El Ibex quita hierro a las amenazas de Trump y las compañías descartan cambiar sus planes en EE UU

Santander, ACS o Ferrovial, algunas de las compañías del Ibex con mayor presencia en Estados Unidos, consideran que su negocio no se verá afectado por las amenazas de Donald Trump.

Florentino Pérez (ACS), Ana Botín (Santander), Donald Trump, Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola) y Rafael del Pino (Ferrovial).

Las multinacionales españolas del Ibex con mayor presencia en Estados Unidos quitan hierro a las amenazas del presidente Donald Trump y consideran que las medidas comerciales que pudiera adoptar la Administración estadounidense contra España no les afectaría.

«España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas», ha dicho hoy miércoles Trump durante una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la AlianzaMark Rutte.

Santander, ACS, Ferrovial, Inditex, Iberdrola, Repsol, Acciona, Acerinox y Grifols son las compañías del Ibex 35 que mayor relación económica mantienen con Estados Unidos, con oficinas, fábricas y plantilla en el país, y con los principales fondos de inversión estadounidenses como accionistas en su capital.

En general, las empresas españolas del Ibex consideran que al tener ya presencia en Estados Unidos no se verían afectadas por un recrudecimiento de la guerra arancelaria que pudieran desatar las palabras de Trump.

A pesar de ello, las palabras de Trump unidas a una intensificación de la tensión con Irán están castigando al Ibex, que retrocede al mediodía un 3%, registrando Santander y Acerinox una caída superior al 4% en Bolsa, e Inditex y Acciona perdiendo más de un 3%.

Florentino, Botín, Del Pino y Trump

Florentino Pérez (ACS) y Ana Botín (Santander) son posiblemente los empresarios españoles que en el último año más fuerte han apostado por el mercado estadounidense.

Fuentes cercanas a ACS consultadas por este diario señalan que el grupo solo actúa en EE UU a través de filiales como Turner, Dragados USA y Flariton.

La mayoría de los contratos que las filiales de ACS se han adjudicado en el país, añaden, son otorgadas por los propios estados, no por el gobierno central, que no tendría por tanto poder de decisión sobre la adjudicación. Además, opinan que siendo sus plantillas estadounidenses no tendría sentido ser sancionadas ya que así se perjudicaría a ciudadanos del país.

Dos senadores republicanos dijeron en mayo que la compra de Webster por Santander debería ser revisada

La filial estadounidense de ACS, Turner Construction, es la mayor constructora de Estados Unidos por volumen de ingresos, con una facturación récord de 28.299 millones de dólares en 2025 un 40% más que el ejercicio anterior.

FlatironDragados, creada en 2024, ha irrumpido directamente entre las 25 mayores constructoras del país, con ingresos superiores a los 7.000 millones de dólares.

El foco inversor de ACS se centra ahora en sectores ligados a la digitalización y la transición energética, como los centros de datos, las energías renovables y las infraestructuras críticas. La compañía busca consolidarse como uno de los principales contratistas globales de la nueva economía tecnológica.

Ana Botín, en Davos, en una intervención junto a Donald Trump, en enero de 2025. Foto: X

Santander ha acordado este año la compra del banco estadounidense Webster en una operación valorada en 10.500 millones de euros. La expectativa del banco presidido por Ana Botín es que la adquisición se complete este segundo semestre del año.

Fuentes cercanas a la entidad consultadas por este diario, sobre las amenazas de Trump, dan por cerrada ya la compra de Webster, y subrayan en todo caso la relación económica de Estados Unidos con España pasa por la intermediación de la Unión Europea.

El pasado mes de mayo los senadores Bernie Moreno y Tim Sheehy, del Partido Republicano, enviaron una carta a la Reserva Federal y al Departamento de Justicia, entre otros organismos, requiriendo que se revisara la compra de Webster por Santander.

«Ceder el control de depósitos, datos y decisiones de crédito al principal banco español plantea preguntas que necesitan de un cuidadoso escrutinio regulatorio, sobre todo teniendo en cuenta que España no ha actuado siempre como un aliado confiable a la hora de apoyar las prioridades de seguridad de Estados Unidos«, advirtieron.

A pesar de las advertencias de los senadores republicanos, la relación de Santander con la Administración Trump no puede ser mala.

