OHLA vuelve a beneficios en 2025 y dispara su Ebitda un 36% hasta los 208 millones
La constructora culmina su proceso de recapitalización, mejora márgenes en Construcción y sitúa su cartera en máximos históricos
Archivo – Muelle con bloques de Cubipod en Dinamarca
La compañía de infraestructuras OHLA ha logrado cerrar 2025 con números negros, un hito relevante tras el retroceso registrado el año anterior. El grupo obtuvo un beneficio neto de 1,7 millones de euros, revirtiendo las pérdidas de casi 50 millones contabilizadas en 2024. Este retorno a la rentabilidad se produce, además, en un contexto todavía condicionado por los costes asociados al proceso de recapitalización que la empresa puso en marcha en 2024 y culminó en febrero de 2025.
El impacto de esa operación corporativa se tradujo en cargas extraordinarias de alrededor de 21 millones de euros, que han lastrado parcialmente la cuenta de resultados del ejercicio. A pesar de ello, la empresa ha conseguido equilibrar sus estados financieros y consolidar una senda de mejora operativa que ya se venía apuntando en trimestres anteriores.
En términos de actividad, las ventas alcanzaron los 4.022 millones de euros, lo que supone un ligero descenso del 3,6% respecto al ejercicio precedente, incluyendo la contribución de su división de servicios considerada como actividad discontinuada. Sin embargo, la clave del ejercicio no ha estado en el volumen de ingresos, sino en la mejora sustancial de la rentabilidad, que ha impulsado el resultado bruto de explotación (Ebitda) hasta los 208,1 millones, un 36,4% más.
Mejora operativa y generación recurrente de caja
El fuerte avance del Ebitda refleja, según la compañía, el efecto combinado de una mayor disciplina en la gestión de costes, una selección más rigurosa de proyectos y la consolidación de una cartera con mejores márgenes. Este salto en la rentabilidad operativa permite a OHLA fortalecer su posición financiera y ofrecer mayor visibilidad sobre su capacidad de generación de resultados en los próximos años.
La empresa ha logrado además mantener una generación positiva de caja de actividad por tercer año consecutivo, situándola en 76 millones de euros. Este flujo recurrente de caja es especialmente relevante en un sector intensivo en capital como el de la construcción e infraestructuras, donde la estabilidad financiera es clave para competir en grandes licitaciones internacionales.
El ejercicio 2025 ha estado marcado por la implementación de medidas recogidas en el Plan Estratégico 2025-2029, presentado el pasado mes de mayo. Entre sus principales ejes figura una reducción integral de los costes de estructura con el objetivo de lograr ahorros recurrentes de hasta 40 millones de euros anuales. Esta hoja de ruta busca reforzar la eficiencia interna y maximizar el aprovechamiento de las capacidades del grupo.
La división de Construcción impulsa el crecimiento
El verdadero motor del ejercicio ha sido el área de Construcción, que ha experimentado un notable incremento del 47,4% en su Ebitda, hasta alcanzar los 232,8 millones de euros. Esta evolución ha venido acompañada de una mejora significativa del margen, que se ha situado en el 7%, frente al 4,7% registrado un año antes.
La expansión del margen responde a la consolidación de una cartera “más rentable y de mayor calidad”, según la propia compañía. En los últimos años, OHLA ha priorizado proyectos con mayor valor añadido, reduciendo la exposición a contratos de baja rentabilidad y concentrando esfuerzos en mercados estratégicos con mejores perspectivas.
En paralelo, la ejecución del plan de eficiencia ha permitido optimizar costes de estructura y reforzar la competitividad. La compañía considera que esta combinación de selectividad comercial y rigor operativo ha sido determinante para explicar el salto en los indicadores de rentabilidad.

Refuerzo internacional y cartera en máximos
Durante 2025, la división de Construcción ha consolidado su presencia internacional mediante la adjudicación de proyectos emblemáticos. Entre ellos destacan actuaciones en el Puerto de Miami, el túnel Lo Ruiz en Chile o las obras de mejora de la Carretera Panamericana en Panamá. Estas incorporaciones refuerzan el posicionamiento del grupo en América y en mercados donde ya cuenta con experiencia previa.
La captación de nuevos contratos ha permitido que la cartera total del grupo alcance 9.735 millones de euros, incluyendo la actividad de servicios, situándose en niveles históricos. Este volumen ofrece una base sólida de ingresos futuros y aporta visibilidad sobre la actividad a medio plazo.
La diversificación geográfica continúa siendo uno de los pilares estratégicos de OHLA. La compañía mantiene presencia relevante en Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, lo que le permite compensar posibles desaceleraciones en determinados mercados y aprovechar oportunidades en economías con fuerte inversión en infraestructuras.
Reducción del apalancamiento y fortalecimiento financiero
Otro de los avances significativos de 2025 ha sido la mejora del perfil financiero. OHLA ha logrado reducir su ratio de apalancamiento hasta 1,7 veces, muy por debajo de los niveles registrados en 2020, cuando superaba ampliamente las diez veces Ebitda. Esta reducción ha sido posible gracias a la cancelación acumulada de 563 millones de euros de deuda en los últimos ejercicios.
El proceso de recapitalización, aunque costoso en términos contables, ha permitido estabilizar la estructura financiera y recuperar la confianza de los mercados. La compañía ha trabajado en reforzar su balance, alargando vencimientos y ajustando su estructura de financiación a la nueva dimensión del negocio.
Con un balance más saneado, una cartera en máximos y márgenes en recuperación, OHLA afronta el periodo 2026-2029 con el objetivo de consolidar su crecimiento rentable. La dirección considera que el ejercicio 2025 marca un punto de inflexión tras años de reestructuración, sentando las bases para una etapa centrada en la expansión selectiva y la creación de valor sostenible.
El retorno al beneficio, aunque modesto en términos absolutos, simboliza el éxito de un proceso de transformación profundo. La combinación de disciplina financiera, eficiencia operativa y foco en proyectos estratégicos dibuja un escenario en el que la constructora busca dejar atrás definitivamente la volatilidad del pasado y posicionarse como un actor sólido en el ámbito internacional de infraestructuras.