Nissan Barcelona vuelve a producir tras la guerra con Acciona

La fábrica de automóviles recupera la velocidad después de contratar 120 temporales tras el enfrentamiento con la subcontrata

Aspecto de las instalaciones Nissan del centro de la Zona Franca de Barcelona

Se acerca el día en el que Nissan vuelva a fabricar coches en Barcelona. Desde el pasado mes de marzo, la planta de Zona Franca apenas ha sacado productos finalizados a la carretera tras encadenar un ERTE, una huelga, las vacaciones y un conflicto con la subcontrata Acciona, pero la compañía japonesa ya tiene al fin la infraestructura para hacerla funcionar. La organización contrató a 120 nuevos temporales y espera arrancar el lunes con una producción que ronde los 140 vehículos al día.

Según explican fuentes cercanas a la empresa nipona a Economía Digital, la firma ya ha resuelto los problemas que le generó la rotura del acuerdo con la subcontrata Acciona. Si desde el verano la instalación sacaba a la carretera apenas 35 automóviles diarios, la previsión es que se recuperen las cifras previstas en la hoja de la sociedad.

La principal partida del incremento se producirá en la producción de pick up, que pasará a rondar las 120 unidades. Con el pedido para Mercedes ya finiquitado, los trabajadores se centrarán en fabricar modelos especialmente para la propia Nissan pero también bajo la marca Renault. El volumen de furgonetas eléctricas también crecerá desde los “cinco o seis” vehículos hasta la veintena diaria.

El plan de bajas incentivadas de Nissan se aplaza de enero a abril

Además, la plantilla de Nissan recibió la primera buena noticia en años. Los nuevos trabajadores temporales contratados estarán en el centro barcelonés hasta enero, cuando serán sustituidos por el personal de la misma compañía japonesa ante la primera caída de producción. Sin embargo, la empresa aplazó la primera oleada de bajas incentivadas desde comienzos de año hasta “como mínimo” el mes de abril, señalan las mismas voces.

La razón es que el excedente de personal actual ronda las 200 personas que, junto a las 120 incorporaciones, realizarán los trabajos que dejaron de hacer las 500 personas de Acciona. Para la llegada de 2021 se espera que, con la caída de producción, el sobrante incremente pero se pueda absorber con las tareas de la subcontrata.

De este modo, los sindicatos celebran que se mantenga el “máximo volumen de empleo durante el mayor periodo de tiempo posible”.

La guerra de Nissan y Acciona no acabó

La compañía nipona retomará así el ritmo, aunque muy lejos de su capacidad máxima y apenas rondará el 20% de sus posibilidades. Será la primera vez después desde el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) presentado en marzo por el impacto del coronavirus y el confinamiento en España.

Tras levantarse, los sindicatos declararon una huelga indefinida ante la falta de futuro de la instalación. El paro se mantuvo hasta agosto y por el camino se oficializó el cierre de la planta en diciembre de 2021. Luego llegaron las vacaciones veraniegas.

No obstante, cuando todo estaba previsto para que se retomase la producción, el conflicto entre la automovilística y Acciona volvió a segar la posibilidad. Entre ambas compañías –cada una culpa a la otra– rompieron el contrato de prestación de servicios que ocupaba a 500 empleados subcontratados. Y a pesar de la reactivación, el conflicto está lejos de desaparecer.

La plantilla de Acciona se vio sometida a un expediente de regulación de empleo (ERE) después de que las negociaciones con la empresa no llegasen a buen puerto. El ajuste ya está recurrido ante la justicia; una impugnación que podría obligar a la cotizada a readmitirlos 

Otro grupo de trabajadores, a través del bufete de abogados Col·lectiu Ronda directamente denunció que Nissan era el verdadero empleador de este medio millar de personas.