para las recargas de combustible programadas.
Iberdrola insiste en ampliar la vida útil de las centrales para reducir precios
Galán, por su parte, insistió nuevamente ante los analistas en que la energía nuclear es «necesaria, es segura, es eficiente y, además, permite reducir los precios y garantiza la seguridad del sistema».
En este sentido, recordó que actualmente los países europeos que no disponen de esta tecnología «tienen unos precios superiores» de la electricidad.
«Como es el caso de Alemania o Italia, que es incluso 40 euros más por megavatio hora (MWh) que comparado con Francia y España», señaló el presidente de Iberdrola.
Además, indicó que hasta la propia Comisión Europea, liderada por la presidenta Ursula von der Leyen, «está pidiendo que los estados miembros eviten cerrar de manera prematura estos activos nucleares, e incluso dijo que fue un error europeo cerrar y no invertir en centrales nucleares, puesto que esta energía nos proporciona electricidad de bajo coste».
Así, el presidente de Iberdrola consideró que Bruselas se refiere ya a la energía nuclear como «una infraestructura crítica para Europa y vital«.
Sobre la central nuclear extremeña de Almaraz, Galán destacó que las compañías propietarias ya han pedido la ampliación de su vida útil a 2030 y que se trata de un proceso que «está ahora mismo en curso».
De todas maneras, estimó que esta tecnología debe de gozar de unos precios atractivos o bien reducir la imposición fiscal, algo que en el caso de algunas comunidades autónomas de España, como Extremadura o la Valenciana, ya se está produciendo.
«Están dispuestos a reducir la carga fiscal local, lo cual es algo que ya se está teniendo en consideración y digamos que mi visión personal sobre el tema es que las instalaciones nucleares, tanto en España como en otros países, se tienen que tener por una mayor duración, una mayor vida, y en el caso de Europa, desde luego, son cruciales», añadió al respecto.
Polémica con la operación reforzada de Red Eléctrica
Tras el apagón, Red Eléctrica ha impulsado la denominada «operación reforzada» del sistema eléctrico, basada en el aumento de la generación síncrona en el mix diario que programa con la casación de precios en el mercado mayorista.
Una medida para dar mayor estabilidad al sistema en caso de sobretensiones que puedan desencadenar en oscilaciones como las del 28 de abril de 2025 y terminar por llevar al sistema a un nuevo blackout.
Este método tiene además unos sobrecostes que van las facturas de todos los consumidores y, puesto que se basa principalmente en la entrada masiva de gas en el sistema para generar electricidad, supone también un aumento de las emisiones de CO2 que contrastan con los objetivos climáticos.
Según los cálculos de la propia Red Eléctrica, este modo de operar el sistema ha supuesto hasta la fecha un sobrecoste de 666 millones de euros. La cifra ha sido avalada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que calcula un impacto diario de 4 céntimos para el consumidor medio con tarifa en el mercado regulado.
No obstante, la cifra ha sido cuestionada tanto por las grandes eléctricas como por la gran industria española y las comercializadoras independientes de energía, que se han unido para reclamar una mayor transparencia y una intervención urgente de la CNMC.
Detrás de la iniciativa están la patronal de Iberdrola, Endesa y EDP (Aelec), los comercializadores independientes (Acenel y Acie), las empresas de gran consumo de energía (Aege) y la Alianza por la Competitividad de la Industria Española.
Dichas asociaciones han creado el Observatorio del Coste de los Servicios de Operación y, según sus cálculos, los servicios de operación sumaron 2.700 millones de euros en todo 2024 y 3.500 millones en el 2025.
No obstante, aseguran que en los primeros cuatro meses de este 2026 ya alcanzan los 1.800 millones, una escalada que consideran insostenible. De hecho, aseguran que en muchas horas el mercado mayorista registra precios próximos a cero, pero la factura final termina elevándose por los costes añadidos de operación del sistema.