Mahou amplía su mercado y dice ‘adiós’ a la producción solo de cerveza: apuesta por una nueva bebida sin alcohol
La histórica cervecera española apuesta por una bebida de malta sin alcohol para expandirse en Oriente Próximo y aprovechar el crecimiento de este mercado
Las empresas dedicadas a la producción de cerveza están atravesando momentos de cambios. Estos cambios les ha obligado a replantear su estrategia de ventas debido al encarecimiento generalizado de precios tras la crisis inflacionaria iniciada en 2022 que ha afectado a muchos productos ligados al ocio y al consumo fuera del hogar.
Las cifras más recientes muestran que el sector todavía no ha recuperado el ritmo que tenía antes de la pandemia. Según los datos de la patronal europea Brewers of Europe, tanto el consumo como la producción de cerveza en el continente siguen situándose alrededor de un 6% por debajo de los niveles registrados en 2019.
En España la tendencia también ha cambiado después de más de una década de crecimiento. El consumo de cerveza encadenó en 2024 dos ejercicios consecutivos a la baja, algo que no ocurría desde hacía años y que refleja el impacto del nuevo contexto económico en los hábitos de los consumidores.
Ante esta situación, los fabricantes están buscando nuevas vías para mantener el crecimiento. Algunas compañías están ampliando su presencia internacional, mientras que otras experimentan con categorías de bebidas diferentes a la cerveza tradicional como método para replantear su estrategia y crecer en un sector que se ha visto bastante perjudicado.
La apuesta de Mahou por una nueva categoría
En este escenario de transformación, el grupo Mahou ha decidido dar un paso poco habitual para una empresa históricamente ligada al mundo cervecero. La compañía ha lanzado una nueva bebida sin alcohol basada en malta carbonatada con la que pretende abrirse paso en nuevos mercados internacionales.
La nueva propuesta, bautizada como Vamos by Mahou, representa la primera apuesta del grupo por este tipo de bebidas. A diferencia de la cerveza tradicional, se trata de una bebida de malta sin alcohol pensada para mercados donde el consumo de cerveza tiene limitaciones culturales o religiosas.
El lanzamiento se ha realizado inicialmente en Egipto, un país que la empresa considera estratégico como puerta de entrada a la región de Oriente Próximo y el norte de África. Con este movimiento, el grupo busca diversificar su oferta de productos y también ampliar su presencia internacional.
Una alianza clave para entrar en el mercado
Para materializar este proyecto, la empresa española ha optado por asociarse con Everbrook Beverages, un socio local que forma parte del grupo empresarial HSA y que es el encargado de producir y distribuir la nueva bebida. Esta colaboración permite a la compañía española aprovechar una amplia red comercial ya implantada en el territorio. Solo en Egipto, el socio local llega a cerca de 300.000 puntos de venta, la mayoría spn pequeños comercios de proximidad.
Gracias a esta infraestructura, el lanzamiento de la nueva bebida ha podido desplegarse con rapidez. Apenas un mes después de su llegada al mercado, el producto ya estaba presente en unos 10.000 establecimientos. El objetivo a medio plazo es ampliar esa presencia hasta alcanzar la totalidad de las grandes cadenas de supermercados del país y una gran parte del comercio de conveniencia. De esta manera, la marca aspira a consolidarse rápidamente entre los consumidores locales.
La decisión de apostar por las bebidas de malta no ha sido casual. Este segmento registra un crecimiento significativo en varias regiones del mundo, especialmente en Oriente Próximo y África. Según datos de la consultora GlobalData, el mercado global de bebidas de malta mueve alrededor de 35 millones de hectolitros. Una parte muy relevante de este volumen se concentra precisamente en las regiones donde Mahou ha decidido iniciar su expansión.
En África se consumen aproximadamente 16 millones de hectolitros de estas bebidas, mientras que en Oriente Medio se sitúan en torno a los 13 millones. Estas cifras reflejan el peso que tiene esta categoría en zonas donde el consumo de alcohol está más restringido, Egipto destaca especialmente dentro de este panorama con cerca de tres millones de hectolitros de consumo anual.
Además, el crecimiento reciente ha sido notable. Durante el último año, el volumen de ventas de bebidas de malta en Egipto aumentó alrededor de un 14%, mientras que el valor del mercado creció cerca de un 19%.

Tres años de trabajo previo
La empresa ha dedicado cerca de tres años a estudiar el mercado antes de lanzar la bebida. Durante ese tiempo, el grupo realizó un amplio análisis del comportamiento del consumidor en la región. Este trabajo incluyó estudios sobre hábitos de consumo, preferencias de sabor y los momentos específicos en los que se suelen consumir este tipo de bebidas.
También se investigaron los canales de venta más adecuados para el producto. En muchos países de la zona, las tiendas de proximidad y los pequeños comercios desempeñan un papel fundamental en la distribución. Toda esta investigación permitió adaptar el producto al gusto local y diseñar una estrategia comercial adecuada al pbjetivo de la empresa, centrado en atraer a un público joven, interesado en nuevas tendencias y en productos con proyección internacional.
Expansión prevista en Oriente Próximo
El lanzamiento en Egipto es solo el primer paso de un plan de expansión mucho más amplio. La empresa pretende introducir la bebida en numerosos países de la región en los próximos años. Los siguientes mercados en los que está previsto el desembarco son Arabia Saudí, Jordania y Libia. Estos países recibirán el producto a través de exportaciones desde la planta egipcia.
En total, la compañía contempla llegar a hasta 22 países de Oriente Próximo y del norte de África. No obstante, la expansión se realizará de forma gradual para comprobar el comportamiento del producto en cada mercado. El éxito en Egipto será determinante para el futuro del proyecto, si la bebida logra consolidarse en este país, el grupo confía en replicar el modelo en otros territorios de la región.
La apuesta por bebidas de malta sin alcohol refleja la evolución estratégica del grupo cervecero. Aunque la cerveza seguirá siendo el núcleo de su negocio, la compañía busca ampliar su catálogo para adaptarse a nuevas tendencias de consumo. En mercados como Estados Unidos, este segmento ha experimentado fuertes incrementos en los últimos años, incluso mientras el consumo de cerveza tradicional se estancaba.
Según datos de la consultora IWSR, las cervezas sin alcohol crecieron un 23% en volumen en Estados Unidos durante 2024. En contraste, el conjunto del sector cervecero registró una caída cercana al 3%. En Europa la tendencia también es positiva, en los últimos cinco años, el consumo de cervezas sin alcohol ha aumentado alrededor de un 25%, reflejando un cambio en las preferencias de los consumidores.
Con este nuevo producto, la empresa busca posicionarse en esa transformación del mercado. Si su apuesta tiene éxito, la histórica marca cervecera podría convertirse también en un actor relevante en el creciente sector de las bebidas sin alcohol.