Ana Botín participó a principios de 2025 en un debate en la localidad suiza de Davos junto al consejero delegado de Bank of America, Brian Moynihan; el fundador de Blackstone,  Stephen Schwarzman; y el consejero delegado de la petrolera Total, Patrick Pouyanné, quienes pudieron escuchar en directo al entonces recién elegido presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y hacerle cada uno una pregunta.

Botín felicitó a Trump por su «histórica victoria«. El presidente de Estados Unidos dedicó más tiempo a responder a la presidenta de Santander que al resto de los intervinientes en la mesa. «Conozco muy bien su banco y se que ha hecho un trabajo magnífico«, declaró.

Rafael del Pino y el resto de la cúpula de Ferrovial, en la salida a Bolsa del grupo al Nasdaq, en 2024. EFE/EPA/SARAH YENESEL

Ferrovial es otra de las compañías españolas que mayor apuesta ha hecho por Estados Unidos en los últimos años, llegando a trasladar su sede social de Madrid a Amsterdam para facilitar su exposición y cotización en el mercado estadounidense.

Consultadas fuentes del grupo controlado por Rafael del Pino sobre las nuevas amenazas de Donald Trump a España, estas remarcan que, a estos efectos, son una «empresa neerlandesa», por lo que las palabras del presidente estadounidense no repercutirían en su negocio.

El mes pasado el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos adjudicó a Ferrovial un segundo contrato para ampliar y canalizar el Río Piedras de San Juan en Puerto Rico, por 934,6 millones de euros.

La compañía española ha sido seleccionada este año por el Departamento de Transporte de Texas para construir y mantener el tramo B1 de la autopista de circunvalación SH-99 por 1.255 millones de euros.

A mediados de 2022 Ferrovial firmó la compra al fondo Carlyle del 49%, por cerca de 1.100 millones de euros, del consorcio que ha diseñado y construido, y que también gestionará la Nueva Terminal 1 del Aeropuerto JFK (John Fitzgerald Kennedy) de Nueva York.

Inditex mantiene sus planes en Estados Unidos

El grupo Inditex, la mayor compañía española por valor bursátil junto a Santander, no ha alterado sus planes de expansión en Estados Unidos a pesar de las amenazas de Trump.

Óscar García Maceiras, consejero delegado del grupo fundado y controlado por Amancio Ortega, ha declarado recientemente que Estados Unidos es un mercado que ofrece posibilidad de expansión a la compañía y que seguirían apostando por un crecimiento selectivo.

El líder mundial de la moda tiene previsto abrir próximamente dos tiendas de la cadena Bershka en Miami.

Estados Unidos fue el tercer mercado en el que desembarcó Inditex tras España y Portugal, en el año 1989. El grupo tiene presencia en veinticinco de los cincuenta estados que componen el país, con un centenar de tiendas.

Repsol e Iberdrola en Estados Unidos

En el lado energético del Ibex 35, Repsol e Iberdrola son dos de las empresas españolas con mayor negocio en Estados Unidos. La petrolera que dirige Josu Jon Imaz cuenta con una importante presencia en el negocio de exploración y producción de petróleo y gas, especialmente en zonas como el Golfo de México y la cuenca del Pérmico, en Texas.

Además, la compañía ha ampliado sus inversiones en energías renovables mediante proyectos solares y de almacenamiento energético, con el objetivo de diversificar su cartera y reducir la intensidad de carbono de sus operaciones. Fuentes de la compañía han declinado hacer comentarios sobre cómo puede afectar la nueva coyuntura internacional a su negocio.

Más allá de Estados Unidos, la relación de Repsol con la Administración Trump es estrecha y está marcada por las operaciones de la multinacional española en Venezuela, donde se ha comprometido a triplicar su producción en los próximos años.

Por su parte, Iberdrola desarrolla su actividad en el país norteamericano a través de Avangrid, una de las mayores compañías energéticas del país. La eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán tiene ambiciosos planes de inversión en redes de distribución y transporte eléctrico en varios estados, uno de los negocios más lucrativos y seguros.

También gestiona una amplia cartera de parques eólicos y plantas solares. Pese a la buena relación que ha tenido con los diferentes Gobiernos estadounidenses, Iberdrola ha sido una de las afectadas por la ofensiva de Trump contra la eólica marina.

La Administración norteamericana llegó a paralizar su mayor instalación en el territorio, aunque más tarde la justicia frenaría. Este medio no ha recibido respuesta de Iberdrola a las preguntas planteadas sobre esta nueva controversia internacional.

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