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Imaz (Repsol): «Se ha abierto el futuro a una Venezuela mejor»
El CEO de la petrolera aboga por una estabilización económica y social y reitera su objetivo de aumentar la producción en el país
Archivo – El CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, durante la presentación de la Actualización Estratégica 2024-2027 de Repsol, en el Campus Repsol, a 22 de febrero de 2024, en Madrid (España). Repsol prevé elevar su dividendo hasta un 80% en el periodo 2024-2027
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, considera que los últimos acontecimientos en Venezuela son positivos para el país caribeño. El directivo de la petrolera española asegura que «se ha abierto el futuro a una Venezuela mejor», tras la intervención militar de Estados Unidos en el país que acabó con la detención de Nicolás Maduro y dio inicio a una nueva etapa para la industria petrolera del país.
Así lo ha señalado durante su intervención en el ’23 IESE Energy Industry Meeting’, organizado por IESE Business School con la coorganización de Deloitte.
«El país necesita dos cosas: estabilización económica y social», ha destacado el CEO de la mayor petrolera española. La compañía cuenta con una larga trayectoria en Venezuela, donde, a su juicio, «juega un papel importante» siendo uno de los principales productores de gas junto a su socia Eni.
En esta línea, Imaz ha querido recordar que las operaciones de Repsol en Venezuela llevan años produciéndose en un contexto económico por el que no ha recibido beneficio en efectivo, sino como cobro en especie para saldar la deuda histórica que mantiene con la petrolera estatal PDVSA.
«Hemos estado muchos años sin cobrar un sólo dólar y hemos mantenido la producción al mismo nivel (…) para que el sistema no se cayese, y por tanto ahora somos parte de esa solución», ha apuntado el directivo, señalando que su operación en el país es necesaria para su suministro eléctrico.
Imaz ha subrayado la importancia de que Venezuela experimente un desarrollo económico y social, ya que «los recursos que tiene en su manos el país son los hidrocarburos».
Es por ello que ha enfatizado en el mensaje que la compañía ya dio en persona a Donald Trump en la famosa reunión del pasado 9 de enero en la Casa Blanca con casi una veintena de responsables de petroleras, principalmente estadounidenses.
El CEO de la petrolera española ha agradecido la invitación a la Administración Trump y ha reiterado que «Repsol tiene que aumentar la producción de hidrocarburos«.
En dicho encuentro, Imaz prometió triplicar la producción en el país, hasta los 135.000 barriles diarios. Asimismo, ha subrayado la necesidad de que se puedan «generar ingresos fiscales» para que el territorio «pueda tener un desarrollo económico».
«Es importante que los que estamos sobre el terreno, los que tenemos gente, activos y capacidades técnicas, los que tenemos los medios para hacerlo, invirtamos en Venezuela para que esta producción suba y el país tenga un futuro mejor y lo consigamos», ha apuntado Imaz.
Trump abre la puerta a Repsol para volver a operar en Venezuela
Cabe recordar que, a finales de enero, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), publicó la denominada Licencia General nº 46, ampliando así el margen para que las petroleras estadounidenses puedan comerciar con el crudo venezolano a pesar del régimen de sanciones vigente.
El documento autoriza con carácter general «todas las transacciones prohibidas» por dichas sanciones incluidas aquellas que involucren al Gobierno de Venezuela, a PDVSA, o a cualquier entidad en la que PDVSA posea, directa o indirectamente, una participación del 50% o más.
El hecho de que Estados Unidos conceda este derecho a las sociedades conjuntas de PDVSA abre la puerta a Repsol a volver a operar en el país, ya que mantiene un 40% del capital de la empresa conjunta Petroquiriquire.
La medida incluye las transacciones «ordinariamente incidentales y necesarias» para el levantamiento, exportación, reexportación, venta, reventa, suministro, almacenamiento, comercialización, compra, entrega o transporte de petróleo de origen venezolano, incluida la refinación de dicho petróleo, por una entidad estadounidense establecida.
Por otro lado, Repsol ha ido tejiendo alianzas con los grandes traders de crudo a nivel internacional para poder recibir crudo pesado venezolano.
La semana pasada, salió a la luz que cerca de dos millones de barriles de petróleo del país se estaban enviando a refinerías propiedad de la petrolera Repsol en España, tras las compras que la compañía había negociado con la comercializadora Trafigura.
Se trata así de las primeras importaciones de crudo de Venezuela que recibe España desde el primer trimestre del año pasado, cuando Trump revocó todas las licencias de las petroleras extranjeras pudieran operar en el país y exportar su crudo.